
Hay tiendas de campaña montadas bajo una pérgola del parque José Ramírez Cerdá, en pleno centro de Arrecife, a dos pasos del Quiosco de la Música y del Castillo de San Gabriel. Las ha puesto el movimiento por el derecho a la vivienda, que ha decidido que la acampada sea permanente. Este miércoles 7, a las ocho de la tarde, celebran asamblea. El problema que denuncian es absolutamente real. La solución que escriben en la pancarta, bastante más discutible.
Elpejeverde.com | Lanzarote, 7 de octubre de 2026
La acampada no ha salido de la nada. Viene después de una concentración, de una manifestación por el derecho a la vivienda y de varias asambleas en las que se repartieron grupos de trabajo. De ahí salió también la comisión La Casa de Todos y Todas, encargada de coordinar reuniones y acciones. El sitio elegido no es casual: la pérgola del parque está en el corazón de Arrecife, junto a la sede de la UNED, por donde pasa media ciudad. La idea, según los organizadores, es que funcione como espacio permanente de reunión, con asambleas diarias y grupos de trabajo.
Lo que ponen encima de la mesa es un retrato bastante fiel de lo que vive media isla: precios disparados, alquileres imposibles, especulación, hacinamiento y desahucios. Hay gente de todas las edades, colectivos sociales, organizaciones sindicales. No es un grupo marginal ni una ocurrencia de cuatro: en Lanzarote, encontrar un alquiler decente con un sueldo normal se ha convertido en una odisea, y emanciparse antes de los treinta es casi una quimera. Quien niegue eso no ha hablado con un joven lanzaroteño últimamente.
Ahora bien. En la pancarta que preside la acampada, debajo de "Por la vivienda", aparece escrita en grande la palabra que resume hacia dónde quieren llevar todo esto: huelga general. Y ahí es donde el diagnóstico correcto se convierte en una receta equivocada.
Porque conviene recordar quién ha gobernado España los últimos ocho años mientras los precios se disparaban. La Ley de Vivienda que iba a arreglarlo todo, aprobada en 2023 con el aplauso de buena parte de quienes hoy convocan movilizaciones, ha tenido un efecto perfectamente medible: la oferta de alquiler se desplomó en las zonas donde se aplicó y decenas de miles de viviendas salieron del mercado. Los propietarios, ante la inseguridad jurídica, prefirieron no alquilar o pasarse al turístico. El resultado fue menos oferta y, en consecuencia, precios todavía más altos. Eso no es ideología: son los datos.
En la isla el problema tiene además un componente propio que ninguna huelga general va a resolver: no se construye. Los planes generales llevan décadas enredados en modificaciones puntuales, el suelo disponible para vivienda asequible es ridículo comparado con la demanda, y las administraciones que tendrían que desbloquear eso llevan años pasándose la pelota. Mientras tanto, la población crece y el parque de vivienda no.
La gente que duerme estos días en el parque José Ramírez Cerdá tiene todo el derecho a protestar y tiene razones de sobra para estar harta. Lo que no tiene es garantía alguna de que el camino que están tomando les lleve a una casa. Una huelga general no construye un solo piso. Lo que construye pisos es suelo disponible, licencias que no tarden años y seguridad jurídica para quien se arriesga a edificar o a alquilar. Lo demás son tiendas de campaña bajo una pérgola: un gesto legítimo, pero un gesto.
Las tiendas de campaña instaladas bajo la pérgola del parque José Ramírez Cerdá, en el centro de Arrecife, durante la primera noche de la acampada por el derecho a la vivienda / Foto: Lancelot Digital

Los cortes eléctricos no han parado desde el cero energético del sábado. El lunes volvieron a tumbar desaladoras, el martes también, y el Consorcio del Agua ya ha presentado una reclamación formal ante la Dirección General de Energía del Gobierno de Canarias. El mensaje es el que nadie quiere oír en una isla que bebe de la desalación: cada vez que se va la luz, Lanzarote se queda sin producir agua.
Elpejeverde.com | Lanzarote, 7 de octubre de 2026
La cadena de incidencias que arrancó el sábado con un cero energético no se ha cerrado. Según explicó Cejas, este lunes la caída de un cable eléctrico dejó fuera de servicio la planta Lanzarote IV a primera hora de la mañana; tardó aproximadamente una hora en recuperarse. Alrededor del mediodía, una nueva incidencia eléctrica afectó a Lanzarote III, a las instalaciones portátiles y a Janubio, y en ese caso fueron necesarias unas dos horas para restablecer el funcionamiento. El martes se repitió el patrón. Son cortes distintos a los de principio de semana, y esa es precisamente la parte que inquieta: no es un episodio aislado, es una secuencia.
Lanzarote produce la totalidad de su agua potable mediante desalación, y la desalación depende de un suministro eléctrico continuo y estable. No es una metáfora: cuando cae la tensión, las plantas se paran en seco. Y volver a arrancarlas no es cuestión de pulsar un botón. Hay que poner en marcha las plantas, recuperar los niveles de los depósitos y estabilizar las redes de distribución, un proceso que puede llevar horas y, en los casos peores, días.
Ahí está el problema de fondo que denuncia el Consorcio: cuando las interrupciones se repiten antes de que el sistema haya terminado de recuperarse, el proceso vuelve a empezar desde cero una y otra vez. El sistema hidráulico nunca llega a estabilizarse del todo. Y cuando eso ocurre, la consecuencia es inevitable: la suspensión de la distribución de agua a los vecinos. Un servicio que, conviene recordarlo, no es un lujo.
El Consorcio ha llevado la situación a la Dirección General de Energía del Gobierno de Canarias y ha pedido una investigación inmediata. Quiere que se determinen las causas de estas perturbaciones, que se recabe información de los operadores implicados y que se establezcan medidas para evitar que esto se repita. En paralelo, asegura que está documentando todas las incidencias ante posibles daños, lo que en lenguaje administrativo significa que se está preparando el terreno por si hay que reclamar responsabilidades.
El principio que defiende el Consorcio es sencillo y difícil de rebatir: la producción de agua potable es un servicio público esencial que necesita suministro eléctrico estable y continuo, y las interrupciones reiteradas no pueden asumirse como normales. Esa última frase es la clave de todo el asunto. Porque el riesgo real, en una isla acostumbrada a resolverlo todo con parches, es que esto acabe formando parte del paisaje: que los apagones se vuelvan rutina, que las desaladoras paren y arranquen como quien enciende y apaga una bombilla, y que los vecinos terminen aceptando que el grifo funcione según sople el sistema eléctrico. Lanzarote no puede permitirse normalizar eso.
Vista aérea de Lanzarote, una isla que depende íntegramente de la desalación para su abastecimiento de agua potable / Fotos: Elpejeverde.com

Yaiza ha abierto una consulta ciudadana de un mes para que los vecinos del municipio digan qué Lanzarote quieren en las próximas décadas. El plazo arrancó este martes, 6 de octubre, y el formulario está colgado en la portada de yaiza.es. No es un trámite menor: es el primer paso real hacia un nuevo Plan General de Ordenación Urbana, el mapa que decidirá dónde y cómo podrá crecer —o no— el municipio más turístico de la isla.
Elpejeverde.com | Lanzarote, 7 de octubre de 2026
El alcalde de Yaiza, Óscar Noda, presidió el pleno en el que se formalizó el arranque del proceso. La empresa adjudicataria del encargo, Ingeniería, Estudios y Proyectos Europeos S.L., ya tiene avanzada la parte técnica: en julio de 2025 se realizó una primera consulta sobre los valores naturales y culturales del municipio, y el documento estratégico ambiental fue elevado al Órgano Ambiental de Canarias. Lo que llega ahora es algo distinto: la pregunta a los propios vecinos.
El formulario, accesible directamente desde el banner de la página principal de yaiza.es, está estructurado en cuatro bloques. El primero sitúa al participante: si es residente, trabajador, propietario o visitante habitual. El segundo pide un diagnóstico de la situación actual, lo que en la práctica significa que los vecinos puedan señalar los problemas que el planeamiento no ha resuelto: saturación del litoral, falta de servicios en los núcleos del interior, presión turística o abandono de zonas rurales. El tercero pregunta por la visión de futuro, qué modelo de municipio quieren dejar a sus hijos. El cuarto, y quizás el más concreto, invita a detallar necesidades por núcleo: qué le falta a Yaiza capital, qué a Playa Blanca, qué a Femés o a Las Breñas.
La consulta estará activa durante un mes. Sin fecha exacta de cierre publicada, pero el plazo de treinta días desde el 6 de octubre llevaría al 5 de noviembre como jornada límite.
Yaiza es el municipio con mayor presión urbanística de Lanzarote. Playa Blanca ha crecido a un ritmo que el planeamiento vigente —un documento que acumula décadas de modificaciones puntuales— difícilmente puede gestionar con coherencia. Que el Ayuntamiento arranque ahora un proceso participativo antes de redactar el nuevo PGOU es, en sí mismo, un cambio de método: los planes generales de la generación anterior se redactaban primero y se "consultaban" después, cuando ya era imposible enmendar nada sustancial. Que esta vez se pregunte antes es un avance en las formas.
La prueba de fuego llegará cuando los técnicos tengan que trasladar las respuestas ciudadanas al borrador del plan. Los municipios que han pasado por este proceso en otras islas saben que la brecha entre "lo que la gente quiere" y "lo que la normativa sectorial permite" puede ser considerable. La Consejería de Ordenación del Territorio, el Cabildo y los intereses privados consolidados tienen tanto peso en un PGOU como la consulta popular que lo precede. Pero al menos esta vez los vecinos de Yaiza tendrán un registro escrito de lo que pidieron. Y eso, llegado el momento, también cuenta.
El pleno del Ayuntamiento de Yaiza, presidido por el alcalde Óscar Noda, que formalizó el arranque del proceso participativo del nuevo Plan General / Foto: Ayuntamiento de Yaiza

El portavoz del Comité Local de Nueva Canarias-Bloque Canarista en Tías, Juan de León, reclama que se reforme y modernice el Hospital Insular con proyecto, presupuesto y fechas concretas, y que los mayores puedan volver al centro cuando terminen las obras. Su madre está actualmente en la residencia.
Elpejeverde.com | Lanzarote, 6 de octubre de 2026
Juan de León ha hecho pública una reflexión tras ver en vídeo la intervención de los miembros de la Plataforma del Hospital Insular en la Comisión de Sanidad del Parlamento de Canarias. "Después de escucharles, me quedé con una pregunta que no consigo quitarme de la cabeza: ¿cómo hemos podido llegar hasta aquí?", escribe el portavoz de NC-BC en Tías, que sitúa el debate en el posible traslado de la actividad geriátrica del centro.
De León subraya que el Hospital Insular "no es solamente una residencia", sino que cuenta con "atención sanitaria, profesionales, laboratorio, rayos X y medios que permiten valorar y atender a nuestros mayores dentro del propio hospital". Menciona también la cocina, "con profesionales que conocen las necesidades alimentarias de nuestros mayores", y los patios, terrazas y espacios para pasear. "Puede parecer poco importante desde un despacho. Para una persona mayor no lo es", señala, antes de resumir su argumento: "cuidar no es solamente medicar".
El portavoz introduce además un elemento personal: "Mi madre está actualmente en la residencia del Hospital Insular. Como hijo, me da tranquilidad saber que cuando necesita atención médica tiene cerca a los profesionales y los medios necesarios para ser valorada. Eso no es un detalle menor. Eso es tranquilidad para una familia". Sobre las garantías de que los servicios no se perderán, pide concreción: "creo que los ciudadanos tenemos derecho a saber exactamente qué significa eso".
La propuesta que plantea es directa. "Si el problema es que el Hospital Insular necesita una reforma, mi respuesta es clara: reformas. Si necesita inversión, invirtamos. Si necesita modernizarse, modernicémoslo", expone. Y concreta cómo: "Hagamos el proyecto. Pongamos presupuesto. Marquemos una fecha de inicio y otra de finalización". A ello suma una condición: "cuando terminen las obras, nuestros mayores deben poder volver a su Hospital Insular".
De León amplía el alcance del asunto más allá de la plantilla del centro: "esto no es un problema únicamente de los profesionales que trabajan en el Hospital Insular. Ellos están dando la voz de alarma porque conocen de primera mano lo que significa este hospital. Es un problema de toda Lanzarote". Y cierra con una pregunta y una advertencia: "si nosotros no defendemos lo nuestro, ¿quién lo va a defender? Hoy es mi madre, mañana puede ser la tuya y pasado mañana podemos ser nosotros". "No quiero conservar solamente un edificio. Quiero conservar una manera de cuidar", concluye.
Juan de León, portavoz del Comité Local de Nueva Canarias-Bloque Canarista en Tías (archivo) / Foto: NC-BC Tías

El Ayuntamiento de Yaiza lleva desde julio esperando el visto bueno para poder licitar el nuevo parque infantil de El Golfo, una inversión de 376.000 euros en 720 metros cuadrados. El alcalde, Óscar Noda, ha vuelto a reclamar por escrito al Cabildo que autorice la obra.
Elpejeverde.com | Lanzarote, 6 de octubre de 2026
Hagamos la cuenta despacio, porque merece la pena. El Ayuntamiento de Yaiza quiere renovar el parque infantil de El Golfo. No ampliarlo: renovarlo. La actuación está proyectada sobre la misma superficie del parque actual, 720 metros cuadrados, "sin consumir un metro más", como subraya el concejal de Parques y Jardines, Rubén Arca. El dinero está: 376.000 euros. El proyecto técnico está redactado. ¿Qué falta? Papeles.
En julio, el Ayuntamiento remitió la documentación técnica a tres administraciones distintas: la Dirección General de la Costa y el Mar del Ministerio para la Transición Ecológica, la Dirección General de Costas y Gestión del Espacio Marítimo del Gobierno de Canarias y el Área de Medio Ambiente del Cabildo de Lanzarote. Tres ventanillas. Tres expedientes. Tres plazos. Para un tobogán, una red de escalada y un suelo nuevo donde ya hay un parque.
Tres meses después, el alcalde ha tenido que volver a escribir. "En julio remitimos el proyecto técnico a Costas del Estado, Gobierno de Canarias y Medio Ambiente del Cabildo. Necesitamos el visto bueno de la Primera Corporación insular para actuar", sostiene Noda en el nuevo oficio remitido al Cabildo. Dicho de otro modo: el dinero lleva un trimestre en el cajón y los niños de El Golfo siguen jugando en el parque viejo.
El detalle que hace esto más llamativo lo recuerda el propio alcalde: en septiembre entró en vigor el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Parque Natural de Los Volcanes, un documento que reconoce expresamente El Golfo como núcleo urbano consolidado dentro del planeamiento territorial. Era una reivindicación histórica de los vecinos. Ya está reconocida. Y aun así, la renovación de un parque infantil dentro de ese núcleo sigue esperando firma.
No es que Yaiza sea un ayuntamiento improvisado en esto. Su programa de parques inclusivos le valió el premio nacional al mejor proyecto de espacio verde inclusivo por el parque de Femés Atrás. Sabe hacerlos y sabe tramitarlos. El problema, una vez más, no está en el proyecto. Está en el camino que tiene que recorrer el proyecto.
Conviene que alguien, en alguna de esas tres ventanillas, se acuerde de que al otro lado del expediente hay un pueblo pequeño esperando un columpio.
Infografía del proyecto del nuevo parque infantil de El Golfo, con una inversión prevista de 376.000 euros / Imagen: Ayuntamiento de Yaiza
Página 22 de 223