Un lanzaroteño llevó aquellas siglas al Cabildo de Tenerife. Y no fue en Lanzarote

En el archivo de este digital se conserva una camiseta de algodón de los primeros años ochenta. Lleva en el pecho una pintadera, el sello de los aborígenes canarios, dibujada en azul, y rodeándola, en círculo, una leyenda: UNIÓN DEL PUEBLO CANARIO. Perteneció a la coalición que llevó un diputado al Congreso en 1979. Vuelve a ser actualidad porque Drago Canarias ha impugnado la denominación de Unidad del Pueblo Canario, la alianza de Nueva Canarias, Podemos, Izquierda Unida y Movimiento Sumar que concurre el 29 de noviembre, y la Junta Electoral Provincial de Las Palmas ha aplazado por ello la impresión de las papeletas al Congreso y de todas las del Senado en Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria.

Elpejeverde.com | Arrecife, 7 de noviembre de 2026

El emblema

La pintadera no era un adorno. Los artistas canarios la habían recuperado desde el siglo XIX y el 5 de septiembre de 1976 un grupo de artistas, poetas e intelectuales la elevó a emblema colectivo al firmar en El Hierro la Declaración de El Hierro, entre ellos Martín Chirino, Manuel y Eugenio Padorno, Alfonso O'Shanahan y Tony Gallardo. "La pintadera y la grafía canarias son símbolos representativos de nuestra identidad", decía el texto, que reclamaba además "la legitimidad del origen autóctono de nuestra cultura".

Era un manifiesto cultural, no independentista. Pero el símbolo salió de los talleres y se echó a la calle. La CanariWiki del Gobierno de Canarias lo describe así: "Actualmente algunos grupos políticos utilizan las pintaderas como símbolo de la lucha por la independencia canaria de la península, similares a los que pintaban algunos grupos radicales en los años 70 y 80". Tres años después de aquella declaración, la pintadera estaba serigrafiada en las camisetas de la Unión del Pueblo Canario.

Mitin de Pueblo Canario Unido en La Isleta

Carlos Suárez, en un mitin de Pueblo Canario Unido en La Isleta. En el cartel, el logotipo de la formación: tres figuras con el puño en alto y, debajo, la pintadera. Foto: EnciclopediaGuanche.

Una letra de diferencia

La camiseta dice Unión. La papeleta del 29 de noviembre dirá Unidad.

Sobre esa distancia se sostiene el recurso. Drago Canarias alega que las siglas pueden generar confusión con las de la coalición histórica. El candidato al Congreso por Las Palmas de la nueva alianza, Luis Campos, lo rechazó el viernes en el programa Café de Periodistas de Lancelot TV: sostuvo que la denuncia no tendrá repercusión, que responde al interés de Drago por obtener protagonismo en campaña y que el planteamiento es tan ridículo como denunciar a Drago Canarias porque el drago es una planta. La Junta Electoral no se ha pronunciado sobre el fondo y ha optado por esperar a la resolución judicial. La medida no excluye a la coalición de las elecciones.

Quién hizo aquella camiseta

La Unión del Pueblo Canario se constituyó en 1979 sumando siglas muy distintas: el Partido Comunista Canario-provisional, las Células Comunistas, el Partido de Unificación Comunista de Canarias, Asamblea Canaria, el Partido Socialista de Canarias —escisión del PSP cuando este se integró en el PSOE—, la Confederación Autónoma Nacionalista Canaria, de cristianos de base y socialistas autogestionarios, y los radicales de base procedentes de Pueblo Canario Unido.

La impulsaba Fernando Sagaseta de Ilúrdoz, abogado laboralista de Las Palmas nacido en 1927 y expulsado del PCE en 1968 por sus discrepancias con el eurocomunismo de Santiago Carrillo. Por su despacho había pasado años antes, en el movimiento Canarias Libre, otro abogado laboralista: Antonio Cubillo, que fundaría después el MPAIAC, el Movimiento para la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario, responsable de numerosos atentados en las islas y con base en Argel.

Aquella corriente tuvo seguidores lanzaroteños. Uno de ellos, Julio Blancas Suárez, nacido en Arrecife y fallecido allí el 9 de agosto de 2020 a los 79 años, militó primero en el PCE, participó en Madrid en la oposición a la dictadura y fue, según la necrológica publicada por Lancelot, "uno de los pocos lanzaroteños represaliados en la etapa final del régimen". De regreso en Canarias se integró en el FREPIC-AWAÑAK, de orientación cubillista, una organización que, según ese mismo texto, "rechazó la vía autonomista por la que apostó Unión del Pueblo Canario".

La relación entre ambas familias políticas conviene precisarla. El historiador de la Universidad de La Laguna Ángel Dámaso Luis León, autor del estudio académico más extenso sobre la coalición, sostiene que al cubillismo "no se le puede suponer el carácter de antecesor" de la UPC, porque "su vocación era de otro tipo y las conexiones entre ellos eran prácticamente nulas". Sí señala, en cambio, que sus dirigentes se beneficiaron del "importante grado de radicalismo político que habían inyectado en Canarias las actuaciones del MPAIAC".

El programa

Nacionalismo, socialismo y derecho de autodeterminación del pueblo canario. Luis León describe la coalición como "estrechamente relacionada con el comunismo, el tercermundismo y los movimientos de liberación nacional en el continente africano". En sus manifestaciones ondeaba la bandera de las siete estrellas verdes junto a la saharaui. En las Cortes se opuso a la entrada de España en la OTAN y denunció la construcción de una base aeronaval en el este de Gran Canaria. Sagaseta defendió la socialización de los recursos hídricos subterráneos.

La decisión que mejor define su posición fue negarse a participar en la redacción del Estatuto de Autonomía de Canarias. Se desmarcó de las negociaciones alegando que Canarias, como nación, tenía derecho a la autodeterminación y que cualquier otra fórmula resultaría injusta. Luis León califica esa renuncia de error principal de la coalición y escribe que a sus cuadros "les faltó altura de miras y pragmatismo".

En marzo de 1979 obtuvo 58.953 votos, el 11,04 %, y Sagaseta entró en el Congreso. En abril, Manuel Bermejo alcanzó la alcaldía de Las Palmas, municipalizó las guaguas y organizó campañas de apoyo al pueblo saharaui. En el verano de 1980 una moción de censura puso fin a aquel gobierno.

Celebración de la victoria de UPC en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

Celebración de la victoria de UPC en el balcón del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, con la bandera de las siete estrellas colgada de la barandilla. Foto: EnciclopediaGuanche.

El resultado en Lanzarote

Fue escaso. En las elecciones al Cabildo de abril de 1979, con 17.491 votantes sobre un censo de 30.045, la UPC obtuvo 669 votos, el 3,9 %, y ningún consejero. UCD logró 9.777 votos y once escaños, y el PSOE 4.141 y cinco. Al Senado presentó por la isla a Antonio Félix Naranjo Hormiga. En el estudio de Luis León la explicación es estructural: fue "una coalición netamente urbana y de islas capitalinas", y "El Hierro y Lanzarote fueron islas prácticamente desconocidas para los partidos de izquierda".

Hubo, sin embargo, un lanzaroteño con responsabilidad en la coalición, aunque la ejerciera fuera. Santiago Blancas Suárez, de Arrecife, nacido hacia 1947 —El Eco de Canarias lo citaba en junio de 1965 como "el estudiante de Preuniversitario don Santiago Blancas Suárez"—, ocupó el tercer puesto de la lista al Congreso por Santa Cruz de Tenerife y el segundo de la candidatura al Cabildo de Tenerife. Resultó elegido. El mismo diario, el 6 de mayo de 1981, se refiere a "Santiago Blancas (consejero del Cabildo por UPC en Tenerife)", y Lancelot lo presentaba el 11 de octubre de 2002 como "ex consejero del Cabildo de Tenerife por la UPC". El 6 de febrero de 1981, El Eco de Canarias recogía unas declaraciones "del portavoz de la UPC, Santiago Blancas".

Regresó después a la isla. En 1996 participaba en la tertulia de Protagonistas de Lanzarote, en Canal 28-Onda Cero; en 2000 firmó en la "Tribuna de debate" de Lancelot una serie de tres artículos sobre la inmigración en Lanzarote; en 2003 colaboraba en Lancelot Radio.

La coalición de 2026

Unidad del Pueblo Canario la integran Nueva Canarias-Bloque Canarista, Podemos, Izquierda Unida y Movimiento Sumar. Cerraron el acuerdo en octubre, tras más de un año de conversaciones, sobre tres ejes: la defensa de los intereses de Canarias, el derecho a la vivienda y el blindaje de los servicios públicos esenciales. Es la marca del Frente Amplio en las islas.

En qué se diferencian

  • El nombre. Unión en 1979; Unidad en 2026.
  • La autodeterminación. Era el punto que unía a los siete grupos de entonces. No figura en el acuerdo actual.
  • El Estatuto. La primera se negó a redactarlo; la segunda concurre dentro de ese marco.
  • La composición. Aquella la formaban partidos canarios, varios clandestinos hasta meses antes. Esta suma un partido canario y tres organizaciones de ámbito estatal.
  • El marco internacional. Tercermundismo, Sáhara, descolonización africana y OTAN estructuraban el discurso de 1979. No aparecen en el de 2026.
  • El programa. Socialización del agua y municipalización del transporte frente a vivienda y servicios públicos.
  • El origen. La UPC de los setenta nació de la suma de siete organizaciones y se rompió por completo en los años ochenta. La actual nace de un pacto entre cuatro formaciones ya consolidadas.

Enrique Bethencourt, periodista y autor del único libro publicado sobre la coalición, reivindica su legado y a la vez establece un límite: "la formación morada es un proyecto estatal, y UPC es absolutamente canario".

El argumento de cada parte

Drago sostiene que el parecido entre las denominaciones puede inducir a error y que el uso del nombre histórico busca un rédito que no corresponde a la nueva coalición. Las cuatro fuerzas que la integran citaron a la Unión del Pueblo Canario de los setenta como precedente cuando anunciaron el acuerdo, en octubre. Campos replica que la coincidencia es irrelevante y que la maniobra es electoralista.

En su estudio de 2015, Luis León advertía de que el recuerdo de la UPC funciona como "mito romántico" entre quienes lo invocan "para dejar entrever que hubo tiempos mejores", y recordaba que la acción política efectiva de la coalición se limitó en buena medida al año y pico de alcaldía de Bermejo en Las Palmas.

La Junta Electoral Provincial resolverá cuando lo haga la Justicia. Hasta entonces, las papeletas del Senado en Lanzarote siguen sin imprimirse, y el plazo para que lleguen a las mesas termina el 29 de noviembre.


Una camiseta de la Unión del Pueblo Canario de los años ochenta, conservada en el archivo de Elpejeverde.com, y los dos protagonistas del litigio por las siglas: Luis Campos, candidato de Unidad del Pueblo Canario al Congreso por Las Palmas, y Alberto Rodríguez, líder de Drago Canarias. Fotos: Elpejeverde.com y cedidas.