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Elpejeverde.com · Arrecife · 19 de mayo de 2026
Agentes de la Policía Nacional detuvieron el pasado 4 de mayo en Arrecife a dos jóvenes de 19 y 21 años como presuntos autores de varios delitos de robo con fuerza cometidos en distintos comercios del centro de la capital lanzaroteña.
Según la información facilitada por el Cuerpo Nacional de Policía, los hechos investigados tuvieron lugar durante las madrugadas de los meses de marzo y abril, periodo en el que los ahora detenidos habrían perpetrado hasta seis robos con fuerza en establecimientos comerciales de la zona centro de Arrecife.
La investigación permitió constatar que los presuntos autores actuaban completamente embozados y utilizaban piedras de grandes dimensiones, que recogían en las inmediaciones de los propios locales, para fracturar las lunas de acceso a los establecimientos.
El modus operandi se repitió hasta el punto de que los detenidos llegaron a entrar en tres ocasiones distintas en un mismo local situado en el paseo marítimo de Arrecife, una de las arterias comerciales más transitadas de la capital.
Ante la elevada incidencia de este tipo de hechos delictivos en la zona, la Policía Nacional estableció un dispositivo preventivo por parte de las unidades de Seguridad Ciudadana, que permitió la identificación de los presuntos responsables.
Posteriormente, y tras el análisis de las cámaras de videovigilancia de los establecimientos afectados y de su entorno, los investigadores pudieron comprobar la presunta implicación de ambos detenidos en la oleada de robos registrada en los últimos meses.
Una vez finalizadas las diligencias policiales, los dos arrestados fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente.
La Policía Nacional agradece y recuerda a los ciudadanos que pueden colaborar, de forma anónima si lo desean, si tienen conocimiento, indicios o sospechas de actividades delictivas, a través de la página web www.policia.es, en el apartado Colabora, facilitando información que será tratada de forma confidencial por los especialistas del Cuerpo.

Nuevo cartel en la Corona recordando que se trata de un paraje natural protegido. Foto Elpejeverde.com
Por Sergio Calleja
Hay un cartel nuevo en La Corona. Y trae sorpresa. Entre los pictogramas de prohibición —no salir del sendero, no tirar basura, no hogueras, no acampar, no drones— aparece uno que merece detenerse a contemplarlo: mascotas con correa. Un perro atado, dibujado con su trazo simpático, encima del malpaís volcánico del norte de Lanzarote.
Lo que el cartel no dice, pero conviene que sepan ustedes, es que ese mismo paraje — en el término municipal de Haría, dentro del Monumento Natural de La Corona— figura desde hace años como uno de los seis campos de entrenamiento de perros de caza oficialmente autorizados por el Cabildo de Lanzarote. Sí. Han leído bien. El propio Cabildo, en sucesivas publicaciones del Boletín Oficial de Canarias, permite cada temporada soltar podencos y perros de muestra a entrenar precisamente en el corazón de un Monumento Natural. Y al mismo tiempo, esa misma institución clava ahora un cartel pidiendo al senderista que no se salga del sendero y que ate a su perro. Hay que leerlo dos veces para asimilarlo.

Aquí la cosa empieza a oler a chiste. Porque la Ley 7/2023 de protección de los derechos y bienestar de los animales excluye expresamente de su ámbito de aplicación a los perros de caza, las rehalas y los animales auxiliares de caza. Lo dice el artículo 1.3 letra e). En cristiano: un podenco de caza o un perro de muestra no es legalmente una mascota. Tiene otra regulación, la cinegética, pero la ley estatal de bienestar animal no le aplica.
Pues miren ustedes otra vez el cartel con esa luz. «Mascotas con correa». Pictograma de perrito atado. El aviso se dirige, en estricto rigor jurídico, al senderista que pasea con su mestizo, al matrimonio con su labrador, al chiquillo que sube con su perra a tomar el aire. A ellos sí. Esos son, según parece, los peligrosos. Los que arrasarán la flora endémica de La Corona con su carlino jadeante.

Mientras tanto, una jauría de cuatro o cinco perros de caza, legalmente no clasificados como mascotas y oficialmente autorizados por el propio Cabildo a entrenar dentro del Monumento Natural, esa sí puede correr a sus anchas por el malpaís. Esa no aparece dibujada en ningún cartel. ¿De verdad es el perro de compañía paseado por un vecino la principal amenaza para un Monumento Natural? ¿Más depredador del terreno un chucho atado a su humano que media docena de podencos rastreando en círculo, levantando lo que encuentren a su paso? ¿Va en serio o nos estamos riendo todos juntos?
Conviene aclararlo antes de que alguien se ofenda profesionalmente: esto no va contra la caza. La caza en Lanzarote es una actividad legal, regulada y con tradición. La mayoría de los cazadores cumple, paga sus tasas, respeta vedas y se atiene al calendario. Con ellos, nada que objetar. Este artículo no es para ellos. Es para los otros. Los que confunden afición con privilegio. Los que entienden la palabra «autorización» como sinónimo de barra libre. Los que se aparcan en cualquier pista del norte, sueltan la jauría y se comportan como si aquello fuera suyo.
Y aquí viene lo que conviene subrayar con tinta gruesa, porque hoy es 19 de mayo: desde el pasado 10 de mayo está cerrado el periodo de entrenamiento de perros de caza en la isla. Cerrado. Punto. Hasta que el Cabildo publique en el BOC la reapertura de los campos para la fase de verano —fecha que, a día de hoy, ni siquiera se conoce con precisión— ningún cazador tiene cobertura legal para soltar a sus perros a entrenar en ningún campo autorizado de Lanzarote.

Y, sin embargo, durante toda la temporada de entrenamiento que ahora acaba de cerrarse, en el Monumento Natural y su entorno se ha visto de todo. Cazadores entrando fuera de los días habilitados. Entrenando fuera del horario marcado por el BOC. Disparos sueltos cuando a alguno le ha dado la gana, dentro y fuera de fechas. Perros paseados o ejercitados por encima de muros de piedra seca, por bancales agrícolas, por zonas vetadas incluso para los propios campos autorizados. ¿Y qué ha pasado? Lo que pasa siempre. Nada. Silencio administrativo y patada hacia delante.
Porque cualquiera que conozca el norte sabe lo que ocurre cuando un vecino, un senderista o un agricultor se atreve a llamar la atención a uno de estos individuos. Se expone, en el mejor de los casos, a una mala cara y un par de palabras gruesas. Y en el peor, a un problema más serio. Los malos cazadores —subrayo, los malos— no suelen traer buen humor cuando se les corrige. Y el ciudadano que se planta acaba siendo, para sorpresa de nadie, el incómodo. El «verde radical» de turno.

A no ser que aparezcan el Seprona o los vigilantes del Cabildo. En ese momento, sí, al infractor le entra una pequeña diarrea pasajera. Pequeña, eso sí. Porque las advertencias, que es lo que suele caer, no son multas. Multas de verdad, las que duelen en el bolsillo, no llegan casi nunca. Y la sanción que de verdad pondría orden —la retirada de la licencia de caza, idealmente de por vida para quien reincide— sencillamente no se aplica con la firmeza que la situación pide. Por una razón muy concreta: castigar en serio supondría perder votos. Y ya sabemos que, para según qué políticos, perder votos es un castigo mucho peor que perder un Monumento Natural.
El malpaís no se rompe de un día para otro. Se desgasta. Se deshace en silencio, año tras año, mientras los suelos volcánicos se compactan, la flora endémica deja de regenerarse y la avifauna protegida —que para algo se declaró ZEPA buena parte del entorno— se va marchando sin pedir permiso. Eso es lo que viene ocurriendo, desde hace décadas, en el Monumento Natural de La Corona: una degradación lenta, continua y consentida. Un espacio sensible convertido, de facto, en territorio de nadie y de cualquiera. Y, oficialmente, en campo de entrenamiento.
Los primeros que lo saben son los buenos cazadores. Los que cumplen, los que pasan vergüenza viendo cómo una minoría irresponsable ensucia el nombre de todo un colectivo. A ellos también les sobra esta gente.
Llegados a este punto, hay que abrir el debate incómodo. El cartel, siendo necesario, es insuficiente. Y, además, descaradamente contradictorio con lo que el propio Cabildo autoriza en el BOC unas líneas más allá. Lo que toca discutir, en serio, es si el Monumento Natural de La Corona debe seguir albergando un campo oficial de entrenamiento de perros de caza, o si ha llegado el momento de retirar esa autorización y cerrar la zona a cualquier actividad cinegética. Sin medias tintas. Sin parches estacionales.
Y aquí entra la política, que es donde todo se atasca. Porque la verdadera jauría suelta en La Corona no es la que ladra entre piteras. Es la otra. La que se reparte despachos y se cruza saludos cordiales en los pasillos del Cabildo. PSOE, Coalición Canaria y Partido Popular llevan años mirando hacia otro lado por puro cálculo electoral y miedo a perder los votos del lobby cinegético. Tres siglas distintas, un mismo encogimiento de hombros. Ninguna ha movido un dedo para revisar la autorización del campo de entrenamiento dentro del Monumento Natural. Ninguna. Esa es, hoy por hoy, la única jauría suelta en La Corona. La de los políticos acojonados.
Algún partido con personalidad propia, con menos cuentas que rendir y más espalda para aguantar el chaparrón, debería atreverse a poner sobre la mesa lo que el resto evita: sacar el Monumento Natural de la lista de campos autorizados, multar de verdad a quien se salta la norma y retirar licencias a los reincidentes.
Hay lugares que no se recuperan con discursos. Ni con pictogramas. Ni con carteles recién estrenados clavados en mitad de la nada, justo al lado de un campo oficial de entrenamiento de perros de caza. La Corona llegó hace tiempo a ese punto. El malpaís, que de tonto no tiene un pelo, lleva décadas pasándonos la factura en silencio. Pero el malpaís no vota. Y mientras no vote, seguirá perdiendo siempre la misma partida frente a quienes sí lo hacen, escopeta en mano y jauría en la furgoneta.
Mientras tanto, ahí sigue el cartel. Con su perrito dibujado, su correa imaginaria, y un mensaje legalmente dirigido, agárrense, al que pasea su mestizo. El resto, ya saben, está fuera del ámbito de aplicación. Y por lo visto, también fuera del de la decencia institucional.
Esperemos que alguien, por fin, deje de estar acojonado. Y haga lo que toca. Antes de que no quede Corona que salvar.
La Policía Local de Tías detuvo durante la madrugada del pasado 17 de mayo en Puerto del Carmen a dos varones como presuntos autores de un delito contra la salud pública. Las detenciones se produjeron en el marco de los dispositivos preventivos de seguridad ciudadana que se desarrollan habitualmente en las zonas de ocio de la localidad turística. Los agentes incautaron sustancias estupefacientes, dinero fraccionado y diversos efectos personales. Ambos detenidos fueron puestos a disposición judicial tras su traslado al puesto de la Guardia Civil.
Tías | Elpejeverde.com
Dos operaciones policiales distintas pero casi simultáneas permitieron a los agentes de la Policía Local de Tías desarticular sendas actividades de venta de drogas en plena zona de ocio de Puerto del Carmen. Las intervenciones se produjeron durante la madrugada del sábado 17 de mayo, en el marco de los dispositivos de seguridad ciudadana que el cuerpo municipal mantiene de forma permanente en las áreas de mayor afluencia turística del municipio.
La primera de las detenciones fue el resultado de una labor de seguimiento policial. Los agentes observaron comportamientos y movimientos sospechosos por parte del regente de un local de hostelería de Puerto del Carmen, compatibles con una posible actividad de tráfico de sustancias estupefacientes. Ante estas sospechas, se intensificaron las labores de vigilancia sobre el establecimiento.
La intervención posterior permitió confirmar las sospechas iniciales y proceder a la detención del individuo, en cuyo poder se encontraron sustancias estupefacientes y dinero fraccionado, un indicio habitual en este tipo de delitos.
La segunda detención se produjo de forma casi paralela. Mientras prestaban servicio de seguridad ciudadana en las inmediaciones de las zonas de ocio, los agentes observaron a un individuo que se desplazaba en patinete eléctrico y realizaba un intercambio con un turista. La actitud nerviosa de ambos llamó la atención de los policías.
Tras proceder a la identificación de los implicados, los agentes confirmaron que se trataba de una operación de venta de drogas. El individuo sobre el patinete fue detenido como presunto autor de un delito contra la salud pública, incautándose también diferentes tipos de sustancias estupefacientes, dinero fraccionado y varios efectos personales.
Como resultado de ambas operaciones, la Policía Local de Tías incautó diferentes tipos y cantidades de sustancias estupefacientes, así como dinero fraccionado en pequeños billetes y diversos efectos personales relacionados con la actividad ilícita.
Los dos detenidos fueron trasladados al Puesto Principal de la Guardia Civil de Tías, situado en Puerto del Carmen, junto con las diligencias instruidas y los efectos intervenidos. Posteriormente fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente.
Estas actuaciones se enmarcan en los dispositivos preventivos y de vigilancia que la Policía Local de Tías desarrolla de manera continuada en Puerto del Carmen, especialmente en las zonas de ocio nocturno. El objetivo es reforzar la seguridad ciudadana y prevenir actividades ilícitas en las áreas de mayor afluencia del municipio, tanto de residentes como de visitantes.
Los operativos policiales se mantienen activos de forma permanente, con especial incidencia durante los fines de semana y en horario nocturno, cuando la concentración de personas en las zonas de ocio es mayor.
El programa radiofónico El Peje Verde alcanza mañana martes 19 de mayo su edición número 3172 en Lancelot Radio (90.2 FM). El espacio contará con la participación de cuatro invitados a lo largo de la mañana: Ascensión Toledo (9.10 horas), Marcos Bergaz (9.35 horas), Oswaldo Betancort (10.45 horas) y Nori Machín (11.00 horas). El programa repasará los temas más relevantes de la actualidad insular con conexiones y entrevistas desde Gastrocanarias 2026.
Lanzarote | Elpejeverde.com
El programa radiofónico El Peje Verde llega mañana a su edición número 3172, consolidándose como uno de los espacios de referencia para estar al día de todo lo que acontece en Lanzarote. El espacio, que se emite cada martes en Lancelot Radio, ofrecerá un análisis detallado de la actualidad insular con la participación de cuatro invitados.
La programación arrancará a las 9.10 horas con la intervención de Ascensión Toledo, seguida a las 9.35 horas por Marcos Bergaz. El programa incluirá conexiones y entrevistas en directo desde Gastrocanarias 2026, el evento gastronómico que reúne a profesionales del sector en la isla.
A partir de las 10.45 horas intervendrá Oswaldo Betancort, y el cierre de la mañana llegará a las 11.00 horas con la participación de Nori Machín. Los cuatro invitados abordarán los temas que marcan la agenda informativa de la isla.
Los oyentes podrán seguir el programa en directo a través del dial 90.2 FM de Lancelot Radio. El espacio mantiene su formato de análisis y debate sobre los asuntos más relevantes de la actualidad lanzaroteña, combinando entrevistas en estudio con conexiones en directo desde eventos de interés.
El Peje Verde se ha consolidado como uno de los espacios radiofónicos de referencia para la audiencia lanzaroteña, con una emisión semanal que repasa los temas que marcan la actualidad insular. El programa cuenta con una audiencia fiel que sigue cada edición para conocer de primera mano los asuntos más relevantes de la isla.
El Ayuntamiento de Arrecife está reforzando la presencia policial en los barrios de la capital con patrullas constantes que ya se dejan notar a diario durante este mes de mayo. El alcalde, Yonathan de León, responsable directo de la Concejalía de Policía Local, ha impulsado esta estrategia de seguridad que incluye el desmantelamiento de cerca de veinte fumaderos y puntos de trapicheo en los últimos cuatro años. Las patrullas se realizan tanto con vehículos camuflados como a pie, y cuentan con nuevos medios tecnológicos y unidades especializadas creadas durante este mandato.
Arrecife | Elpejeverde.com
La Policía Local de Arrecife ha intensificado su presencia en las calles de la capital lanzaroteña con un despliegue de patrullas que recorren a diario los diferentes barrios. La medida forma parte del compromiso del Gobierno Municipal para fortalecer la seguridad ciudadana y acercar los agentes a la vecindad.
Yonathan de León, alcalde y responsable de la Concejalía de Policía Local, solicita la colaboración ciudadana para notificar situaciones que detecten y deban ser investigadas y perseguidas por la Ley. "La colaboración de la vecindad permite actuar con más inmediatez", subraya el regidor capitalino.
Las patrullas se realizan tanto en los coches camuflados de la Policía Local, estrenados el pasado verano, como a pie con la uniformidad reglamentaria del cuerpo policial. El Cuerpo ha sido dotado de nuevos vehículos policiales —en mandatos anteriores con el PSOE la Policía se veía obligada a ir en coches de alquiler al carecer de flota— y nuevos sistemas tecnológicos que les permiten acceder a bases policiales.
Por mandato del alcalde, los agentes de la Policía Local han realizado un seguimiento directo a los fumaderos y lugares de trapicheos, logrando desmantelar en los últimos 48 meses cerca de veinte inmuebles utilizados para esos fines. Almacenes, casas o inmuebles en ruinas que ocasionaban situaciones de violencia e inseguridad hacia los vecinos que sufrían la presencia de estos lugares próximos a sus casas.
La Policía Local de Arrecife ha creado durante este mandato nuevas unidades para mejorar los servicios a la ciudadanía. Entre ellas destacan los Agentes Tutores, dedicados a proteger a los menores en los entornos escolares, y una nueva unidad especializada orientada a la prevención de la violencia en el ámbito deportivo y en otros espacios de convivencia.
Esta última unidad, integrada por agentes con formación específica, centra su actuación en la mediación, la detección temprana de conductas conflictivas y la intervención ante situaciones de riesgo, especialmente en contextos donde participan menores. El objetivo es reforzar el modelo de seguridad preventiva y proximidad que impulsa el Gobierno Municipal.
La Policía Local de Arrecife ha sido pionera durante este mandato en la prestación de un servicio 24 horas para evitar las okupaciones violentas de inmuebles, con grandes resultados para la seguridad en la capital de Lanzarote. Esta iniciativa ha permitido actuar con rapidez ante intentos de ocupación ilegal y proteger el derecho a la propiedad de los vecinos.
El refuerzo de las patrullas policiales en los barrios se enmarca en una estrategia más amplia de seguridad ciudadana que combina presencia policial, medios técnicos renovados y unidades especializadas. El Ayuntamiento de Arrecife busca así consolidar un modelo de Policía Local cercana, accesible y eficaz en la prevención y persecución de actividades delictivas que afectan a la convivencia en la capital.
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