Juan Bernardo Fuentes debería ingresar en la cárcel, pero lo dejan en libertad porque la Fiscalía "no cree que huya"

El que fuera diputado del Partido Socialista, Juan Bernando Fuentes y que ha sido el último detenido del "Caso Mediador" ha quedado en libertad provisional tras declarar en el Juzgado de Instrucción de Santa Cruz de Tenerife.
La Fiscalía considera que no hay riesgo de fuga ni tampoco existe, a priori, peligro para que pueda destruir pruebas y por ello no ha pedido prisión para el acusado. Sin embargo, la jueza instructora dejó señalado en su auto que, pese a dejarlo en libertad, ese riesgo «sí existe (...) dada su posición en las islas y este entorno desde 1994, sus distintos cargos políticos y sus amplias relaciones». A juicio de la magistrada, se aconsejaba el ingreso en prisión del dirigente socialista ya que podría verse «frustrada» la investigación.
A Fuentes se le investigan varios delitos de blanqueo, falsedad documental, tráfico de influencias, cohecho.
Por el momento el único que sí ha entrado en prisión de los investigados es el ex general de la Guardia Civil, Francisco Navas, por esta trama de presunta extorsión a empresarios del sector ganadero y alimenticio a cambio de recibir tratos de favor en las inspecciones o en el trámite de ayudas europeas.
La trama Mediador, que estaría encabezada por el ahora ex diputado socialista Juan Bernardo Fuentes, el general de la Guardia Civil Francisco Espinosa Navas y el empresario canario Antonio Navarro Taraconte, pedía un "peaje económico" de 5.000 euros a los empresarios a los que captaba bajo la promesa de "obtener privilegios" en materia de contratación pública, se reunían con ellos en el Congreso y en la sede de la Guardia Civil en Madrid para aparentar "seriedad" y acababan en "grandes fiestas" en clubes y hoteles con una media de gasto de unos 3.000 euros, según el sumario del caso, al que ha tenido acceso Europa Press.
En un informe, la Fiscalía habla de "la existencia de una trama formada por autoridades, altos cargos públicos y otras personas intermedias de aquellas que ofrecían a distintos empresarios la posibilidad de obtener privilegios en el ámbito de la contratación pública u otras manifestaciones o beneficios derivados del sector público a cambio del pago de regalos, dádivas, entregas de dinero u otros obsequios".
La presunta red estaba "perfectamente definida y coordinada", indica el fiscal, que sitúa en su "vértice superior" a Juan Bernardo Fuentes Curbelo, entonces diputado socialista; su sobrino Taishet Fuentes, director general de Ganadería, y a Francisco Espinosa Navas, general de división de la Guardia Civil.