
Pejeverde
La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias ha resuelto de manera definitiva la concesión de 440.000 euros en ayudas para proyectos de dinamización socioeconómica en las áreas de influencia de los cuatro Parques Nacionales del Archipiélago, según ha anunciado el consejero Mariano H. Zapata. El objetivo de estas subvenciones es apoyar iniciativas de desarrollo sostenible y diversificación económica promovidas por ayuntamientos, asociaciones, pymes y entidades sociales en La Palma, La Gomera, Tenerife y Lanzarote.
Sin embargo, el reparto de los fondos revela un fuerte desequilibrio entre los parques beneficiados, dejando al Parque Nacional de Timanfaya, en Lanzarote, con la partida más pequeña de forma considerable.
Del presupuesto total de 440.000 euros, la mayor parte se destina a los parques de las islas occidentales. El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente (La Palma) encabeza la lista con 153.516 euros. Le sigue el Parque Nacional del Teide (Tenerife) con 135.533 euros, y el Parque Nacional de Garajonay (La Gomera) con 127.450 euros.

En contraste, el Parque Nacional de Timanfaya (Lanzarote) solo ha obtenido una asignación de 23.500 euros, una cifra que representa apenas un 5% del total concedido y que queda muy por debajo de las partidas de sus homólogos.
La Consejería financiará actuaciones vinculadas a la promoción del turismo sostenible, la conservación del patrimonio, actividades educativas, mejoras de infraestructuras locales, y proyectos de agricultura, ganadería y artesanía tradicional. El consejero Zapata destacó que las ayudas buscan "fortalecer el vínculo entre los Parques Nacionales y los municipios de su entorno, garantizando que la riqueza ambiental se traduzca también en nuevas oportunidades".
A pesar de estas declaraciones, la diferencia en la dotación plantea interrogantes sobre los criterios de reparto que han llevado a una asignación mínima para el entorno del parque lanzaroteño.

Pejeverde
Coalición Canaria volvió hoy a poner el dedo en una llaga que ya no sangra: supura. La diferencia de trato entre Cataluña y el resto del país se ha convertido en un hábito político, y el anuncio de un decreto exprés para los catalanes lo ha dejado aún más claro. Lo que indigna no es que Cataluña reciba atención; lo que indigna es que Canarias siga esperando turno mientras demuestra, año tras año, lealtad y responsabilidad institucional.
David Toledo, secretario nacional de Organización de CC, resumió el malestar en una frase simple: “Las normas del juego deben ser iguales para todos”. Un recordatorio básico que, sin embargo, vuelve a ser necesario porque el PSOE parece haberlo olvidado justo cuando más prisa tiene por sumar votos en el Congreso.
Mientras el Estado redacta y anuncia por su cuenta un decreto para Cataluña, Canarias tiene que prepararse el suyo. Y no para un capricho político, sino para garantizar asuntos tan elementales como la financiación de los servicios públicos básicos, los fondos destinados al empleo, la lucha contra la pobreza o las obras que sostienen a las islas. La desigualdad no se discute en abstracto: se mide en obras hidráulicas, carreteras y ayudas que no pueden esperar a que Madrid encuentre un hueco en su agenda.
Toledo recordó que el único decreto estatal aprobado para el archipiélago fue el de La Palma, y que tampoco llegó en los plazos prometidos. El avance de ese decreto, señaló, se debió más al empeño del Gobierno de Canarias —que aportó 100 millones de su propio superávit— que a la diligencia del Ejecutivo central. Otra pista más de quién empuja y quién frena.
La advertencia final de CC fue nítida: en el Congreso, todos los votos cuentan. Y Canarias, que nunca ha jugado al chantaje territorial, tampoco está dispuesta a aceptar un asiento en segunda fila. Si el Gobierno puede aprobar un decreto para Cataluña “en cuestión de días”, también puede —y debe— mostrar la misma voluntad con el Decreto Canarias. No es un gesto político: es cumplir la Agenda Canaria firmada por el propio PSOE.
El presidente Sánchez abrió hoy una vía legislativa urgente para un territorio. Canarias solo pide lo mismo: que la igualdad no dependa de la geometría parlamentaria del momento.

Pejeverde
El último Sociobarómetro de Canarias retrata un estado de ánimo que ya se venía oliendo en la calle: las islas no están hundidas, pero sí cansadas. No hay crisis declarada, pero tampoco alivio. La gente siente que vive en una economía que funciona en los datos y se atasca en el día a día.
Casi la mitad de los canarios considera que la situación económica de su isla es buena o muy buena. Sin embargo, cuando se pregunta por la economía personal, el optimismo se evapora: solo un tercio de los hogares declara llegar a fin de mes con facilidad. El resto lo hace “como puede” o directamente con dificultades. El contraste entre los números macro y la vida doméstica vuelve a ser la constante del Archipiélago.

Las preocupaciones urgentes siguen clavadas en el mismo tablero de siempre. La inmigración encabeza la lista. Le siguen la vivienda —cada vez más inaccesible— y los problemas de la sanidad o el empleo. El mensaje es claro: la ciudadanía no discute la riqueza de Canarias, discute cómo se reparte y qué impacto tiene en su entorno inmediato.
El bloque dedicado al turismo confirma una paradoja cada vez más evidente. La población reconoce que el turismo es el motor económico indiscutible del Archipiélago. Lo valora como actividad generadora de empleo, como colchón económico y como dinamizador cultural. Pero cuando entra en juego el coste que se paga por ese éxito, todo cambia: se señala la subida del precio de la vivienda, el aumento del coste de la vida, la presión sobre los servicios públicos y el deterioro de la convivencia en zonas saturadas.
La cantidad de turistas no es lo que molesta: la mayoría la considera adecuada. El malestar viene de las consecuencias. Es un matiz importante que desmonta discursos simplistas. No se protesta contra los visitantes; se protesta contra los efectos secundarios de un modelo que no termina de encajar en el tamaño y la fragilidad del territorio.

El informe dedica también un bloque completo al alquiler vacacional. Aquí la balanza se vuelve más inestable. Se reconoce el ingreso extra que genera y la oportunidad para muchas familias. Pero los vecinos señalan, cada vez con más insistencia, los ruidos, la pérdida de tranquilidad, los conflictos en las comunidades y, sobre todo, el encarecimiento general de la vivienda. La percepción general es que estos alojamientos benefician a algunos y complican la vida a muchos otros.
La conclusión que deja el estudio es sencilla: Canarias no está mal, pero está saturada. Vive de un motor que funciona, pero que exige ajustes urgentes para que la población no quede relegada a un segundo plano. No hay rechazo al turismo ni al alquiler vacacional, pero sí una demanda clara: reglas, límites y un reparto más justo de los beneficios.

Pejeverde
El Partido Popular (PP) de Yaiza elevará al próximo Pleno municipal una moción para exigir la creación de una infraestructura de estacionamiento, ya sea subterránea o en altura, en la parcela colindante al recién construido pabellón deportivo de Playa Blanca. La iniciativa surge de la preocupación ante la inminente puesta en funcionamiento del pabellón, con capacidad para más de mil personas, lo que, a juicio del PP, saturará la zona si no se actúa con antelación.
El portavoz municipal del PP en Yaiza, Juan Monzón, enfatizó la necesidad de una respuesta inmediata, criticando que el diseño original del pabellón no incluyera un aparcamiento subterráneo. "Es ahora cuando debemos planificar con criterio," declaró Monzón, advirtiendo contra la espera de que "aparezcan los problemas de tráfico y aparcamiento para actuar."
Actualmente, el solar en cuestión es usado como un estacionamiento provisional sobre tierra, una solución que los populares consideran inadecuada. La propuesta del PP busca aprovechar esta parcela como una "oportunidad única" para dotar al área, que también alberga el Centro de Salud, de un aparcamiento moderno y funcional.
Aunque la decisión final dependerá de los informes técnicos, el PP señala un aparcamiento soterrado de varias plantas como la opción más eficiente. Esta alternativa no solo maximizaría las plazas disponibles y reduciría el impacto visual, sino que también permitiría destinar la superficie a un espacio público ajardinado e incluso canchas deportivas.
La moción del PP solicita al Ayuntamiento de Yaiza la elaboración de los estudios de viabilidad técnica y el inicio de los trámites para la redacción y ejecución del proyecto. "Nuestra propuesta es constructiva y necesaria. Lo que pedimos es planificación y visión de futuro. No podemos permitirnos seguir demorando este asunto," concluyó el portavoz popular.

Pejeverde
El grupo político Primero Teguise ha emitido hoy una denuncia formal sobre el "estado de abandono" y la "desidia" que, según la formación, sufre La Graciosa por parte del grupo de gobierno del Ayuntamiento de Teguise. Primero Teguise exige la implementación de un plan urgente para afrontar la "falta de mantenimiento convertida en un problema crónico".
Jonás Álvarez, concejal y portavoz insularista, declaró que lo que en otros lugares sería una simple conservación, "aquí se transforma en una espera de años, promesas incumplidas y un silencio administrativo que se ha vuelto marca de la casa".
Entre los ejemplos de deterioro señalados se encuentra el muro costero de Pedro Barba, que "lleva años esperando una reparación". También se critica la falta de mantenimiento en parques, mobiliario urbano y zonas de recreo, que dan la imagen de una isla "olvidada por su propio ayuntamiento". El portavoz ironizó que "hasta las vallas después de un accidente en 2023 siguen en el mismo sitio, como si formaran parte del patrimonio histórico".
Otro punto de preocupación es el campo de bola del Teleclub, un espacio comunitario vital para los mayores. Álvarez lamenta que los usuarios "se encuentran ahora jugando literalmente en la calle, a falta de que el Ayuntamiento decida si el envejecimiento activo también entra en la categoría de 'asuntos pendientes'".
Primero Teguise insiste en que la Octava Isla lleva tiempo reclamando una gestión diferenciada y efectiva, advirtiendo que "no se puede presumir de tener la Octava Isla y tratarla como el octavo problema". La formación critica la falta de un plan de mantenimiento y un inventario actualizado, asegurando que los proyectos se resuelven "a golpe de fotografía y no de planificación".
"Mientras el grupo de gobierno se dedica a inaugurar podcast, ferias y folletos turísticos, en La Graciosa los vecinos conviven con muros agrietados, parques oxidados y promesas caducadas. Si eso no es abandono institucional, que alguien nos explique qué es", sentenció Álvarez.
La formación propone un Plan de Actuación Inmediata (PAI-Graciosa) que incluya la reparación de muros y la rehabilitación de espacios, una Mesa de Seguimiento Local con participación vecinal, y un inventario público de infraestructuras con un calendario de mantenimiento para 2025-2026.
Página 100 de 166