
Pejeverde
La reapertura de la carretera Mozaga–Famara (LZ-30), prevista para el sábado 8 de noviembre, se retrasa al martes 11. Así lo ha trasladado la Consejería de Obras Públicas del Cabildo de Lanzarote, que dirige Jacobo Medina, alegando ajustes técnicos finales en el asfaltado y la señalización.
La vía, que conecta San Bartolomé con Teguise y da salida hacia Famara, está cerrada desde el 6 de octubre. Un mes largo de desvíos, rodeos y cambios de rutina para quienes usan esa carretera a diario para ir a trabajar, llevar a los niños a entrenar o abrir sus negocios.

Sobre el papel, la actuación es clara: mejora integral del firme en varios tramos de una carretera muy castigada por el tiempo y el tráfico. Las obras están financiadas con fondos FDCAN, gestionados por la Consejería de Hacienda que dirige María Jesús Tovar, dentro del plan de modernización de la red viaria insular impulsado por el Cabildo.
En la práctica, lo que ve la gente es otra cosa: una carretera cerrada más de un mes y fechas que se mueven. Primero el corte, luego el anuncio de reapertura para el sábado y ahora un nuevo plazo marcado en rojo: el martes 11. Cada cambio alimenta la sensación de que se está tardando más de lo razonable.
Entre los vecinos y usuarios habituales se repite la misma idea: “que la arreglen, sí, pero que la abran ya”. Nadie discute que la intervención fuera necesaria. El firme acumulaba baches, parches y un desgaste evidente. Pero la paciencia se mide en días de rodeos, no en notas técnicas.
Desde el Cabildo se insiste en que la prioridad es la seguridad. El propio Jacobo Medina ha subrayado que la obra en la LZ-30 era “muy necesaria para garantizar la seguridad y el confort de la circulación” y que la carretera se reabrirá con todas las garantías una vez terminados los trabajos de asfaltado y señalización.
El discurso oficial habla de modernización de la red viaria. El discurso de la calle es más sencillo: “demasiado tiempo cerrada”. Para muchos, el retraso en la reapertura confirma una idea muy instalada: que en Lanzarote se empieza a trabajar en la carretera el día del corte, pero no se trabaja igual de rápido para volverla a abrir.

El tramo afectado, entre Mozaga y el cruce de acceso a Famara, es más que una línea en el mapa. Es una vía de paso que ordena la movilidad entre municipios y que forma parte de la rutina diaria de mucha gente. Cuando esa rutina se rompe durante semanas, la obra deja de ser un proyecto técnico y se convierte en un problema político y social.
Ahora todas las miradas están puestas en el martes 11. Si la LZ-30 reabre ese día, la historia quedará en un mes largo de molestias a cambio de un firme nuevo. Si no se cumple el plazo, el bache ya no será solo en el piche, sino en la credibilidad de quienes ponen las fechas.
De momento, los conos mandan y los desvíos se mantienen. La carretera se arregla con máquinas y hormigón. La confianza, no tanto.

S.Calleja
VALLADOLID | Domingo, 9 de noviembre de 2025
Mañana lunes se alzará el telón del evento gastronómico más exigente del país: el XXI Concurso Nacional de Pinchos y Tapas Ciudad de Valladolid y el IX Campeonato Mundial de Tapas. Y desde el primer minuto, cada concursante podrá ser eliminado sin apelación. Las reglas del juego son tan exigentes como el jurado que las aplica. Y el chef lanzaroteño Antonio Rodríguez Medina lo sabe bien: no hay red.

El programa El Pejeverde estará presente sobre el terreno, y desde Lancelot Radio (90.2 FM) irá desgranando en casi directo los detalles del evento, con crónicas, entrevistas y análisis diarios, para que la audiencia de Lanzarote viva el campeonato como si estuviera en Valladolid.
Una cocina, 25 minutos y siete jurados implacables
A primera hora del lunes se sorteará el orden de participación. Cada chef dispondrá de 25 minutos exactos para preparar ocho tapas idénticas en su espacio individual: siete irán directas al paladar del jurado y una se destinará a documentación fotográfica. El ritmo es quirúrgico: los participantes entran cada cinco minutos, en cadena. No hay repeticiones. Antonio Rodríguez Medina podría quedar eliminado el mismo lunes si algo falla.

El jurado, compuesto por chefs de prestigio y expertos en gastronomía, evaluará técnica, presentación, narrativa y sabor. Todo debe ser impecable, sin margen para la improvisación. Aquí no hay segundas oportunidades: es ahora o nunca.
Saborea Lanzarote apuesta fuerte
La participación del chef lanzaroteño no es solo una gesta individual. Saborea Lanzarote, con el respaldo del Cabildo de Lanzarote, ha apostado decididamente por proyectar la cocina insular en las grandes citas nacionales. Esta participación es fruto de una estrategia que ve en la gastronomía un pilar cultural y turístico. No se trata sólo de cocinar, sino de contar —con productos, técnica y emoción— la historia de un territorio.

Rodríguez Medina presenta una tapa con alma lanzaroteña: “Canelón de gofio con sardina oreada”, una combinación que une la memoria del cereal ancestral con la intensidad marina. Un bocado que habla de costa, viento y fuego volcánico.
El respaldo de Los Zagales
Como es tradición, cada finalista ha sido asignado a un restaurante de la ciudad como padrino. Los Zagales, uno de los templos de la tapa en Valladolid, apadrinará al chef lanzaroteño, ofreciéndole apoyo logístico e ingredientes. Además, servirá su tapa al público durante la semana del campeonato, estableciendo un puente directo entre el talento visitante y el paladar local.
Canarias, con voz propia
Completan la delegación canaria Josué Martín Hernández (La Palma) y Raúl Bodego Pérez (Fuerteventura), cada uno con propuestas que representan su isla. Canarias llega con fuerza y variedad: producto del mar, raíces agrícolas y una cocina que se expresa con autenticidad.

Rivales de nivel, tensión máxima
Entre los favoritos figuran chefs que repiten participación y otros que llegan con elaboraciones complejas y elaboradas. Las tapas se medirán no sólo por sabor, sino por su capacidad de emocionar, contar y permanecer en la memoria del jurado.

Pejeverde
La agrupación ciudadana Marea Viva ha emitido una crítica formal al Ayuntamiento de Tías por lo que considera una falta de planificación y supervisión en las obras que se están llevando a cabo en la Rambla Islas Canarias, un eje principal de Puerto del Carmen. El colectivo, que asegura haber canalizado numerosas quejas vecinales, advierte que la actuación es un ejemplo de intervenciones puntuales sin una visión de conjunto clara.
Marea Viva subraya que, si bien está a favor de las mejoras en infraestructura, estas deben estar integradas en una "hoja de ruta clara y sin improvisaciones".
Una de las principales preocupaciones de la agrupación es la incertidumbre sobre si el proyecto de la Rambla incluirá un carril bici. El colectivo considera crucial este espacio, especialmente al ser Puerto del Carmen el "lugar neurálgico" del Ironman Lanzarote. De igual modo, Marea Viva cuestiona la falta de un arcén reglamentario, alegando que su ausencia compromete la seguridad y supone un incumplimiento normativo.
Además de los aspectos viales, la agrupación denuncia la ausencia de zonas verdes y arbolado en la Rambla Islas Canarias. Argumentan que se sigue ignorando la necesidad de infraestructura verde para mitigar el cambio climático y generar bienestar en los espacios urbanos.
En el transcurso de la obra, Marea Viva ha detectado deficiencias en la seguridad peatonal, señalando ejemplos de señalización mal ubicada o a alturas peligrosas. El colectivo recalca que el seguimiento de la obra debe ser "constante y profesional" para evitar accidentes.
Otro punto de alerta es la falta de conexión peatonal segura hacia Rancho Texas, una atracción turística clave. La agrupación critica que los visitantes se vean obligados a caminar por arcenes de la Rambla Islas Canarias y la calle Noruega, lo que genera riesgo y proyecta una imagen negativa del destino internacional.
Marea Viva finaliza su comunicado instando al Ayuntamiento de Tías y al Cabildo de Lanzarote a garantizar una planificación global y una supervisión eficaz de todas las obras públicas, reclamando un "desarrollo urbano de calidad" para Puerto del Carmen.

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La Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Arrecife, dirigida por Maciot Cabrera, ha clarificado la situación actual de la polémica cruz y el monolito de la Plaza de las Palmas, inmersa en una obra de reforma y en el debate de la Ley de Memoria Democrática.
Cabrera, en declaraciones esta mañana en el programa de radio Elpejeverde de Lancelot Radio 90.2 FM, ha confirmado que la modificación del proyecto de obra es posible debido a que esta "todavía no ha concluido".
El concejal ha asegurado que la decisión final se basará en el cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática, no en "una cuestión de que nos guste más, nos guste menos"."Al final existe una ley de Memoria democrática que nos guste más o nos guste menos, está en vigor y hay que cumplir con esa ley."
La ley exige retirar elementos en espacios públicos que "hagan apología o que signifiquen o hagan apología al franquismo". Según Cabrera, la cruz y el monolito "parece ser que así es, que viene relacionada con la visita que hizo Franco en el año 50 para inaugurar el Hospital Insular".

Pejeverde
La entrada al pintoresco pueblo de Uga se ha convertido, para muchos vecinos y visitantes, en una imagen de desidia y abandono. Más de una docena de troncos de palmeras, secos y sin vida, yacen amontonados a la vista de todos, configurando lo que el Ayuntamiento de Yaiza no ha dudado en calificar de "cementerio". Esta impactante estampa ha llevado al alcalde, Óscar Noda, a alzar la voz con contundencia, exigiendo al Cabildo de Lanzarote una actuación inmediata y un cambio de rumbo en el mantenimiento del paisaje insular.
La denuncia no es nueva, pero la paciencia en Yaiza parece haber llegado a su límite. Óscar Noda ha solicitado formalmente al Cabildo la retirada urgente de estos restos vegetales, que no solo afean la estética del pueblo, sino que también reflejan, a su juicio, una falta de responsabilidad por parte de la administración insular. "Exigimos al Cabildo, como administración competente que es, el mantenimiento de las zonas ajardinadas en los márgenes de carreteras para evitar su pérdida o degradación como es el caso que denunciamos", manifestó el alcalde.
Desde el Área de Parques y Jardines de Yaiza, su concejal Rubén Arca, ha recordado el esfuerzo municipal en el cuidado de estos espacios que, legalmente, son competencia del Cabildo. "El Ayuntamiento ha actuado en el riego, control de plagas, poda y conservación de palmerales que son responsabilidad del Cabildo, pero ya va siendo hora de que asuma sus responsabilidades", subrayó Arca. El concejal enfatizó que no es la primera vez que reclaman acciones en limpieza de márgenes de carreteras, instalación de riego y mantenimiento de jardines en diversas zonas del municipio, y que, cuando el Cabildo ha respondido, el agradecimiento público no ha faltado. "Pedimos la retirada inmediata del cementerio de palmeras que afea el pueblo de Uga", sentenció.
La crítica de Noda no se detuvo en el "cementerio" de Uga. El alcalde señaló directamente al presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, como principal responsable de lo que considera una "desidia y dejadez en el cuidado del paisaje insular". Sus palabras fueron más allá, sugiriendo una posible motivación política detrás de la inacción. "No quiero pensar que su abandono en este asunto y otros, como la falta de acción en el socavón de Los Hervideros o medidas correctoras para evitar los cortes de agua que sufrimos todas las semanas en Yaiza, tiene que ver con una oscura estrategia que le dictan para hacer daño a municipios que no están gobernados por el tándem CC-PP", declaró Noda, evidenciando una tensión política latente.
Frente a esta situación, el Ayuntamiento de Yaiza se erige como ejemplo de gestión y compromiso con el patrimonio natural. Yaiza fue pionera en Lanzarote al implementar, a partir de 2020, un programa de endoterapia de baja presión en 300 palmeras para combatir la diocalandra frumenti, el temido "picudín" que amenaza los palmerales de la isla. Además, ha invertido en la formación de su personal en gestión de palmeras, sanidad vegetal y diagnóstico estructural. Esta misma semana, el municipio realiza trabajos de poda y conservación en el palmeral de la entrada a Playa Blanca, demostrando una proactividad que contrasta, según sus representantes, con la inacción de la administración insular.
El "cementerio" de palmeras de Uga se ha convertido así en un símbolo de una disputa mayor, una que va más allá de unos simples troncos abandonados y que pone en el punto de mira la gestión del paisaje y las relaciones institucionales en Lanzarote.
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