
Veinticinco plazas para un animal del que quedan algo más de trescientos en Lanzarote. El primer curso de especialización en gestión de explotaciones camellares que se imparte en Canarias se clausuró este viernes en la Granja Agrícola Experimental con el cartel de completo, y con una raza autóctona que lleva catalogada en peligro de extinción desde 2012.
Elpejeverde.com | Lanzarote, 11 de octubre de 2026
El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, a través del área de Agricultura y Ganadería, cerró el viernes el 'Curso de Especialización en Gestión Integral de Explotaciones Camellares: Bases Científicas para la Producción, el Bienestar Animal y la Conservación y Mejora Genética'. Veinte horas lectivas presenciales, impartidas en la Granja Agrícola Experimental, dirigidas a titulares de explotaciones, veterinarios y técnicos del sector. Las veinticinco plazas se cubrieron al completo.
Es la primera acción formativa de estas características que se organiza en todo el archipiélago orientada específicamente a la gestión técnico-científica de la cabaña camellar. La coordinación de las ponencias corrió a cargo del doctor en Veterinaria Carlos Iglesias Pastrana, del Grupo AGR-218 de la Universidad de Córdoba, especializado en el manejo técnico, económico y genético de ganaderías camélidas.
Siete bloques, del libro genealógico a la tableta
El programa se repartió en siete bloques temáticos. Los primeros abordaron las bases biológicas, reproductivas y nutricionales del animal. Otros se centraron en el diseño de planes avanzados de bienestar animal y en herramientas digitales para la recogida de datos en el campo, un asunto que en explotaciones pequeñas suele resolverse todavía con libreta y memoria.
El bloque de mayor calado para el futuro de la raza fue el dedicado a la gestión de los libros genealógicos y a la conservación de la diversidad genética. En una población reducida, el riesgo no es solo que haya pocos animales: es que los que quedan estén demasiado emparentados entre sí, lo que estrecha el margen de cría y agrava la situación de la raza aunque el censo se mantenga estable.
Cuántos camellos quedan
El camello canario figura en el Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España con la categoría de raza autóctona en peligro de extinción desde la Orden AAA/251/2012. Catorce años después, las cifras siguen siendo modestas.
El censo del Instituto Canario de Estadística correspondiente a 2019, el último dato oficial desagregado disponible, contabilizaba 997 camélidos en todo el archipiélago: 395 en Fuerteventura, 332 en Lanzarote —la mayoría vinculados al echadero del Parque Nacional de Timanfaya— y 194 en Gran Canaria. La asociación de criadores maneja por su parte 695 animales inscritos en el libro genealógico, que es un registro distinto y más restrictivo que el censo total.
Puestas en relación con esas cifras, las veinticinco plazas del curso adquieren otra dimensión: en un sector que en toda Canarias no llega a los mil animales, formar a veinticinco profesionales no es un detalle menor.
Las ayudas: 600 euros por unidad de ganado
El presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, destacó que se agotaran las plazas de un curso tan especializado y vinculó la formación al esfuerzo económico de la institución. La corporación anuncia un incremento en la intensidad de las ayudas al sector hasta alcanzar los 600 euros por Unidad de Ganado Mayor. "Al aumentar los fondos para cubrir los costes reales de las explotaciones, aportamos las herramientas para que el sector camellar sea competitivo, sostenible y rentable", señaló.
El anuncio se suma a la convocatoria de ayudas a explotaciones ganaderas que el Consejo de Gobierno insular aprobó este mismo viernes, con 1.186.805 euros repartidos entre 78 explotaciones de la isla y un baremo que contempla el tramo camellar junto al ovino-caprino, el asnal, el avícola, el bovino y el porcino.
En el plano estatal, el camello canario no accedió a las ayudas agroambientales europeas destinadas al mantenimiento de razas autóctonas en peligro hasta octubre de 2025, trece años después de su inclusión en el catálogo oficial.
Un animal que hizo el paisaje
Betancort cerró su intervención situando al animal en la historia agrícola de la isla: "El camello ha sido, junto al hombre, una pieza clave en la construcción de nuestro paisaje agrícola e histórico". El presidente añadió que el Cabildo seguirá apostando por la divulgación, la sensibilización ciudadana y la capacitación técnica de los profesionales.
La afirmación tiene respaldo material. Buena parte de los arenados, las gavias y los caminos agrícolas de Lanzarote se levantaron con tracción camellar, y el animal siguió siendo herramienta de trabajo en el campo hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX. Su desplazamiento hacia el uso turístico, principalmente en Timanfaya, es lo que ha permitido que la cabaña sobreviva, pero también lo que explica su concentración: cuando el censo depende de una sola actividad, cualquier caída de esa actividad arrastra a la raza entera.
Ese es el escenario sobre el que se ha diseñado el curso que terminó el viernes: no formar ganaderos para un sector en expansión, sino dar herramientas técnicas a los que quedan para que la raza llegue a la próxima generación.
Un veterinario toma datos en una explotación camellar de Lanzarote durante el curso de especialización impartido en la Granja Agrícola Experimental / Foto: Cabildo de Lanzarote y La Graciosa