Pejeverde

El 10 de junio de 2024, Ángel Víctor Torres —ministro hoy y expresidente de Canarias— llegó a la comisión con dos frases afiladas: “jamás” ordenó contratar y ni Ábalos ni Koldo le propusieron empresas. Quedó dicho. Quedó escrito.

Aquel relato pintaba una escena sobria: los técnicos decidían; el presidente, a lo suyo, garantizar material en la tormenta de 2020. La cadena era conocida —Dirección de Recursos Económicos, Servicio Canario de la Salud— y, sobre el papel, nadie se saltaba el fonil. Además, encajaba con la urgencia: primero mascarillas, luego preguntas.

Pero hoy, 3 de noviembre de 2025, aparece otra capa. Y no es menor. Los mensajes entre Torres y Koldo enseñan algo más íntimo del expediente de Soluciones de Gestión (la empresa vinculada a Víctor de Aldama): gestiones personales para desbloquear pagos. “Estoy encima de tu pago. Ya está validado el material”, escribe Torres en julio de 2020. No es una interpretación; es un texto. Y es que esos chats dibujan una proximidad operativa que el testimonio de 2024 no dejaba ver.

La Guardia Civil no habla de mordidas de Torres. Ese punto no está ahí. Lo que sí sostiene es la influencia de Aldama en el Gobierno canario a través del binomio Koldo–Ábalos, con un presidente que apremia pagos. El matiz importa: no se trata de ordenar contratar, sino de acelerar cobros a un proveedor concreto. La diferencia es legal; la impresión pública, no tanto.

El contexto ya lo conocíamos: compras de emergencia por más de 12 millones; un lote con 837.800 mascarillas no aptas dentro de 4,75 millones; rebajas posteriores y papeleo para ajustar lo entregado. La verdad es que esa aritmética no ayuda al relato de la “distancia”, porque cada cifra empuja una pregunta: si no había injerencia, ¿por qué los WhatsApp con Koldo sobre validaciones y pagos?

Aquí está el punto exacto: hoy no hay prueba de que Torres ordenara contratar a Soluciones de Gestión. hay prueba de que intervino para agilizar pagos y que mantuvo trato directo con Koldo sobre ese expediente. En 2024 negó lo primero y presentó distancia respecto a lo segundo; en 2025 los chats abollan esa distancia. No derriban la puerta; la dejan abierta y con la bisagra quejándose.

 

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En el CEIP La Garita de Arrieta la campana suena a mediodía y el comedor sigue siendo una promesa. Dos cursos y un poco más desde que la Consejería de Educación anunciara, en octubre de 2023, la “Ampliación del eco-comedor y conexión de aulario con edificio principal”, con un plazo de obra de tres meses. La obra, hoy, permanece paralizada. Compromiso por Haría salió a señalarlo con nombres y apellidos: Alfredo Villalba debe “actuar de una vez” para que el eco comedor se haga realidad.

La formación municipalista coloca el foco en un compromiso que —sostienen— se utilizó en precampaña y que no llegó a puerto. “La obra del eco comedor en el colegio de Arrieta es fundamental para el alumnado y sus familias. No solo es un elemento clave para la conciliación familiar, sino que afecta directamente a la salud y los hábitos de vida de los jóvenes del Colegio de Arrieta. Es inaceptable el retraso de más de dos años”, afirma Paula Montero, concejala y responsable de Educación en Compromiso por Haría.

El retrato político que dibujan es conocido en las islas: foto, anuncio y cartel de obra; luego, silencio de hormigón. Para Compromiso por Haría, el proyecto “se vendió” en periodo preelectoral como una gran medida, pero el tiempo lo empuja al cajón de “promesas incumplidas”. El mensaje, con ironía poco disimulada, apunta a quien entonces capitalizó el anuncio: “Alfredo Villalba estuvo muy rápido para apuntarse el tanto del ecocomedor en la campaña electoral, pero muy lento para exigir su cumplimiento ahora que está en el gobierno municipal”.

Más allá del intercambio retórico, el asunto tiene una base práctica: familias que organizan su jornada sin un comedor escolar operativo; alumnado que pierde un servicio que, en 2025, se considera pieza de conciliación y de equidad; y un colegio que ve a diario la brecha entre el aulario y el edificio principal, justo la conexión prometida. Arrieta no discute sobre conceptos, discute sobre horarios, menús y puertas que no se abren.

La formación municipalista anuncia además un paso institucional. Presentará en el próximo Pleno una moción “para que sea apoyada por todos los grupos políticos, independientemente de su ideología”. El propósito: instar desde el Ayuntamiento a la Consejería de Educación a culminar la obra y abrir el eco comedor “cuanto antes”. Lo resume la portavoz, Chaxiraxi Niz: “Queremos defender los intereses de las familias de Arrieta… Necesitamos hacer todo lo posible porque esas instalaciones sean una realidad cuanto antes”.

El debate, por tanto, se desplaza ahora a la sala de plenos. Allí se verá si el calendario se impone al argumentario. La clave es técnica y política a la vez: reactivar una obra paralizada, fijar plazos y asumir responsabilidades. Si era una prioridad en octubre de 2023, lo será más tras dos cursos de espera. Y si hubo una foto, habrá de haber una inauguración. En Arrieta, a estas alturas, el titular que se busca no es uno más; es el albarán de apertura.

Entre tanto, queda la evidencia de lo esencial: un comedor escolar no es un adorno del programa electoral. Es salud, hábitos, conciliación y comunidad. En un municipio que presume de cuidar su escuela pública, el eco-comedor tiene más de “eco” de hemeroteca que de cocina. Compromiso por Haría coloca el reloj en el centro de la mesa y pide servir de una vez el primer plato. La respuesta del gobierno municipal y de la Consejería dirá si hablamos de posponer o de cumplir.

 

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Tías, 2 de noviembre de 2025 – Coalición Canaria (CC) Tías ha elevado una denuncia pública contra el alcalde socialista, José Juan Cruz, por la supuesta tramitación irregular de la licencia para la instalación de una antena de telefonía móvil de 25 metros en Masdache, a la entrada de La Geria.

El portavoz municipal de CC, Amado Vizcaíno, ha calificado la concesión de la licencia como una trivialidad, denunciando que se ha otorgado "como quien cambia una ventana o una puerta en su casa", a pesar de la envergadura de la estructura.

 

Riesgo de Colapso y Obra Menor

 

La principal preocupación de la formación nacionalista reside en la seguridad. CC Tías ha revisado la documentación del proyecto y asegura que no figura el preceptivo estudio geotécnico, un informe crucial para determinar la estabilidad del suelo y diseñar una cimentación segura. En su lugar, el proyecto se limita a delegar la definición de la cimentación al "torrero".

Vizcaíno advierte del grave riesgo de caída, especialmente en una zona con características volcánicas y posibles cavidades subterráneas, como las que existen en Masdache. Además, subraya que Lanzarote es una isla de fuertes vientos, por lo que una torre de 25 metros en una zona deportiva frecuentada por vecinos y niños no ofrece garantías técnicas sin el estudio adecuado.

El portavoz pregunta directamente al alcalde si “la antena es segura o no” y considera "inadmisible" la disparidad de criterios: “mientras a cualquier vecino se le exige un sinfín de permisos, el socialista José Juan Cruz permite instalar una torre de 25 metros de altura como si fuera una obra menor”.

 

Requisito Ambiental Pendiente

 

Junto al riesgo estructural, CC Tías también exige al alcalde que aclare si se ha cumplido con el requisito ambiental impuesto por el Cabildo de Lanzarote. Dicho informe exige la presencia de un técnico medioambiental para realizar una prospección antes y durante la obra, con el objetivo de descartar la existencia de nidos o madrigueras de especies protegidas.

Según Vizcaíno, "A día de hoy desconocemos si esa prospección se ha realizado", sumando la preocupación medioambiental al impacto visual y el potencial riesgo de colapso de la estructura. Coalición Canaria insiste en la inmediata retirada de la antena.

S.Calleja

En Canarias los presupuestos llegan como llega la calima: cada cual los siente a su manera y todos discuten si lo que ven es polvo u horizonte. Este año, con el proyecto de 2026, Coalición Canaria ha salido al terrero con la sonrisa de quien enseña las llaves del coche nuevo: 147 millones para Lanzarote y La Graciosa, tercera isla en inversión, un crecimiento que, dicen, supera la media del Archipiélago. “Récord histórico”, proclaman, como si la palabra “récord” pudiera empicharlo todo. Nueva Canarias, desde el banco contrario, mira el mismo papel y ve otra película: Lanzarote sería quinta en el ranking de aumentos, por detrás de islas con menos población; lo urgente —sanidad, vivienda, sostenibilidad— queda mal servido; y las promesas vuelven a aplazarse, como esas obras que siempre empiezan en campaña y nunca acaban en invierno.

La discusión es menos metafísica de lo que parece y más doméstica de lo que nos gusta admitir. Depende del metro con el que se mida. Si uno atiende al volumen total, sale un titular de fiesta; si mira el incremento relativo, asoma el gesto torcido. Si repara en la foto general, se aplaude; si se acerca al detalle, se protestan las ausencias: remodelación del Hospital Insular que no aparece, centros de salud en Argana Alta y Playa Honda que vuelven a verse de lejos, PAC de Mala sin horizonte, helicóptero medicalizado que se queda en tierra, vivienda pública menguante de un año a otro. Nadie miente del todo y nadie dice toda la verdad: cada cual alumbra la parte del cuadro que favorece su relato. Gobiernas y exhibes potencia; opositas y señalas goteras. En Lanzarote, además, hay un matiz que cualquiera que haya hecho cola en el médico entiende sin gráficos: el éxito no está en el número prometido, sino en la silla libre y el especialista que te atiende a tiempo.

Lo interesante —y lo más incómodo— es que ambos relatos pueden ser ciertos a la vez. Puede haber más dinero y, al mismo tiempo, menos certezas en lo que duele. Puede existir un “récord” y, a la vez, quedarse fuera lo que la gente considera urgente. La política vive de administrar estas paradojas: CC pide paciencia para ejecutar, NC exige precisión en lo que falta. Al lector, que paga y espera, le toca una tarea menos vistosa pero más útil: hacerse su propio cuadro de mandos. Preguntarse qué indicador le importa —el volumen, el reparto, la obra empezada, la obra terminada— y juzgar con ese criterio cuando llegue la hora. Entre el eslogan y la cola de Urgencias, la realidad suele escoger el camino del medio: el del papel que promete y la ejecución que decide.

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Más de 160 personas mayores de Lanzarote participaron en el II Encuentro del programa ‘AquaBeach’ celebrado en La Graciosa. La iniciativa, impulsada por la Consejería de Mayores y Relaciones Intergeneracionales del Cabildo, se enmarca dentro del Plan Insular de Rejuvenecimiento Activo (+Vital).

El objetivo del programa es promover el envejecimiento activo, la socialización y la vida saludable a través de actividades físicas adaptadas en las playas de Lanzarote y La Graciosa.

La consejera del área, Nori Machín, destacó la importancia de estas actividades para que los mayores puedan socializar e incentivar la actividad física en un ambiente seguro y festivo, reforzando el compromiso con su bienestar. Este segundo encuentro sirvió también como reconocimiento a la constancia de los usuarios de ‘AquaBeach’.

La jornada festiva incluyó una travesía en barco bordeando los islotes del Archipiélago Chinijo, amenizada con música en vivo y un aperitivo a bordo. Los participantes también disfrutaron de un almuerzo de paella.

‘AquaBeach’, que ha movilizado a más de 200 participantes durante el verano, combina ejercicio físico adaptado, socialización y contacto con la naturaleza, promoviendo la salud solar y marina (vitamina D, sistema inmunológico). Las sesiones, gratuitas y guiadas por monitores profesionales, incluyen caminatas, ejercicios en la arena y activación en el mar.

El programa consolida su labor en el fomento de hábitos de vida activos y lazos comunitarios entre la población sénior insular.