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Tías se mira al espejo y decide ordenarse antes de crecer. Marea Viva pone sobre la mesa un Plan Estratégico de Rehabilitación Urbana, Rural y Turística para ir “más allá del sol y playa”. La idea: corregir errores, conservar costumbres y proyectar un municipio sostenible y reconocible. Los impulsores lo resumen en una imagen: “No queremos un municipio que se parezca a cualquier otro; queremos que Tías se identifique de un vistazo”.
El plan baja al territorio y reparte protagonismo: Masdache, Conil, Mácher, La Asomada, Tías, Tegoyo y Puerto del Carmen deben brillar con sello propio. Arquitectura local, casitas blancas integradas en el paisaje volcánico y centros con empedrado —no asfalto— para reforzar carácter. En las entradas, elementos singulares: esculturas o símbolos de cada lugar (una gran barrica para Masdache, por ejemplo) que cuenten de dónde se viene y a dónde se va.
La propuesta se apoya en la gente que ha hecho el municipio: agricultores, ganaderos, albañiles, artesanos y artistas. Se recuperan prácticas y nombres: lucha canaria, fiesta del candil, folclore, comidas típicas y referencias aborígenes en negocios. Las paradas de guagua se integrarán en la estética local. En clave ambiental, reforestación con especies autóctonas para crear sombra, bajar temperatura y abrir espacios de descanso. Y vuelta al campo: tomates, cebollas y otros cultivos tradicionales adaptados al clima árido.
El plan nace como proceso participativo y compromiso a largo plazo: vecinos primero, administración detrás. La advertencia es clara: la globalización homogeneiza; Tías apuesta por la singularidad. Objetivo: equilibrio entre modernidad y tradición, con cada pueblo encontrando su voz. Reto grande, ilusión también. Si cuaja, marcará un antes y un después en la forma de pensar el desarrollo municipal en Lanzarote.

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El Cabildo de Lanzarote informa que este viernes se ha abierto la venta de entradas para el concierto que ofrecerá Valeria Castro en el Teatro Víctor Fernández Gopar “El Salinero” el próximo jueves 2 de octubre a las 20:00 horas. Las entradas, con un precio de 30 euros, podrán adquirirse a través de la web oficial www.culturalanzarote.com y en la aplicación móvil Cultura Lanzarote.
El consejero de Cultura del Cabildo, Jesús Machín Tavío, subraya el valor de esta cita, pues “contar en Lanzarote con la voz de Valeria Castro es un reconocimiento a la fuerza de la creación musical canaria y a la capacidad de nuestras artistas para emocionar y proyectar al mundo la identidad de las islas. Su presencia en El Salinero representa el vínculo entre tradición y modernidad que define la cultura de Canarias”.
Valeria Castro presentará en Lanzarote su segundo álbum, El cuerpo después de todo, en el marco de una gira internacional que ya la ha llevado y llevará a ciudades como Lisboa, Copenhague, Dublín, Londres, Ámsterdam o París. Con una música delicada y cargada de emoción, la artista palmera se ha consolidado como una de las cantautoras más personales del panorama actual.
Entre sus reconocimientos más recientes, Castro fue nominada en 2023 a los Premios Grammy Latinos en la categoría de Mejor Canción de Cantautor por La raíz, pieza compuesta tras la erupción volcánica de La Palma en 2021. Además, obtuvo el premio a Mejor Canción del Año en los Premios Canarios de la Música 2023 y en 2024 fue nominada a los Premios Goya junto al grupo Vetusta Morla por El amor de Andrea.
Con temas tan conocidos como Cuídate, La raíz o Sentimentalmente, la actuación de Valeria Castro en Lanzarote promete ser uno de los grandes acontecimientos musicales del año en la isla.

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La isla discute unas Zonas de Aceleración de Renovables que, a día de hoy, no están firmadas. Lo que hay es un protocolo y una cartografía de trabajo que deberán someterse a información pública y evaluación ambiental antes de cualquier delimitación definitiva. El presidente insular ha anunciado que se corregirá lo publicado y que el objetivo es reducir la ocupación al 1%, tras la polémica por los porcentajes más altos manejados inicialmente. También se ha comprometido a publicar los planos que, asegura, pasaron por la Reserva de la Biosfera. En paralelo, desde el área de Ordenación Territorial se habla de “error” en los mapas y de reiniciar el trámite. En síntesis: procedimiento abierto, ningún suelo adjudicado.
En ese contexto, el activista y profesor lanzaroteño Pedro Hernández pone orden a la cronología: “Es importante la memoria y los hechos probados para entender la realidad y la palabra ‘zonas de aceleración’”. Recuerda que “a mediados de julio se presentó un acuerdo del que no se conocía el contenido y a mediados de agosto se publicó en el boletín un documento que luego cada cual explicó de una manera distinta”. Durante esas semanas, dice, “estudiamos ese documento y explicamos a la ciudadanía el disparate que proponía: polígonos en Caleta de Caballo y La Santa, el Picacho, La Degollada, Playa Blanca hacia Papagayo, la costa turística de Tías, Arrecife y Arrieta”. Y añade un dato clave: “Los parques eólicos de la isla, salvo el de Los Valles que es mixto, son de propiedad pública a través del Consorcio de Aguas. Lanzarote había quedado al margen de ese modelo de conseguir suelo y entregarlo al oligopolio”.
Hernández alerta de que el baile de porcentajes no resuelve el fondo: “El 1% son cerca de 10 kilómetros cuadrados. La intención es entregarle 10 km² al oligopolio energético, estableciendo parques allí donde los inversores consideren”. Su alternativa es concreta: “Primero las cubiertas y los suelos antropizados; nos sobra energía si ocupamos ahí y no destrozamos nuevo suelo”. Pide “autoconsumo y comunidades energéticas, almacenamiento distribuido por comarcas y apoyos térmicos de seguridad como los generadores de un hospital: el éxito es no usarlos nunca, pero deben estar listos en un minuto”. También cuestiona la carrera normativa: “La directiva europea no está completamente traspuesta; ¿cuál es el marco jurídico que obliga a correr así?”. Y cruza economía y paisaje: “La factura que hoy paga Lanzarote al oligopolio puede revertir en la ciudadanía si se actúa sobre naves, techos industriales y edificios públicos. El paisaje es nuestro principal recurso desde hace 60 años; no es moneda de cambio”.
¿Qué toca ahora? Si se corrigen los mapas y se relanza el expediente, la discusión debe pasar de los titulares a los lugares concretos y a quién captura la renta. Información pública real, cartografía barrio a barrio, criterios transparentes y prioridad efectiva de tejados y suelos ya degradados. Hernández resume su posición en una frase que difícilmente admite réplica en una isla turística: “Renovables, sí; pero a la lanzaroteña: con método, sin regalar suelo y sin tocar el paisaje que nos da de comer”. Hasta que no haya documentos firmados y expuestos, lo honesto es reconocerlo: seguimos en fase de procedimiento.
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