
Pejeverde

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El Comité Local de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-bc) en Arrecife ha querido comenzar el curso escolar reclamando al grupo de gobierno municipal del Partido Popular (PP) y Coalición Canaria (CC) que invierta el dinero público en construir escuelas infantiles de 0 a 3 años.
Así lo ha reclamado Sheila Guillén, portavoz de las canaristas en Arrecife, que sostiene que “actualmente Arrecife sólo cuenta con una única escuela infantil pública que en este curso escolar oferta 50 plazas de las 90 existentes, número insuficiente para una ciudad de 70.000 habitantes donde la población infantil ronda el 3 por ciento”.
Según Guillén, “el Plan Estratégico de escolarización de 0 a 2 años del Gobierno de Canarias establece un mínimo del 40 por ciento de cobertura en educación infantil, lo que supone que Arrecife debería contar con alrededor de 700 plazas públicas”. Un número, sostiene la canarista, “muy lejos de la realidad actual, donde la mayoría de las familias se quedan sin poder escolarizar a sus hijos puesto que la oferta privada tampoco es suficiente”.
“Arrecife descuida los asuntos importantes para sus residentes, y las escuelas infantiles lo son para muchas familias que intentan conciliar entre el trabajo y la familia”, mantiene Guillén, que ve “fundamental” empezar a trabajar para que Arrecife cuente con más escuelas infantiles públicas que garanticen una educación cercana y de calidad, como así obliga el convenio entre la Federación de Municipios de Canarias y el Gobierno de Canarias donde los Ayuntamientos se comprometen a ayudar en la construcción de Escuelas Infantiles Públicas”.
Para las canaristas, “el Ayuntamiento puede trabajar en dos líneas, la primera es impulsar con recursos propios la construcción de Escuelas Infantiles; y la segunda es exigir a través de la Federación de Municipios de Canarias que el Gobierno de Canarias apruebe más plazas públicas en los centros educativos del municipio”.
“Apostar por la educación infantil es apostar por el futuro educativo de los niños y niñas de Arrecife y no debe estar determinado por el código postal ni por la isla que se resida”, comenta Guillén, que sostiene que “tanto el PP como CC no creen en la educación infantil. Apuestan porque cada familia pague o se busque la vida para conciliar. Un modelo que se despreocupa por el bienestar de nuestros vecinos y por la educación de nuestros niños y niñas”.

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Óscar Noda considera que “las explicaciones dadas en nota de prensa el pasado mes de julio resultan a todas luces insuficientes seis semanas después la situación sigue anclada en el mismo punto tras tantos años de espera e indolencia”.
“No puede ser”, continúa Noda, que en julio se saque una nota de prensa para anunciar simplemente que ha habido reuniones con la Asociación de Vecinos y con los propios interesados para solicitar la documentación y que sigan pasando las semanas y no sepamos nada al respecto, sobre todo teniendo en cuenta que la situación está completamente bloqueada desde el año 2022”.
“Desde el Cabildo anunciaban que están absolutamente comprometidos con este tema, que trabajaban para desbloquear los obstáculos jurídicos que impiden la transmisión de las escrituras, pero sigue pasando el tiempo. Los vecinos necesitan respuestas y hechos tras tanto tiempo esperando por una solución que no llega, tras décadas viviendo en unas viviendas de las que no son propietarios por dejadez de unos y de otros. Es imperativo que elConsejero de Vivienda, Miguel Ángel Jiménez, comparezca y ofrezca toda la información al respecto. Es lo mínimo que se merecen los vecinos afectados por una situación que tiene visos de eternizarse ante la indolencia de las administraciones implicadas”, concluye Óscar Noda que espera “que el grupo de gobierno del Cabildo, ante esta situación, tras tantos años de espera, entienda que es preciso actuar con luz y taquígrafo en todo momento por los vecinos de Valterra afectados”.

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S,Calleja
La fotita es efectiva, ahí los ven en portada, a unos le queda bien el traje y a optros mejor que vuelban a la tienda y cambien inmediatamente : una fila de trajes oscuros bajo un cartel rojo visible desde el otro extremo del aparcamiento. Bajo el sol abrasador de San Antonio, entre maletas llenas de humedad, vinos, quesos y sal de Janubio. Conviene tomar aire y consultar el mapa: Texas no es sinónimo de “todo el sur de Estados Unidos”, pero para vender con éxito, Texas es más que suficiente. En ese estado, H-E-B no es solo un supermercado; es casi una institución cívica. Genera decenas de miles de millones en ingresos, opera cientos de tiendas y, lo más importante, influye allí donde pone el pie: domina San Antonio, compite en Houston y marca el estándar de “calidad por la que merece la pena pagar”. Para quien busque una puerta de entrada seria para productos gourmet, hay pocas tan extensas y consolidadas.
Dicho esto, no confundamos deseo con geografía. H-E-B opera en Texas y México. Punto. Florida no es Texas. Georgia tampoco. Esta distinción importa porque presentarse como “referente en el sur de EE. UU.” suena rotundo, pero es un blanco fácil para el ridículo. ¿Significa eso que el viaje no merece la pena? Al contrario. Precisamente porque el alcance es claro, el desafío es tangible: lograr un impacto sólido en un mercado inmenso y exigente, con clientes acostumbrados a comprar local y a valorarlo. Si Lanzarote encaja en este escenario, la recompensa no es meramente simbólica; se traduce en ingresos, empleo y una presencia reconocida en lineales que valen más que muchos anuncios.
La crítica del PSOE llega como una ducha fría. “Un cuarto de millón en un viaje mientras el Cabildo está en quiebra técnica”, denuncian. Y añaden términos de peso: opacidad, adjudicación a dedo, gastos sin desglose, propaganda. El argumento no puede resolverse solo con una foto sonriente. Si hay dinero público, la explicación debe ser pública: contratos, facturas, objetivos, cronograma, evaluación. La isla afronta escasez de agua, vivienda inexistente y servicios que hacen aguas. En este contexto, cualquier gasto no justificado suena a altavoz con la batería agotada.
Es crucial recordar cómo funcionan cadenas como H-E-B: no basta con impresionar a un directivo durante una visita guiada. Son esenciales la homologación de proveedores, un etiquetado impecable, logística precisa, seguros, cumplimiento sanitario y un suministro constante. No es poesía; es contabilidad. Si las bodegas, queserías y obradores de la isla aspiran no solo a entrar, sino a permanecer en este mercado, deberán operar a ese nivel de forma constante cada mes. Y si el Cabildo está realmente “apoyando” la operación, debe ofrecer algo más que aplausos: apoyo técnico, acceso a distribuidores y resultados medibles. Sin esto, el viaje se queda en un simple selfie.

Dicho todo lo anterior, y reconociendo el legítimo reproche socialista, esta aventura merece un sí cauteloso. Sí, porque el canal es el adecuado y el cliente texano puede enamorarse de una malvasía volcánica o de una sal magnifica. Sí, porque el prestigio se construye donde la gente compra, no en presentaciones de PowerPoint. Y sí, porque si la isla solo se mira a sí misma, corre el riesgo de venderse una épica de cartón piedra. Cautelosamente optimista, porque sin transparencia la oportunidad se convierte en sospecha; y sin plan, en turismo institucional. La política adulta consiste en apoyar lo que puede funcionar mientras se exige cada documento, cifra y plazo.
En última instancia, todo se reduce a algo sencillo: dar a los productos de Lanzarote una oportunidad real allí donde los carros salen llenos. H-E-B aporta visibilidad, volumen y reputación. El Cabildo debe aportar método, datos y verdad. Y el PSOE, para ser constructivo, debería mantener el escrutinio y presentar alternativas concretas para ampliar el mapa más allá de Texas. Todo lo demás es ruido. Lo que importa es si, dentro de seis meses, botellas, quesos y tarros con etiqueta lanzaroteña están vendiéndose en San Antonio, Houston o Austin. Si es así, tocará aplaudir. Si no, habrá que pedir explicaciones sin titubeos, como siempre se ha hecho.
Al final, se trata de no vender ilusiones y de no hablarle a la isla como si fuera menor de edad. Texas no es el mundo entero, pero es un buen punto de partida. Si Lanzarote entra por esa puerta con confianza y cifras claras, será difícil sacarla de la sala.
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