Hockey en silla y tubos volcánicos: el club de Teguise que no se queda fuera de nada

Hay un tramo de la Cueva de los Verdes donde el suelo es piedra viva y el techo baja de golpe. Por ahí pasaron este miércoles varios jugadores del Club Deportivo UNINSU, subidos a sillas Joëlette y empujados por bomberos, voluntarios y personal del Cabildo. No es una metáfora de nada: es gente que entró en el tubo volcánico y lo recorrió entero.

Elpejeverde.com | Lanzarote, 8 de octubre de 2026

El Área de Bienestar Social e Inclusión del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa ha organizado una nueva visita adaptada a la Cueva de los Verdes, dentro de la Estrategia Insular de Accesibilidad e Inclusión. La palabra clave es "nueva": no es un acto aislado para la foto, es la continuación de algo que ya se había hecho antes y que se repite. En esta ocasión participó también Eduardo Martínez, presidente de la Asociación Deportiva y Social La Vida Sigue en + (Positivo), y el recorrido salió adelante con el apoyo de la Red de Centros del Cabildo, voluntarios de TRI WWW y miembros de la propia asociación, que fueron quienes pilotaron las sillas.

Qué es una silla Joëlette y por qué importa aquí

Conviene explicarlo, porque la nota oficial lo da por sabido y no lo está. Una Joëlette es una silla de una sola rueda, con dos varales delante y dos detrás, que se maneja entre varias personas como si fuera una parihuela. Está pensada precisamente para terrenos donde no hay camino: sendas de montaña, piedra suelta, escalones. Permite llevar a una persona con movilidad reducida por sitios donde una silla de ruedas convencional no pasaría ni un metro.

Y la Cueva de los Verdes es exactamente ese tipo de sitio. Es un tubo volcánico de la erupción de La Corona, con suelo irregular, desniveles y pasos estrechos. Que alguien lo recorra en silla no es cuestión de buena voluntad: hace falta equipo específico y un grupo de personas entrenadas sosteniendo los varales en cada tramo. Eso es lo que se ve en las fotos y eso es lo que tiene mérito.

UNINSU, el club que abrió camino en Teguise

A la visita acudieron tres representantes del Club Deportivo UNINSU, entre ellos su presidente, Javier Roldán. El club tiene su sede en la Villa de Teguise y es pionero en Lanzarote en la práctica del hockey en silla de ruedas eléctrica; de hecho es el segundo club de estas características en toda Canarias. No es poca cosa para una isla de esta población.

Su proyección ya ha salido de aquí. El pasado mes de marzo UNINSU compitió en el IV Torneo de la Amistad Villa de Malgrat, celebrado en Barcelona, con el patrocinio del Cabildo a través del Área de Inclusión. Para un club insular, moverse con el equipo y el material a la Península no es sencillo ni barato, y conviene anotarlo cuando se habla de resultados.

Lo que dicen los responsables

El consejero de Bienestar Social e Inclusión, Marci Acuña, enmarcó así la jornada: "Dar continuidad a esta experiencia significa seguir demostrando que la accesibilidad se construye con hechos. Queremos que las personas con discapacidad puedan participar y disfrutar de nuestro patrimonio, de nuestros espacios naturales y de las actividades de ocio en igualdad de condiciones". Acuña añadió que "cuando las administraciones, las asociaciones, los clubes deportivos y el voluntariado trabajamos juntos, somos capaces de transformar las posibilidades de participación de muchas personas".

El consejero de los Centros de Arte, Cultura y Turismo, Ángel Vázquez, apuntó al patrimonio: "Estas experiencias nos ayudan a seguir avanzando para que nuestros Centros sean cada vez más accesibles y para que el patrimonio de Lanzarote pueda disfrutarse sin que las circunstancias personales sean una barrera". Vázquez agradeció además "el compromiso de los voluntarios y de todas las personas y entidades que hacen posible esta iniciativa, porque su implicación demuestra que la accesibilidad es una responsabilidad compartida".

Esa última palabra, compartida, es la que mejor describe lo que ocurrió. Aquí no hubo una administración resolviendo sola ni una asociación peleando sola: hubo bomberos, voluntarios, un club deportivo, dos áreas del Cabildo y los Centros de Arte tirando del mismo varal, nunca mejor dicho. Y el resultado no es un informe, es un grupo de personas que ha estado dentro de la Cueva de los Verdes y ha salido por su propio pie o por el de quienes empujaban.

Queda, eso sí, la pregunta de siempre: cuántas veces al año. Una visita adaptada que se repite es una política; una que se celebra de vez en cuando es un gesto. Por lo visto este miércoles, Lanzarote está más cerca de lo primero que de lo segundo. Convendrá comprobarlo dentro de unos meses.


Miembros del Club Deportivo UNINSU recorren el interior de la Cueva de los Verdes en sillas Joëlette, pilotadas por bomberos y voluntarios, durante la visita adaptada organizada por el Cabildo / Fotos: Cabildo de Lanzarote y La Graciosa

Casa Cerdeña, 19 de octubre: la cita que debería poner reglas claras en el Jable

El Cabildo sienta el 19 de octubre en la misma mesa a agricultores, cazadores, organizadores de carreras, guías de naturaleza y técnicos de biodiversidad para hablar del Jable y de las aves que viven en él. La jornada se celebra en la Casa Cerdeña de San Bartolomé, de 08:45 a 18:30, y las inscripciones se cierran el 14. Es, en el fondo, el intento de resolver hablando un conflicto que lleva años resolviéndose a empujones.

Elpejeverde.com | Lanzarote, 7 de octubre de 2026

La jornada se llama "Aves Esteparias del Jable: Conservación y Compatibilidad de Usos", y el título ya avisa de por dónde van los tiros. No se convoca para anunciar prohibiciones ni para celebrar un plan terminado, sino para poner sobre la mesa qué se sabe del estado de estas especies y qué se puede hacer sin expulsar del territorio a quienes llevan generaciones trabajándolo. Organiza el Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, con la colaboración de la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de San Bartolomé y SEO BirdLife.

El presidente insular, Oswaldo Betancort, lo plantea en esos términos: "El Jable es un espacio de enorme valor ambiental y, al mismo tiempo, un territorio en el que históricamente se han desarrollado actividades fundamentales para Lanzarote. Esta jornada permite sentar en una misma mesa a administraciones, especialistas y sectores implicados para trabajar sobre datos, escuchar las distintas realidades y buscar soluciones aplicables sobre el terreno". El consejero de Medio Ambiente, Samuel Martín, añade el matiz técnico: "La conservación de las aves esteparias requiere conocer con precisión su estado, las amenazas existentes y cómo interactúan los diferentes usos del territorio. Tenemos que trabajar desde el conocimiento científico y técnico, pero también contando con quienes conocen y trabajan diariamente en el Jable".

Un programa que no esquiva lo incómodo

La mañana se dedicará al contexto general del Jable, al papel de la agricultura tradicional en relación con la conservación, al estado de estas especies y a la gestión de las ZEPAs. También se abordará el impacto de los distintos usos, la planificación ambiental y sus afecciones, con un apartado específico sobre la dinámica poblacional y el uso del suelo de la avutarda hubara y su Plan de Recuperación.

Por la tarde llega el plato fuerte: una mesa de diálogo sobre caza, siembras cinegéticas y biodiversidad, con técnicos de caza, técnicos de biodiversidad y agricultores sentados juntos. Después, un taller participativo por sectores y una puesta en común de conclusiones y próximos pasos. El cartel de la jornada enumera sin eufemismos los cinco usos que conviven en el Jable: agricultura y mosaico agrícola tradicional, caza y gestión cinegética, actividades deportivas —rallies, carreras y eventos—, turismo de naturaleza y papacría, la colecta de la trufa del desierto.

Poner esos cinco nombres juntos en un cartel oficial ya es, en sí mismo, una declaración. Durante años el debate del Jable se ha planteado como si solo hubiera dos bandos: los que quieren proteger las aves y los que quieren usar el terreno. La jornada parte de la premisa contraria, que es además la verdadera: el Jable es lo que es porque alguien lo trabajó. El mosaico agrícola tradicional, con sus siembras y sus barbechos, no es una amenaza para la hubara, es parte del paisaje que la sostiene. Quien crea que la mejor conservación es vallar y prohibir no ha entendido cómo funciona ese ecosistema.

Lo que tiene que salir de ahí

Dicho esto, conviene no confundir una buena jornada con una solución. Lanzarote lleva años acumulando documentos, planes de recuperación y mesas de trabajo sobre el Jable, y el problema de fondo sigue sin resolverse: no hay reglas claras y estables sobre qué se puede hacer, dónde y cuándo. El resultado es el peor de los mundos: el agricultor no sabe a qué atenerse, el organizador de una carrera tampoco, el cazador tampoco, y la hubara, mientras tanto, sigue en la lista de especies que necesitan un plan de recuperación precisamente porque el anterior no ha bastado.

Si del 19 de octubre sale un calendario de compatibilidad —qué zonas y qué fechas son sensibles, qué actividades se ajustan y con qué compensación para quien tenga que ajustarse—, la jornada habrá valido cada una de sus diez horas. Si sale una síntesis de conclusiones que se archiva junto a las anteriores, habrá sido una reunión más. El Cabildo ha hecho lo difícil, que es convocar a todos. Falta lo decisivo, que es decidir.

Las inscripciones permanecen abiertas hasta el 14 de octubre a través del formulario habilitado por el Cabildo. Más información en la Unidad de Educación Ambiental, en el teléfono 928 81 01 00, extensión 3721.


Una avutarda hubara, junto a un corredor sahariano y un alcaraván, en el hábitat estepario del Jable de Lanzarote / Imagen: cartel de la jornada, Cabildo de Lanzarote y La Graciosa

La vivienda acampa en Arrecife: asamblea este miércoles bajo la pérgola del parque

Hay tiendas de campaña montadas bajo una pérgola del parque José Ramírez Cerdá, en pleno centro de Arrecife, a dos pasos del Quiosco de la Música y del Castillo de San Gabriel. Las ha puesto el movimiento por el derecho a la vivienda, que ha decidido que la acampada sea permanente. Este miércoles 7, a las ocho de la tarde, celebran asamblea. El problema que denuncian es absolutamente real. La solución que escriben en la pancarta, bastante más discutible.

Elpejeverde.com | Lanzarote, 7 de octubre de 2026

La acampada no ha salido de la nada. Viene después de una concentración, de una manifestación por el derecho a la vivienda y de varias asambleas en las que se repartieron grupos de trabajo. De ahí salió también la comisión La Casa de Todos y Todas, encargada de coordinar reuniones y acciones. El sitio elegido no es casual: la pérgola del parque está en el corazón de Arrecife, junto a la sede de la UNED, por donde pasa media ciudad. La idea, según los organizadores, es que funcione como espacio permanente de reunión, con asambleas diarias y grupos de trabajo.

Lo que ponen encima de la mesa es un retrato bastante fiel de lo que vive media isla: precios disparados, alquileres imposibles, especulación, hacinamiento y desahucios. Hay gente de todas las edades, colectivos sociales, organizaciones sindicales. No es un grupo marginal ni una ocurrencia de cuatro: en Lanzarote, encontrar un alquiler decente con un sueldo normal se ha convertido en una odisea, y emanciparse antes de los treinta es casi una quimera. Quien niegue eso no ha hablado con un joven lanzaroteño últimamente.

El salto de la pancarta

Ahora bien. En la pancarta que preside la acampada, debajo de "Por la vivienda", aparece escrita en grande la palabra que resume hacia dónde quieren llevar todo esto: huelga general. Y ahí es donde el diagnóstico correcto se convierte en una receta equivocada.

Porque conviene recordar quién ha gobernado España los últimos ocho años mientras los precios se disparaban. La Ley de Vivienda que iba a arreglarlo todo, aprobada en 2023 con el aplauso de buena parte de quienes hoy convocan movilizaciones, ha tenido un efecto perfectamente medible: la oferta de alquiler se desplomó en las zonas donde se aplicó y decenas de miles de viviendas salieron del mercado. Los propietarios, ante la inseguridad jurídica, prefirieron no alquilar o pasarse al turístico. El resultado fue menos oferta y, en consecuencia, precios todavía más altos. Eso no es ideología: son los datos.

Lo que de verdad falta en Lanzarote

En la isla el problema tiene además un componente propio que ninguna huelga general va a resolver: no se construye. Los planes generales llevan décadas enredados en modificaciones puntuales, el suelo disponible para vivienda asequible es ridículo comparado con la demanda, y las administraciones que tendrían que desbloquear eso llevan años pasándose la pelota. Mientras tanto, la población crece y el parque de vivienda no.

La gente que duerme estos días en el parque José Ramírez Cerdá tiene todo el derecho a protestar y tiene razones de sobra para estar harta. Lo que no tiene es garantía alguna de que el camino que están tomando les lleve a una casa. Una huelga general no construye un solo piso. Lo que construye pisos es suelo disponible, licencias que no tarden años y seguridad jurídica para quien se arriesga a edificar o a alquilar. Lo demás son tiendas de campaña bajo una pérgola: un gesto legítimo, pero un gesto.


Las tiendas de campaña instaladas bajo la pérgola del parque José Ramírez Cerdá, en el centro de Arrecife, durante la primera noche de la acampada por el derecho a la vivienda / Foto: Lancelot Digital

Lanzarote III, Lanzarote IV y Janubio, fuera de juego por los cortes: el agua de la isla, en el alambre

Los cortes eléctricos no han parado desde el cero energético del sábado. El lunes volvieron a tumbar desaladoras, el martes también, y el Consorcio del Agua ya ha presentado una reclamación formal ante la Dirección General de Energía del Gobierno de Canarias. El mensaje es el que nadie quiere oír en una isla que bebe de la desalación: cada vez que se va la luz, Lanzarote se queda sin producir agua.

Elpejeverde.com | Lanzarote, 7 de octubre de 2026

La cadena de incidencias que arrancó el sábado con un cero energético no se ha cerrado. Según explicó Cejas, este lunes la caída de un cable eléctrico dejó fuera de servicio la planta Lanzarote IV a primera hora de la mañana; tardó aproximadamente una hora en recuperarse. Alrededor del mediodía, una nueva incidencia eléctrica afectó a Lanzarote III, a las instalaciones portátiles y a Janubio, y en ese caso fueron necesarias unas dos horas para restablecer el funcionamiento. El martes se repitió el patrón. Son cortes distintos a los de principio de semana, y esa es precisamente la parte que inquieta: no es un episodio aislado, es una secuencia.

Por qué un corte de luz se convierte en un corte de agua

Lanzarote produce la totalidad de su agua potable mediante desalación, y la desalación depende de un suministro eléctrico continuo y estable. No es una metáfora: cuando cae la tensión, las plantas se paran en seco. Y volver a arrancarlas no es cuestión de pulsar un botón. Hay que poner en marcha las plantas, recuperar los niveles de los depósitos y estabilizar las redes de distribución, un proceso que puede llevar horas y, en los casos peores, días.

Ahí está el problema de fondo que denuncia el Consorcio: cuando las interrupciones se repiten antes de que el sistema haya terminado de recuperarse, el proceso vuelve a empezar desde cero una y otra vez. El sistema hidráulico nunca llega a estabilizarse del todo. Y cuando eso ocurre, la consecuencia es inevitable: la suspensión de la distribución de agua a los vecinos. Un servicio que, conviene recordarlo, no es un lujo.

La reclamación: que alguien explique qué está pasando

El Consorcio ha llevado la situación a la Dirección General de Energía del Gobierno de Canarias y ha pedido una investigación inmediata. Quiere que se determinen las causas de estas perturbaciones, que se recabe información de los operadores implicados y que se establezcan medidas para evitar que esto se repita. En paralelo, asegura que está documentando todas las incidencias ante posibles daños, lo que en lenguaje administrativo significa que se está preparando el terreno por si hay que reclamar responsabilidades.

El principio que defiende el Consorcio es sencillo y difícil de rebatir: la producción de agua potable es un servicio público esencial que necesita suministro eléctrico estable y continuo, y las interrupciones reiteradas no pueden asumirse como normales. Esa última frase es la clave de todo el asunto. Porque el riesgo real, en una isla acostumbrada a resolverlo todo con parches, es que esto acabe formando parte del paisaje: que los apagones se vuelvan rutina, que las desaladoras paren y arranquen como quien enciende y apaga una bombilla, y que los vecinos terminen aceptando que el grifo funcione según sople el sistema eléctrico. Lanzarote no puede permitirse normalizar eso.


Vista aérea de Lanzarote, una isla que depende íntegramente de la desalación para su abastecimiento de agua potable / Fotos: Elpejeverde.com

Yaiza pregunta a sus vecinos qué municipio quieren antes de redactar el nuevo PGOU

Yaiza ha abierto una consulta ciudadana de un mes para que los vecinos del municipio digan qué Lanzarote quieren en las próximas décadas. El plazo arrancó este martes, 6 de octubre, y el formulario está colgado en la portada de yaiza.es. No es un trámite menor: es el primer paso real hacia un nuevo Plan General de Ordenación Urbana, el mapa que decidirá dónde y cómo podrá crecer —o no— el municipio más turístico de la isla.

Elpejeverde.com | Lanzarote, 7 de octubre de 2026

El alcalde de Yaiza, Óscar Noda, presidió el pleno en el que se formalizó el arranque del proceso. La empresa adjudicataria del encargo, Ingeniería, Estudios y Proyectos Europeos S.L., ya tiene avanzada la parte técnica: en julio de 2025 se realizó una primera consulta sobre los valores naturales y culturales del municipio, y el documento estratégico ambiental fue elevado al Órgano Ambiental de Canarias. Lo que llega ahora es algo distinto: la pregunta a los propios vecinos.

Cuatro preguntas para definir el municipio

El formulario, accesible directamente desde el banner de la página principal de yaiza.es, está estructurado en cuatro bloques. El primero sitúa al participante: si es residente, trabajador, propietario o visitante habitual. El segundo pide un diagnóstico de la situación actual, lo que en la práctica significa que los vecinos puedan señalar los problemas que el planeamiento no ha resuelto: saturación del litoral, falta de servicios en los núcleos del interior, presión turística o abandono de zonas rurales. El tercero pregunta por la visión de futuro, qué modelo de municipio quieren dejar a sus hijos. El cuarto, y quizás el más concreto, invita a detallar necesidades por núcleo: qué le falta a Yaiza capital, qué a Playa Blanca, qué a Femés o a Las Breñas.

La consulta estará activa durante un mes. Sin fecha exacta de cierre publicada, pero el plazo de treinta días desde el 6 de octubre llevaría al 5 de noviembre como jornada límite.

El reto: que la participación no sea papel mojado

Yaiza es el municipio con mayor presión urbanística de Lanzarote. Playa Blanca ha crecido a un ritmo que el planeamiento vigente —un documento que acumula décadas de modificaciones puntuales— difícilmente puede gestionar con coherencia. Que el Ayuntamiento arranque ahora un proceso participativo antes de redactar el nuevo PGOU es, en sí mismo, un cambio de método: los planes generales de la generación anterior se redactaban primero y se "consultaban" después, cuando ya era imposible enmendar nada sustancial. Que esta vez se pregunte antes es un avance en las formas.

La prueba de fuego llegará cuando los técnicos tengan que trasladar las respuestas ciudadanas al borrador del plan. Los municipios que han pasado por este proceso en otras islas saben que la brecha entre "lo que la gente quiere" y "lo que la normativa sectorial permite" puede ser considerable. La Consejería de Ordenación del Territorio, el Cabildo y los intereses privados consolidados tienen tanto peso en un PGOU como la consulta popular que lo precede. Pero al menos esta vez los vecinos de Yaiza tendrán un registro escrito de lo que pidieron. Y eso, llegado el momento, también cuenta.


El pleno del Ayuntamiento de Yaiza, presidido por el alcalde Óscar Noda, que formalizó el arranque del proceso participativo del nuevo Plan General / Foto: Ayuntamiento de Yaiza