Pejeverde

El pueblo de Yaiza engalanó sus carros de tracción animal, tensó cuerdas, afinó instrumentos, vistió de típico, se echó un vaso de vino para aclarar la voz y salió a la calle a cumplir su cita con la tradición en la romería ofrenda de honra a la Virgen de Nuestra Señora de los Remedios, la peregrinación popular celebrada este sábado, la más participativa que se recuerde en diez años.

Al menos diecisiete carros, una veintena de grupos de toque y baile, a los que hay que sumar parranderos y parranderas de distintos pueblos y municipios que se juntaron para la romería de Yaiza, acompañaron a cientos de romeros y romeras en el camino hacía la iglesia que partió desde el parking del campo de fútbol.

 

El alcalde de Yaiza, Óscar Noda, destacó “no solo el número de personas de todas las edades que participaron en el tributo a la patrona, sino la alegría, el ambiente y la confraternización que pudimos palpar en la romería. También es destacable que este año hubo mucho más personas ataviadas con trajes típicos de las Islas, un hecho que da vistosidad a la tradición afianzando nuestras costumbres”.

Y sobre este asunto se refirió Raquel Roger, integrante de ‘Vecinos del Barranco’, un grupo de amigos y amigas que “nos unimos con ilusión para mantener nuestra identidad y cultura”. Este grupo ganó el premio de mejor carro engalanado que otorgó durante el mismo recorrido el jurado compuesto por miembros de la comisión de fiestas de Yaiza. Burros, caballos y camellos recordaron la vinculación de Lanzarote con el sector primario.

 

Daniel Medina, concejal de Festejos de Yaiza, agradeció la participación y entusiasmo de todos los grupos que engalanaron, cantaron y bailaron sin parar en la romería: “sería injusto dar nombres, pero desde el Ayuntamiento queremos exaltar la alegría de todos los grupos, romeros y romeras y ese sentimiento de emoción y voluntad de cuidar las tradiciones y de transmitirlas a los más peques, y la mejor forma de hacerlo, como vimos y vivimos en Yaiza, es haciendo partícipe a la población más joven”.

La romería de Yaiza fue un amplio espacio de convivencia donde se pudieron ver niños y niñas de brazos, jóvenes, y muy notoria su presencia este año, adultos con trayectoria parrandera y el grupo de mayores de Yaiza, siempre destacado por su vitalidad y alegría contagiosa. Además de las ofrendas de productos de la tierra y género de primera necesidad, los mayores bailaron una isa por delante de la patrona.

El pueblo se divirtió, compartió generosamente platos y postres de elaboración casera, vino de la casa hecho con trabajo y amor y cumplió con el tributo a la patrona que volverá a salir de la iglesia el 8 de septiembre, Día Grande de Yaiza, día de misa solemne y procesión. Finalizado el recorrido de la romería, miembros del grupo de gobierno de Yaiza acompañaron al párroco Jonathan Almeida en el acto de entrega de ofrendas.

 

Otra realidad destacable es la solidaridad. Nada más llegar a la iglesia, romeros y romeras dejaron kilos y kilos de alimentos no perecederos que la parroquia entregará a familias vulnerables del municipio en coordinación con el Ayuntamiento. También hubo mucha gente concentrada alrededor de la iglesia que esperó la romería para ver las ofrendas en forma de canto, toque y baile.

Las fiesta continuó en la plaza animada por la noche de parrandas amenizada por los grupos Gurfines Son del Puerto, Son del Norte, Pal’ Porrón y Sondemar. Antes, Yaiza eligió a sus magas y magos 2025: Valentina Morales y Daniel Díaz, entre los menores, y Violeta Santos y Lorenzo Martín, entre los adultos mejor ataviados.

El Ayuntamiento agradece públicamente el trabajo de la Policía Local de Yaiza, la Agrupación de Protección Civil y todos los cuerpos de seguridad y emergencias que formaron parte de los servicios preventivos. Yaiza asimismo encumbra el desempeño del personal de Festejos y su coordinación con la comisión de fiestas y todo el equipo de trabajadores y trabajadoras municipales que estuvieron prestos a servir a la comunidad.

 

S.Calleja

Antes de que acabe agosto —hoy es el último día— quiero recordar algún momento “anecdótico”. Anoche un amigo bastante ruinito me dio pistas para ir a   la hemeroteca y me topé con una coincidencia de manual: San Ginés, 30.000 euros y una cena. La de 2013 para mayores; la de ahora, una gala para cerrar un torneo. Cambian los apellidos, no el gesto. Y cuando pones las dos fotos juntas, CC, PP y PSOE quedan retratados: ayer unos callaron mientras los otros pusieron el grito en el cielo; hoy, a la inversa. Lo de siempre, pero con mantel nuevo.

En 2013, la Concejalía de Servicios Sociales de Arrecife —en manos de CC— organizó una cena para unos 400 mayores por casi 30.000 euros: 75 euros por cubierto, en plena crisis, dentro de las fiestas de San Ginés. La responsable defendió que había tirado de la partida anual del área. El alcalde de entonces, también de CC, la sostuvo tras la tormenta. La verdad es que nada de esto es discutible: son números, no adjetivos.

¿Quién criticó entonces? El PP, con nombres y apellidos, comparando cifras de su etapa y llamando a la prudencia. ¿Y el PSOE? Socio de gobierno con CC. Cuando Alternativa Ciudadana elevó al Pleno la reprobación por la famosa “cena de los 30.000”, el bloque de gobierno CC-PSOE, apoyado por dos no adscritas, votó en contra. Días antes, algún dirigente socialista había calificado el gasto de “desmesurado”; en el Pleno, silencio y botón rojo a la censura. Y es que fuera se hace ruido, pero dentro manda la disciplina.

Saltemos a 2025. De nuevo San Ginés, de nuevo una factura redonda: “cerca de 30.000 euros” para una cena de gala de cierre del Torneo de Fútbol. El PSOE dispara una nota: “derroche”, “postureo”, “banquete de élite”. Firma Roy González. Fiscalizar es sano; precipitarse, no tanto. Porque, además, el recuerdo es testarudo: en 2013 no solo no se frenó aquello; se salvó por los votos del bloque que incluía al PSOE.

¿Y quién gobierna hoy? El PP, con Yonathan de León en la Alcaldía y Eli Merino en Deportes. Si la cena es un error político, les toca explicarlo con papeles: expediente, objeto, invitaciones, criterio, coste por persona, utilidad pública. No con fotos, con documentos. Al PSOE, por su parte, le toca una mínima coherencia: si ayer apretaste “no reprobación”, hoy no puedes venderte como abanderado de la austeridad sin un “mea culpa” por lo anterior. De lo contrario, esto parece un relevo de antorcha: CC aguanta, PP paga, PSOE protesta, y vuelta a empezar.

Lección sencilla, tradicional y útil: lo que no arregla la coherencia lo arregla la hemeroteca. Si en 2013 el estándar fue “cena desmesurada… pero seguimos”, no cuela que en 2025 el estándar sea “cena inadmisible, apaga y vámonos” según quién firme el cheque. Además, hay una casualidad que ya parece tradición: las dos polémicas nacen al abrigo de San Ginés. Entre verbenas, ventorrillos  y torneos, agosto es un espejo. A un lado, 2013: 30.000 euros y un mariachi imaginario. Al otro, 2025: “cerca de 30.000” y un banquete de clausura. Si seguimos así, dentro de doce años veremos la misma instantánea con logos cambiados. La amnesia municipal es la única orquesta que nunca desafina.

Consecuencia práctica para el vecino: son unos chafalmejas.

 

S.Calleja

Aviso al lector antes de empezar:  uno de los personajes que aparecen en portada es ficción; cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.


La noche del 25 de agosto fue de postal. Jable húmedo por la Peña del Camello en El Reducto, móviles grabando sin parar, ese estribillo que te acorrala el pecho y te hace creer que la ciudad, por fin, se mira al espejo y se ve grande. “Setenta mil”, dijeron, aunque creo que les pudo la emoción con la cifra, no sé. Puede ser. La verdad es que por unas horas Arrecife sonó a capital . Luego llegó la mañana, que siempre llega: facturas sobre la mesa, casi tres cuartos de millón por el concierto, y un informe con una frase seca como un portazo: “totalmente en contra”. El papel corta como un naife bien afilado.
Lo que viene, Yonathan, no es un baile con la oposición. Esa coreografía te la sabes de memoria y, si me apuras, hasta te divierte. Lo que se aproxima camina sigilosa y descalza por el pasillo del ayuntamiento hacia tu despacho. Suena a un aliado insular que, con voz de notaria, recuerda que los papeles también gobiernan. Y es que el desgaste de dentro no grita: levanta una ceja, toma nota y deja que la gravedad haga el resto.
Este verano te han metido en el microondas por el gasto festivo. La broma fácil —casi treinta mil euros en una cena de gala para cerrar un torneo de futbol— ha circulado de nevera en nevera. No es solo la cifra; es la foto que nunca se vió: mantel, copas, escenario… mientras los clubes piden baldes para las goteras. Ese plano corto funciona en cualquier sobremesa. Además, abre paso a un relato más áspero: Festejos y Turismo se confunden cuando conviene; un expediente torcido vale por diez tuits; la Intervención deja de ser trámite y sube al escenario como personaje principal. Y eso, ya sabes, no tiene buena prensa en la hemeroteca de la administración.
Ahora viene lo delicado. Cuando alguien que gobierna con los tuyos en el Cabildo enumera más de mil reparos en dos años, no está opinando: está encendiendo las luces de la sala con permiso de los tuyos, los del PP han mirado para otro lado como si no conocieran al pollo. La verdad es que cuesta más tragar una página de Intervención que cien chistitos de carnicero en redes contados por el mismo graciosillo creyéndose gracioso. Uno se olvida; el otro se archiva. Y los archivos no perdonan.
Además, recuerda que el tablero se movió en marzo. Hubo cese, hubo reajustes, hubo ese silencio largo que en política equivale a un párrafo entero. Quien ha sido alcaldesa y hoy ocupa un sillón de altura no necesita dar golpes en la mesa: basta con un gesto, una indicación medio susurrada, un “ocúpate” murmurado en el pasillo. Si tropiezas, la foto de familia no siempre sale enfocada. Y es que la casa, cuando quiere, trabaja como un buen servicio secreto: sin dejar huellas dactilares.
Luego está la lluvia, que no entiende de relatos ni de equilibrios internos. El 12 de abril cayó una de esas que te examinan sin previo aviso. En pocas horas, más de doscientas incidencias entre Arrecife y Teguise; garajes con barro hasta los tobillos; coches clavados como muebles viejos; rutas cortadas a mordiscos. Fue un recordatorio cruel, sí, pero útil: aquí apenas llueve… hasta que de repente llueve como si alguien hubiese abierto una compuerta.
Después llegó la escena que todos conocemos. Rueda de prensa entre charcos, promesa de encauzar barrancos “aguas arriba”, respuestas de que la red urbana es municipal, y esa cantinela técnica de que tocar ciertos cauces exige tocar el Plan General. Papel contra papel. Competencia contra competencia. El agua, además de mojar, tiene un talento especial para encontrar burocracia.
Por eso este aviso no va de épica; va de logística. Si este otoño, o en pleno invierno “seco”, vuelve a caer una como la de abril, nadie mirará el cartel de fiestas. Mirarán las tapas de los sumideros. La fecha de la última limpieza. El contrato de mantenimiento que estaba vigente… o no. Cronómetro en mano. Y con razón. En la nevera de los vecinos caben imanes con teléfonos de emergencia, no selfies del escenario con luz bonita. En serio: la gente quiere saber si cuando el agua suba, alguien llegará antes que el albañil.
El clima, además, es traicionero con las narrativas. El último invierno fue seco y cálido, menos lluvia de la que tocaba, y sin embargo bastó una tarde para destapar pluviales, bombas y nervios. Aquí las estaciones no educan: sorprenden. A eso no se le responde con una frase redonda, sino con cosas que se tocan. Un mapa en la web municipal señalando puntos negros y la fecha de la última actuación, calle por calle, con un ejemplo claro: “Calle Palmera, sumideros limpiados el 3/11; revisión prevista el 17/11”. Un decreto de ayudas preaprobado para no improvisar entre sacos de arena. Un parte diario, breve y sin maquillaje, cuando Aemet pinte nubarrones: “Se han desplegado dos bombas en Argana; prioridad para Valterra y Titerroy”. Botas de agua a tiempo y, sobre todo, expedientes que resistan el primer tirón sin deshilacharse.
Dirás que exagero. Ojalá. Pero no hay que ponerse el sombrero de conspiranoias para leer las señales. Un aliado que saca la calculadora. Un organigrama que se recoloca como piezas de dominó. Una interventora que se planta con una frase que duele. Todo correcto, todo legal… y, sin embargo, todo el mundo escuchando el mismo subtexto. Si fallas cuando caiga la próxima, el golpe no entrará por la puerta principal con pancartas y megáfonos. Entrará por la cocina, con una sonrisa amable y un “ya te lo dije” que quema más que una portada.
Y no, el peligro no es Roy y sus comedias virales. Eso entretiene y desgasta un poquito y se olvida al día siguiente. Lo que tumba alcaldes no son los chistes y la mala fiscalización : son las goteras. Y los papeles. Sobre todo los papeles que pesan como sacos de arena cuando sube el agua.
Al final, te salvará algo menos vistoso que un gran titular: una hoja de servicio que aguante el chaparrón. Si aciertas ahí, incluso el fuego amigo tendrá que guardarse el fosforo. Si no, cuando vuelvan las nubes, descubrirás que los paraguas más grandes estaban, precisamente, en manos de los tuyos… pero orientados hacia otro lado.
Cierra bien las tapas. Y los expedientes.

Pejeverde

El proyecto de restauración de las Cumbres de Famara, impulsado por la Consejería de Transición Ecológica y Energía, ha sido seleccionado finalista en la categoría Europa se Siente Verde del concurso nacional ‘Europa se Siente’. Pasó el corte entre más de 240 candidaturas; en su categoría compitieron 54 proyectos y solo tres alcanzan la última fase.

La cita. La defensa pública y el fallo se celebrarán el 10 de octubre de 2025 en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), dentro del Acto Anual de Fondos Europeos. La organización anunciará próximamente el formato de la votación.

 

De qué va el proyecto. Actuación integral en una de las zonas de mayor valor ecológico de Lanzarote, con más de 350 especies endémicas. Presupuesto: más de 1,7 millones de euros, cofinanciados por FEDER 2014–2020. Trabajo de campo con recolección de semillas de 40 especies y producción de más de 10.000 plantas nativas. Incluye bioingeniería de suelos, parcelas de seguimiento, y un programa de educación y participación con centros educativos y colectivos locales.

Quién empuja. Equipos técnicos del Gobierno de Canarias, con apoyo de varias administraciones y entidades. Participa el Escuadrón de Vigilancia Aérea (EVA-22) y se han puesto en marcha huertos de productores para asegurar material vegetal y continuidad del proyecto.

 

Para qué sirve. Recuperar hábitats, frenar la erosión y reforzar la cubierta vegetal en cumbre. Crear un modelo piloto replicable en otras zonas del archipiélago y de la Macaronesia. Más allá del titular: fijar suelo, devolver especies al territorio y construir una base estable de semillas y plantas para futuras campañas.

Lo político. La Consejería presenta el reconocimiento como un respaldo a la gestión de fondos europeos cuando se orientan a resultados medibles: ciencia aplicada, obra en campo y participación social. Pide apoyo ciudadano a la candidatura.

 

Qué falta por saber. Pendiente el detalle del voto del público y el calendario de las acciones previas al acto del 10 de octubre. La hoja de ruta técnica está en marcha; la de comunicación, a cierre de esta crónica, aún por concretar.

Roy González, concejal del PSOE en Arrecife a la izquierda, Cena navidad del comité de árbitros.

Pejeverde

El PSOE acusa al alcalde Yonathan de León de destinar unos 30.000 euros a una cena de gala del Torneo de San Ginés mientras los clubes siguen sin cobrar las subvenciones. Es la tesis de la nota remitida por los socialistas este miércoles, que hablan de “cultura del derroche” y contraponen el banquete al impago de ayudas del curso pasado.

Según el PSOE, la cena cerró un torneo que ya había supuesto “más de 170.000 euros” de gasto municipal y que “pasó con más pena que gloria”. Recuerdan que la cita deportiva se montó “a la desesperada” tras caer la opción A prevista para los días 7, 8 y 9 de agosto —con UD Lanzarote, US Yaiza, Rayo Vallecano B, Girona B y los equipos femeninos de Real Sociedad y CD Tenerife—, y atribuyen el fracaso a una “nefasta gestión” del alcalde y de “su conseguidora de confianza, Eli Merino”.

El concejal socialista Roy González subraya dos ideas: la “desproporción” del gasto y el agravio a los clubes locales. “Siguen sin cobrar las subvenciones de la temporada pasada ni saber cuándo saldrá la convocatoria de este año”, afirma. Y añade un contraste: “Mientras cientos de familias esperan, la concejala Merino pregunta si los invitados a la cena prefieren verduritas con carne o pescado. Es una burla”.

Para los socialistas, el torneo —“con historia y reconocido a nivel regional y nacional”, recuerdan— debía servir para homenajear a jugadores, entrenadores y aficiones, no para “gasto caprichoso y autobombo”. González remata: “Arrecife no necesita cenas de gala. Necesita gestión, responsabilidad, planificación y respeto”.

El cierre de la nota eleva el tono político: el PSOE describe un modelo de gobierno “basado en improvisación, clientelismo y despilfarro”, con una “cultura del derroche” que “acaban pagando los vecinos y vecinas de Arrecife”.