Antonio Morales muestra la verdadera cara de NC: egoísmo y chulería
S. Calleja
El reciente comentario del presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha dejado al descubierto la verdadera cara de ciertos líderes políticos que, bajo la bandera de la solidaridad y el progreso, esconden una actitud egoísta y condescendiente. Según la agencia EFE, Morales declaró que no permitirá que la energía renovable que se genere en Gran Canaria se trasvase a otras islas, específicamente Lanzarote y Fuerteventura. Con un tono chulesco y despectivo, Morales ha demostrado un desprecio notable hacia sus vecinos isleños, subrayando una vez más la hipocresía de algunos líderes nacionalistas de izquierda.
Las palabras de Antonio Morales no solo reflejan una falta de tacto político, sino también una profunda desconexión con los principios de cooperación y solidaridad que Nueva Canarias (NC) tanto pregona. Asegurar que nunca se compartiría el excedente energético con Lanzarote o Fuerteventura, como si estas islas estuvieran mendigando dicha energía, es una muestra clara de arrogancia. Es evidente que Morales, militante de NC, considera a Gran Canaria como una entidad superior, desestimando cualquier posibilidad de apoyo interinsular.
Lo más preocupante de estas declaraciones es la contradicción flagrante entre lo que NC dice y lo que hace. Morales argumenta que Gran Canaria no debería asumir el impacto de la transición energética solo para que otras islas mantengan su territorio intacto. Este argumento es falaz y simplista. Cada isla, por supuesto, debe trabajar en su propia descarbonización, pero la idea de compartir recursos excedentes no es una cuestión de caridad, sino de eficiencia y sostenibilidad. Morales parece olvidar que la interconexión energética puede ser beneficiosa para todas las islas, creando un sistema más robusto y resiliente.
La actitud de Morales pone en entredicho los valores de Nueva Canarias. Román Rodríguez, presidente de NC, debería aclarar si comparte esta visión insularista y egoísta. ¿Dónde queda la solidaridad y el trabajo conjunto que tanto promulgan? La declaración de Morales suena a un niño mayor condescendiente, tratando a las otras islas como inferiores y dependientes. Es una lástima que, bajo la fachada de progresismo y sostenibilidad, se esconda un discurso tan excluyente y retrógrado.
Desde Lanzarote, no necesitamos la energía de Gran Canaria, pero en caso de que surgiera la necesidad, la actitud de Morales deja claro que no se puede contar con su apoyo. Afortunadamente, Lanzarote y Fuerteventura tienen el potencial y la capacidad para desarrollar sus propias fuentes de energía renovable. No mendigaremos la energía de nadie, y mucho menos aceptaremos la condescendencia de políticos que se creen superiores.