Pejeverde

El diputado de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC), Yoné Caraballo, ha valorado el informe del Servicio Jurídico del Parlamento, que confirma la vulneración de sus derechos fundamentales y un intento de desacreditar su labor parlamentaria por parte del director del Servicio Canario de la Salud (SCS), Adasat Goya.

Las graves manifestaciones de Goya se produjeron durante una comparecencia ante la comisión de Sanidad, donde aludió públicamente a la situación médica y la condición de persona de riesgo de Caraballo, incluyendo referencias a los motivos de su baja laboral durante la pandemia.

El informe jurídico de la Cámara concluye que las palabras de Goya fueron "ajenas, improcedentes e innecesarias para el debate parlamentario" y no pueden ampararse en la libertad de expresión. Los servicios jurídicos advierten que esta conducta fue inadecuada, carente de justificación y pudo afectar el derecho al honor y a la intimidad del diputado, reconocidos constitucionalmente.

Aunque el informe señala que la Mesa del Parlamento no tiene potestad reglamentaria para sancionar o reprobar formalmente a Goya, sí deja constancia de que su actuación fue contraria a los principios de respeto institucional y a la protección de datos personales.

Caraballo lamentó la falta de mecanismos sancionadores en el Parlamento para estos casos, pero subrayó que el informe confirma su denuncia inicial: "se vulneraron mis derechos fundamentales y que se intentó desacreditar mi labor parlamentaria mediante la exposición pública de información privada y sensible". El diputado enfatizó que ningún alto cargo puede usar datos de salud para atacar a un parlamentario.

Tras conocerse el informe, Caraballo ha anunciado que valora elevar la denuncia ante la Agencia Española de Protección de Datos y estudiar acciones legales complementarias para depurar responsabilidades por la divulgación de información personal sin consentimiento.

S.Calleja

En el Cabildo de Lanzarote se celebró esta mañana un segundo pleno extraordinario que jamás debió existir. Ocho consejeros de la oposición lo forzaron para que el presidente, Oswaldo Betancor, explicara por qué se ausentó reiteradamente del pleno del 24 de octubre. Sobre el papel, un ejercicio de control democrático. En la práctica, un espectáculo caro, políticamente sobreactuado y materialmente inútil, con la ausente María Dolores Corujo como sombra protagonista y las dietas corriendo a cuenta del contribuyente.

Mientras la vida sigue en Lanzarote a a pesar del fuerte viento, el Cabildo dedicó tiempo y dinero a una bronca personal entre PSOE, oposición y presidente que podría haberse resuelto con una explicación formal, una sanción política si procedía y algo de vergüenza torera. De eso último hubo poco.

 

Una pregunta sencilla convertida en drama pagado

La pregunta de partida era clara y legítima: ¿por qué se levantó tantas veces el presidente en el pleno del 24 de octubre, dejando el sillón vacío durante buena parte de la sesión?

Ariagona González, portavoz del PSOE, abrió la comparecencia recordando las ausencias y la imagen del Cabildo con la silla de la presidente vacía. Formuló la cuestión con claridad:

“Señor Oswaldo Betancor, ¿cuáles fueron los motivos que le llevaron a ausentarse reiteradamente del pleno ordinario del Cabildo celebrado el 24 de octubre?”.

Hasta ahí, bien. El problema empieza cuando, en lugar de plantear un reproche político y pasar página, el PSOE decide inflar la escena y convertir una pregunta concreta en un juicio total a la persona, con un pleno extraordinario entero dedicado al asunto, su correspondiente coste y su correspondiente épica impostada.

Ariagona lo elevó todo a la categoría de tragedia moral:

“Debo reconocerles que para mí esta comparecencia resulta bochornosa e impropia de un Cabildo que se respeta a sí mismo”.

“El cargo que usted ostenta es un cargo de honorabilidad (…) y usted no está preparado para la presidencia de este Cabildo”.

Y, de fondo, siempre el nombre de María Dolores Corujo, presente en el relato aunque ni siquiera se sentó en el pleno. Lanzarote paga el escenario; la ex presidenta dirige el guion a distancia.

 

Igualdad mal entendida: seis mujeres contra dos

Donde el pleno hizo definitivamente el ridículo fue en el uso de la “igualdad” como arma política. Oswaldo, en su defensa, intentó presentar al PSOE como incoherente en materia de igualdad al criticar la ausencia de respeto a la vicepresidenta, María Jesús Tovar, que presidía la sesión cuando la oposición se levantó:

“La oposición al ausentarse del pleno le faltó el respeto a la vicepresidenta del Cabildo Insular de Lanzarote que ejercía como presidenta”.

Y remató señalando al PSOE como “adalid de la igualdad de oportunidades, de la igualdad entre el hombre y la mujer”, insinuando que, en realidad, no respetan a una mujer presidiendo el pleno.

El PSOE respondió entrando de lleno en el terreno del absurdo: convirtiendo la igualdad en contabilidad de género. Ariagona sacó pecho de la composición de su grupo:

“A lecciones de igualdad, yo lo siento, pero solamente tienen que mirar pa allá y mirar pa acá. Y si miran pa allá veo a dos mujeres y si miran pa acá veo a seis. (…) En nuestro grupo, que tenemos ocho consejeros, tenemos a seis mujeres y dos hombres”.

Es decir: igualdad como marcador de partido. Seis mujeres contra dos, y ya está ganada la batalla moral. ¿Eso es igualdad o marketing interno? En medio de un pleno que no hacía falta, la “igualdad” se usó como piedra arrojadiza mientras la realidad social de las mujeres de Lanzarote seguía exactamente igual antes y después de la sesión.

Los unos acusando de no respetar a una presidenta; los otros exhibiendo número de mujeres en la bancada. Falso feminismo por ambos lados, mientras la isla paga las horas perdidas.

 

La explicación de Betancor: café, baño, agricultor y Tenerife

Betancor tampoco estuvo fino. Ni de lejos. En lugar de presentarse, empezar con un “me equivoqué” y dar una explicación breve, se enrocó en su estilo y dejó la puerta abierta al espectáculo.

Primero habló de su “duplicidad de cargo” y del vecino que siempre atiende, antes de llegar a lo que la oposición y la ciudadanía querían oír. Al final, soltó la versión de los hechos:

“Mis ausencias en el pleno pasado fueron una para levantarme para tomar el café (…) La segunda fui al baño y estaba un agricultor de , Melo Suárez (…) Y la tercera, me había pedido la presidenta del Cabildo de Tenerife que me incorporara a una reunión de patronato”.

Café, baño, agricultor y videollamada. Lo empaquetó como 40 o 50 minutos dentro de un pleno de cuatro horas. La explicación es esa, pero no justifica por sí sola el show de un segundo pleno extraordinario. Eso se revienta con una rueda de prensa, una campaña política bien hecha y, si se quiere, exigiendo responsabilidades en sede ordinaria.

En lugar de eso, el PSOE y el resto de la oposición le regalaron una plataforma de víctima para decir, entre otras cosas, que quien no convocaba plenos era el gobierno socialista anterior:

“El Partido Socialista no convocaba pleno (…) faltan por celebrar quince sesiones plenarias”.

Y ahí se instaló el “y tú más” perfecto: él con sus cafés y sus ausencias parciales; ellos con sus plenos nunca convocados. Y el contribuyente sosteniendo la fiesta.

Óscar Noda: la oposición cercana al PSOE

En medio de todo, intervino Óscar Noda, alcalde de Yaiza y consejero de la oposición, que se alineó claramente con el relato del PSOE y se compadeció públicamente de Dolores Corujo mientras machacaba a Betancor.

Arrancó fuerte:

“Para mí esta comparecencia resulta bochornosa e impropia de un Cabildo que se respeta a sí mismo”.

Y subió el tono:

“Mucho me temo que la ilusión de este juguete a usted se le está perdiendo”.

“Usted parece un niño mimado al que el juguete ya le parece viejo, ya no le ilusiona”.

El diagnóstico puede ser compartido por mucha gente, pero la escena es otra: un consejero de la oposición participando encantado en el mismo pleno que califica de “bochornoso” y contribuyendo a hacer más largo y caro un acto que, si realmente le parece una pérdida de tiempo, lo coherente habría sido evitar desde el principio.

Noda, entró al cuerpo a cuerpo personal, dejó frases contundentes y remató diciéndole a Betancor que se dedicara a otra cosa si no podía con el cargo. Todo dentro del marco que había dibujado el PSOE alrededor de Dolores Corujo.

 

“Coca, chistorras y prostitución”: el nivel por los suelos

En un momento del debate, Betancor se agarró al argumentario nacional del “y ustedes peor” y tiró de escándalos del PSOE  para desviar el tiro:

“¿Con todo lo que le está cayendo a nivel nacional, que si chistorras, ríanse, que si chistorras, de verdad, prostitución, cocaína? ¿De verdad ustedes le van a decir a este quien le habla de viajes, comilonas y fiesta?”.

La oposición se lo dejó botando: había convertido un pleno local sobre ausencias en un escenario perfecto para que el presidente metiera “coca, chistorras y prostitución” en el relato. Resultado: lo que debía ser un debate sobrio sobre la presencia del presidente en los plenos derivó en un esperpento verbal que rebaja todavía más el prestigio de la institución.

Y aun así, nadie cuestionó lo esencial: ¿era necesario este pleno extraordinario? ¿Era la mejor forma de defender la institución? ¿O era la mejor forma de dejar otra jornada de dietas y postureo político pagada por los vecinos?

Igualdad de discurso, desigualdad en el bolsillo

En lo único en lo que sí hubo igualdad fue en esto: todos cobraron.
– Cobraron quienes se rasgaron las vestiduras en nombre de la democracia.
– Cobraron quienes se presentaron como víctimas de una persecución política.
– Cobraron quienes dijeron que el pleno era “bochornoso” mientras intervenían encantados.

Y todo, para que al final la situación quedara así:

  • Betancor deja claro que se seguirá levantando cuando crea oportuno porque “hay quórum” y hay vicepresidenta.
  • El PSOE se va a casa diciendo que ha desenmascarado a un “fraude democrático”.
  • Dolores Corujo, ausente físicamente, mantiene su peso simbólico en el relato de la oposición… y no pierde un solo minuto en un debate que ella misma inspira.

Lanzarote, mientras tanto, sigue con los mismos problemas y con una sesión más de teatro institucional cargada a la cuenta pública.

La crítica a las ausencias de Oswaldo Betancor es legítima y seria; lo que ha hecho el PSOE y el resto de la oposición con ella ha sido convertirla en negocio político y en show. Y cuando la política se convierte en espectáculo pagado por terceros, deja de ser control democrático para convertirse en una burla a la paciencia y al bolsillo de los ciudadanos.

Pejeverde

Son las siete de la mañana y Lanzarote está en pie, con el viento de siempre y el cielo de casi siempre. Claudia —esa borrasca con nombre de personaje que promete y luego no aparece a la cita— ha dejado más titulares que agua, más previsiones que realidades y más movimiento en las instituciones que en el campo, donde lo único que cayó fue la ilusión de que “la del pulpo” por fin llegara.

Todo comenzó con la activación del Plan de Emergencias Insular (PEIN), el botón rojo institucional que lo ordena todo: banderas rojas en las playas, prohibición de acceso al mar, suspensión de actividades culturales, cierre de los Centros de Arte, Cultura y Turismo y un reparto intensivo de sacos de arena en Arrecife, Teguise y donde se teme cada gota como si fuera un tsunami.
Medidas justificables, claro. Si algo enseñó Valencia es que la imprevisión se paga cara, y aquí nadie quiere repetir aquella vergüenza.

Mientras tanto, los ayuntamientos se alinearon:
En Arrecife, el alcalde Yonathan de León firmó la suspensión de todas las actividades al aire libre, intensificó trabajos en los barrancos —especialmente los que caen hacia Argana Alta— y se preparó para un jueves que, visto lo visto, ha amanecido bastante menos dramático que el decreto.
En Teguise, el foco estuvo en el barranco del Hurón, que hace siete meses ya dejó claro que sin mantenimiento no absorbe ni una bronca. Reparto de sacos de arena, dispositivos prealertados y todo el manual de emergencias en marcha.
En La Graciosa, personal desplazado, protocolos activados y todo el engranaje de Protección Civil, Cruz Roja, Emerlan, policías locales, Nacional y Guardia Civil listo para aguantar el chaparrón… que no ha llegado.

La previsión oficial decía lluvia intensa entre las 9:00 y las 15:00, con posibilidad de 30 milímetros por hora y nivel naranja activado. A esta hora, lo que hay es viento,lluvita fina  y una calma casi ofensiva para tanto preparativo. Y ahí surge la pregunta inevitable —no retórica, sino práctica—:
¿Desbloquearán todo a primera hora o seguiremos el guion aunque la tormenta se haya quedado en chiste?

Porque hoy, con la isla funcionando de facto, lo lógico sería que los coles abran, que la gente vaya a trabajar, que los funcionarios vuelvan a sus puestos —y no al teletrabajo por viento—, y que la vida recupere su ritmo sin esperar una orden que, francamente, está tardando más que la propia lluvia.

Buenos días! Debido al temporal caen 2 palmeras en Corralejo…( humor en las redes socicales )

 

No se trata de criticar la prudencia. La prudencia salva vidas.
Se trata de medir el equilibrio entre proteger y paralizar.
Claudia, con su humor seco y su ausencia casi insultante, ha demostrado que el dispositivo insular está en forma, que se puede actuar con rapidez y coordinación. Pero también ha dejado ver que a veces vivimos más pendientes del parte oficial que del cielo. Y el cielo, querido lector de Elpejeverde.com… hoy está diciendo otra cosa.

En definitiva, esta mañana Lanzarote no necesita más alertas: necesita normalidad.
Que cada cual haga lo de siempre.
Que la vida siga sin esperar permiso.
Y que cuando llegue la borrasca de verdad —porque llegará—, entonces sí, todo este músculo institucional tenga sentido.

Hoy, de momento, Claudia ha sido solo una broma bien organizada.

 

Pejeverde

Este jueves 13 de noviembre, el Ayuntamiento de Arrecife funcionará a medio gas. Lo único que quedará abierto al público será el Registro Oficial. Todo lo demás —departamentos, oficinas, áreas administrativas— pasa a teletrabajo. La orden llega acompañada de la activación de un “retén especial” de 200 trabajadores municipales para atender incidencias y necesidades de la población durante el paso de la borrasca Claudia.

El comunicado oficial no menciona la palabra “cierre”, pero el efecto práctico es ese: una suspensión casi total de la actividad presencial. La medida se ampara en el Plan de Emergencias Municipales, activado ante las alertas por lluvias, viento y oleaje que afectan a toda Canarias. Arrecife, como el resto de las islas, está en modo preventivo.

El Ayuntamiento cuenta con una plantilla cercana a las quinientas personas. Si doscientas se destinan al retén de emergencia, la mitad del personal queda concentrada en labores de asistencia vinculadas al temporal. El resto, en teoría, seguirá operando por vía telemática. En la práctica, eso significa que la atención ordinaria al ciudadano queda reducida al mínimo y dependerá del acceso digital de cada vecino.

La nota institucional transmite dos mensajes simultáneos: tranquilidad y control. Pero entre líneas se percibe otro. Que el Ayuntamiento invita a no acudir. Que solo se acerquen quienes tengan que registrar algo urgente o quienes estén directamente afectados por los servicios de emergencia. Todo lo demás, pospuesto o desviado al canal electrónico.

Desde las cero horas del miércoles se han cerrado todas las instalaciones deportivas y actividades municipales al aire libre. Los puertos han paralizado su actividad y varios vuelos han sido desviados. El contexto meteorológico justifica la reorganización, pero el efecto interno es que la administración capitalina queda, de hecho, cerrada al público durante al menos un día completo.

No es la primera vez que una borrasca pone en evidencia la fragilidad del funcionamiento municipal. El Plan de Emergencias se activa, pero también evidencia la dependencia de la sede electrónica y el desequilibrio entre el discurso digital y la realidad de muchos ciudadanos que aún necesitan ventanilla. El Ayuntamiento responde con orden y previsión, sí, pero también con un repliegue que deja fuera a quienes no pueden o no saben teletramitar.

En resumen: Arrecife no se detiene, pero se encierra. Abre su Registro como símbolo de continuidad institucional, mientras el resto del edificio —y buena parte del personal— se vuelca en la emergencia. Una administración en guardia, que sigue funcionando, aunque con la persiana medio bajada.

Pejeverde

La borrasca Claudia manda y Arrecife obedece. El puerto capitalino cierra los atraques entre las 00:00 y las 14:00 del jueves 13 de noviembre por viento del sur (SO), lluvia, tormenta y mar cruzada. En tierra, el Cabildo activa el PEIN desde las 00:00 y baja la persiana de medio mapa: actividades al aire libre suspendidas, Ciudad Deportiva, CEIM, Biblioteca Insular y todos los locales de titularidad insular cerrados en Lanzarote y La Graciosa. Los Centros de Arte, Cultura y Turismo tampoco abrirán mañana jueves. Prudencia, orden del día.

La medida en el muelle tiene traducción inmediata: tres cruceros reprograman su escala y los 4.000 pasajeros previstos no pisarán Arrecife hoy. El AIDAbella modifica su ruta desde Lisboa; La Belle des Océans se queda en Agadir hasta el 14 y mueve Arrecife al 15; el Marina —capacidad 2.000— permanece también en Agadir. Prácticos y Capitanía desaconsejan maniobras en Arrecife y Puerto del Rosario, mientras La Luz–Las Palmas mantiene operativa. Seguridad primero.

El cierre de 14 horas no solo vacía la agenda turística: puede tensionar la logística de contenedores y ferris que alimentan el día a día de la isla. La cadena es conocida: si el viento obliga, el puerto para; si el puerto para, la isla lo nota.

La alerta naranja del Consorcio de Seguridad y Emergencias viene con recado: evitar desplazamientos innecesarios, asegurar azoteas, objetos sueltos y bajantes, no acercarse a costas, barrancos ni atravesar charcos o vados; cerrar bien puertas y ventanas, desenchufar aparatos si hay tormenta eléctrica, y ante cualquier emergencia, 1-1-2. Para información, 0-12. A los ayuntamientos, se les pide vigilar zonas inundables, desprendimientos, andamios y grúas, señalizar vados y, si procede, cortar accesos a paseos marítimos y puntos de riesgo.

Claudia recuerda lo de siempre: los temporales del sur castigan a los puertos abiertos a esa componente. Hoy toca aguantar el envite, revisar planes y volver a abrir —si el parte lo permite— a partir de las 14:00. En el puerto, como en la mar, los héroes son los que esperan.