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Arrecife, 1 de noviembre de 2025. El Cementerio Municipal de San Román adapta su horario con motivo del Día de Todos los Santos, permaneciendo abierto de 08:00 a 20:00 horas de forma ininterrumpida. La medida busca facilitar las visitas a los seres queridos en esta jornada de homenaje.

Como parte de los actos conmemorativos, el cementerio acogerá una Celebración de la Palabra a las 17:00 horas. El acto estará ambientado musicalmente por un coro parroquial y un violinista.

Para facilitar el acceso al camposanto, el Ayuntamiento ha dispuesto un servicio especial de guaguas a través de la Línea 3. Este servicio estará operativo desde las 09:00 hasta las 19:00 horas, con salidas programadas cada hora.

Además de los actos en el cementerio, las parroquias de Arrecife celebran Eucaristías por la Solemnidad de Todos los Santos y los Fieles Difuntos:

  • San Ginés: Misas hoy a las 11:00 h y 19:30 h.

  • Santa María de la Vega: Misa hoy a las 19:00 h.

  • San Antonio María Claret (Altavista): Misa hoy a las 18:00 h.

  • Ntra. Sra. del Carmen (Valterra): Misa hoy a las 11:30 h.

Los horarios para el Día de Difuntos, el domingo 2 de noviembre, se mantienen en las distintas parroquias, incluyendo misas en San Ginés, Santa María de la Vega, San José Obrero (Titerroy) y Ntra. Sra. del Carmen.

 

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Quince días después, El Reducto vuelve al baño. Las últimas analíticas de esta tarde confirman que el agua es apta y se retiran la bandera roja y la cartelería de prohibición. Fin al cierre.

La playa quedó clausurada el 16 de octubre por un episodio de contaminación microbiológica detectado en la Punta del Camello. Aquel día llegó a reabrirse por la mañana y volvió a cerrarse por la tarde. Desde entonces, muestreos sucesivos y vigilancia en el frente litoral. Hoy, 31 de octubre, se levanta la restricción: 15 días exactos de cierre.

 

En paralelo, el Ayuntamiento activó el protocolo de playas y solicitó actuaciones urgentes sobre el punto crítico vinculado al aliviadero del emisario. Con el resultado favorable, se mantiene el seguimiento analítico para evitar recurrencias.

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El Pleno del Ayuntamiento de Arrecife convirtió esta mañana su salón de sesiones en un reconocimiento coral. Sin matices ni reservas, todos los grupos apoyaron por unanimidad la declaración institucional para nombrar a Antonio Félix Martín Hormiga Hijo Predilecto de la Ciudad. La propuesta, impulsada de forma conjunta por las formaciones con representación municipal, pone negro sobre blanco lo que muchos en Lanzarote sabían desde hace décadas: que su trayectoria como pintor, ensayista, narrador, dramaturgo y gestor cultural ha sido una de las vigas maestras de la proyección cultural e intelectual de la capital y de la isla. No fue un trámite: fue un acuerdo pleno que sitúa a Félix —así, a secas, como lo nombran quienes lo han leído y escuchado— en el lugar institucional que ya tenía en la memoria de los suyos.

El acta política se construyó, también, con la palabra. El alcalde, Yonathan de León, subrayó el alcance del gesto: “Este reconocimiento a Antonio Félix Martín Hormiga, acordado por unanimidad del pleno, es poner en valor la gran aportación que ha realizado este gran creador cultural nacido en nuestra ciudad portuaria. La obra literaria de Martín Hormiga recopila parte de la historia de Arrecife, con un pasado costero, al que Félix contribuyó para preservarla y difundirla. La cultura de Arrecife y Lanzarote está unida a Antonio Félix Martín Hormiga, y desde hoy, mucho más tras ser nombrado Hijo Predilecto de Arrecife, el máximo reconocimiento oficial que tiene el Ayuntamiento de Arrecife para sus hijos ilustres”. No hubo adjetivos grandilocuentes; hubo contexto: una ciudad, un puerto, una tradición y la obra que lo explica.

Desde Coalición Canaria, el teniente de alcalde y portavoz Echedey Eugenio ancló a Félix en la tradición intelectual arrecifeña: “Félix Hormiga, como todos lo conocemos, representa lo mejor de la tradición intelectual de Arrecife. Es un hombre que ha hecho de la palabra, la reflexión y el arte un compromiso vital con su tierra. Su nombre está ligado a la creación, a la cultura crítica y al amor profundo por esta ciudad”. Y añadió una clave de saldo institucional y deuda moral: “Con este reconocimiento, Arrecife salda una deuda de gratitud con uno de sus hijos más ilustres, un referente moral y cultural que ha sabido situar a nuestra capital en el mapa literario de Canarias y del ámbito hispano”.

El Grupo Municipal Socialista se sumó en la voz de Alfredo Mendoza con una advertencia que apunta al futuro del acuerdo: “Deseo que esta declaración institucional sea algo más que un acto simbólico y sea un acto de nuestra voluntad como institución. Reconocer a Félix como Hijo Predilecto de Arrecife es un gesto de cariño y de justicia. Es agradecerle todo lo que ha aportado para que Arrecife tenga voz, memoria y alma. Su obra nos recuerda que la cultura se comparte y quienes aman su tierra, como él, la engrandecen para todos”. La unanimidad, aquí, se expresa como compromiso, no como ceremonia.

Desde el Grupo Mixto (Vox), Eugenio Hernández eligió el plano cercano: “Antonio Félix Martín Hormiga ha sido siempre un amigo de Arrecife, de su gente y de sus tradiciones. Su obra refleja el alma de esta ciudad y su compromiso. Este nombramiento es un merecido reconocimiento a una vida dedicada a la cultura y al amor por nuestra ciudad y nuestra isla”. Aplauso cruzado, gesto de consenso y una idea compartida: el nombramiento trasciende las trincheras y pertenece a la ciudad.

La declaración aprobada recuerda que Félix fue concejal en los años 80, primer director de la Casa de la Cultura Agustín de la Hoz y responsable del Servicio de Publicaciones del Cabildo Insular, desde donde impulsó ediciones que hoy son guía de la memoria colectiva. Ese recorrido explica que el texto institucional hable de un referente “que trasciende lo estrictamente literario o político”, al encarnar valores como la “honestidad intelectual, el compromiso social y la defensa de la cultura”. El pleno no solo reconoce un nombre propio: reconoce una forma de entender Arrecife, su patrimonio y su relato común.

En Arrecife, los consensos son noticia porque marcan época. El de hoy, 31 de octubre de 2025, deja constancia de una ciudad que mira su pasado reciente sin nostalgia y sin olvido, con la voluntad de preservar lo que le ha hecho ser. Con este acuerdo, el Ayuntamiento manifiesta el “cariño, respeto y admiración” de la ciudadanía hacia Antonio Félix Martín Hormiga y, de paso, deja una guía para el presente: cultura como servicio público, memoria como tarea compartida y reconocimiento como acto de justicia.

 

Opinión · 31 de octubre de 2025 · Pedro M. San Ginés Gutiérrez

Pablo Motos —entre otros— definió con claridad en El Hormiguero la encrucijada de Pedro Sánchez cuando saltó la trama que afecta al PSOE: “Si sabía lo que estaba ocurriendo en su partido y no hizo nada, es cómplice; y si no lo sabía, es un auténtico incompetente”.

Sostengo que Pedro Sánchez, de forma inconsciente, ya admitió públicamente ser cómplice —al menos por omisión— y me explico. El subconsciente a veces nos traiciona; ni su célebre manual de resistencia lo pudo prever.

La prueba la ofreció el 21 de noviembre de 2024, tras señalar Víctor Aldama al exministro José Luis Ábalos. En el Congreso, Sánchez afirmó literalmente:

«Desde 2018, mi planteamiento siempre ha sido el de que cualquier atisbo de corrupción en el Gobierno iba a ser extirpado de raíz. Y eso hemos hecho».

Se refería —porque Ábalos era el señalado y el único “extirpado”— a su exministro y exsecretario de Organización. Y ahí está el quid: “hemos extirpado del Gobierno”. Cuando en julio de 2021 Sánchez “extirpó” a Ábalos del Consejo de Ministros, nadie sabía nada de la trama. Nadie, salvo el propio presidente a tenor de sus palabras.

Lejos de enmendar el error, permitió que Ábalos repitiera como diputado en 2023 y nombró como sucesor en Organización a Santos Cerdán, después también señalado. Lo relevante: cuando estalló el escándalo en 2024, a Ábalos se le apartó del partido, no del Gobierno.

Si en 2021 se le “extirpó del Gobierno” sin explicación convincente, todo apunta a que el cese no fue por gestión, sino para adelantarse a esos “atisbos de corrupción” que él mismo dice haber tenido. El subconsciente lo delató. Y no depuró responsabilidades entonces. Complicidad por omisión.

Para medir lo insuficiente de sus perdones —por Ábalos, por Cerdán y los que vengan, todos bajo presunción de inocencia— vale su propio discurso antes de La Moncloa: “ante la corrupción política, el perdón no es suficiente; hay que asumir responsabilidades”.

Desde esa lógica, el presidente y secretario general del PSOE tiene la máxima responsabilidad por lo que hoy aflora en informes de la UCO y la instrucción judicial: él nombró a Ábalos y confió después en Cerdán.

En política, Sánchez sabe qué es asumir responsabilidades. No basta con pedir perdón. Solo hay una forma de comprobar si conserva la confianza de la ciudadanía. La conoce. Si cree a Tezanos, no debería temerla; como mínimo, una cuestión de confianza.

Pedro M. San Ginés Gutiérrez es senador por la Comunidad Autónoma canaria y secretario insular de Coalición Canaria en Lanzarote.

 
 
 

 

 

 

 

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La asociación vecinal Masdache Se Protege ha remitido una carta abierta al Patronato y a la dirección de la Fundación César Manrique (FCM) para cuestionar su silencio frente a la instalación de una antena de telefonía en Masdache, en pleno Paisaje Protegido de La Geria. El texto,  apela directamente al legado del artista y a la coherencia de la entidad que lo tutela.

El tono es respetuoso, pero firme. “Desde la profunda admiración y respeto hacia la figura de César Manrique… nos dirigimos con desconcierto y preocupación ante su silencio”, arranca la misiva, que califica la torre como “un atentado… contra el territorio, el equilibrio visual y la identidad del lugar”.

La asociación enmarca su reproche en la trayectoria pública de Manrique y en su impulso a la protección de La Geria. “César Manrique fue el impulsor de la protección de La Geria”, recuerdan, para plantear la pregunta que vertebra el escrito: “¿Cómo puede hoy la Fundación que lleva su legado mirar hacia otro lado ante la irrupción de una torre metálica que hiere la silueta de ese mismo paisaje?

El texto confronta, además, el criterio que —a juicio de los firmantes— la FCM ha mostrado en otras controversias estéticas de la isla: “¿Por qué tanto rigor ante la contaminación visual de la publicidad en el aeropuerto, y tanto silencio frente a una agresión gravísima y permanente en el corazón de una zona protegida?” El contraste sirve a los vecinos para exigir consistencia y un pronunciamiento público.

La carta también introduce preguntas de calado político: “¿Debe la Fundación algo al poder político local o insular? ¿A qué intereses responde la falta de posicionamiento?” Son cuestiones planteadas como hipótesis, que buscan forzar una respuesta institucional y despejar dudas sobre la independencia del posicionamiento de la FCM.

La apelación final es explícita: “Cada acción o cada silencio tiene consecuencias. Y en este caso, el silencio de la Fundación se convierte, tristemente, en una forma de complicidad.” En nombre de la comunidad, los firmantes reclaman que la FCM “se pronuncie de manera clara y pública contra la instalación de la antena de telefonía en Masdache y que exija su retirada”. Y rematan: “El mejor homenaje a Manrique no son las palabras ni los aniversarios, sino la defensa viva y valiente del territorio.”

La asociación fundamenta su petición en tres ejes: el valor paisajístico de La Geria, el simbolismo de Masdache dentro de ese mosaico agrícola y volcánico, y el legado cultural de Manrique como guía para las decisiones públicas y privadas en Lanzarote. No entra en cuestiones técnicas —potencia, cobertura o alternativas de emplazamiento—; su demanda es política y ética: que la Fundación fije posición y la haga pública.

En suma, Masdache Se Protege busca que la FCM use su autoridad moral para influir en un expediente que, por situarse en un espacio protegido, trasciende a un simple trámite urbanístico. Los vecinos interpretan el “silencio” como un vacío que, de prolongarse, minaría la referencia que la Fundación ha representado durante décadas para los debates sobre paisaje y ordenación en la isla.