430.000 euros: lo que costaría la red de senderos que Yaiza lleva tres años esperando

El pleno de Yaiza aprobó este jueves la moción de Coalición Canaria para mejorar el acceso a la corona de Montaña Roja. Pero el alcalde, Óscar Noda, pidió que constara en acta una condición: que el Cabildo —gobernado por CC y PP— se comprometa formalmente a financiar el proyecto grande, el de los 215 kilómetros de senderos. Dicho de otro modo: el sí va con factura adjunta.

Elpejeverde.com | Lanzarote, 9 de octubre de 2026

La maniobra tiene su mérito político y conviene explicarla bien, porque es el fondo del asunto. CC Yaiza lleva al pleno una moción razonable: arreglar el acceso a la corona del volcán de Montaña Roja, en Playa Blanca. El gobierno de Noda, de Unidos por Yaiza, no se opone —habría quedado retratado—, pero aprovecha para devolver la pelota al tejado de quien gobierna la institución que tiene el dinero. Y esa institución, el Cabildo, está gobernada por los mismos colores que presentan la moción.

Noda lo dijo sin rodeos: "Lo que pedimos en el pleno es que el grupo de CC Yaiza convenza a sus compañeros en el Cabildo de que hay que ser ambiciosos y apostar no solo por una ruta, sino por un proyecto global de acondicionamiento de nuestros senderos, como el que tenemos ya redactado con su pliego técnico". Traducido: si de verdad os importa Montaña Roja, hablad con los vuestros.

Qué es "Senderos de jable y sal"

El proyecto municipal no es una ocurrencia reciente. Contempla 215 kilómetros de senderos repartidos en 36 recorridos, organizados en cuatro categorías: uno perimetral por toda la costa, varios recorridos largos que vertebran el municipio uniendo los núcleos principales, un tercer nivel de senderos secundarios que conectan los dos anteriores, y una última categoría de senderos sueltos sin conexión con el resto, que es precisamente la que afecta a El Golfo, Montaña Roja y La Geria. Incorpora además dos circuitos de nado en el mar, uno en Puerto Calero y otro en Playa Blanca.

La idea de fondo es buena y vale la pena subrayarla: no se trata de inventar rutas nuevas, sino de recuperar la funcionalidad de los antiguos caminos públicos que ya atraviesan el municipio. Esos caminos existen, están ahí, y llevan décadas borrándose por falta de uso y de mantenimiento. Devolverlos al vecino es, además de una política turística, una forma de conservar patrimonio.

La cifra que nadie ha puesto encima de la mesa

En la documentación municipal consta que, en 2022, el coste medio era de unos 2.000 euros por kilómetro acondicionado. Hagamos la cuenta que la nota no hace: 215 kilómetros a ese precio son unos 430.000 euros. A eso hay que sumarle la partida de mantenimiento, que el propio Ayuntamiento señala como una de sus principales preocupaciones, y actualizar los precios de 2022 a los de hoy, con lo que la cifra real se irá bastante por encima.

Conviene decirlo porque cambia la discusión. No estamos hablando de una obra faraónica ni de un presupuesto inasumible para una corporación insular: estamos hablando de una cantidad perfectamente manejable para el Cabildo de Lanzarote. Y el proyecto, además, puede ejecutarse por fases, que es exactamente lo que suele pedirse cuando no hay dinero para todo de golpe.

Tres años de "hay dinero"

Ahí está el punto que más escuece. Según relata el propio alcalde, la promesa viene de lejos: "Desde el mismo inicio del mandato, cuando presenté el proyecto junto al concejal de Deportes, Ángel Lago, el presidente del Cabildo aseguró que había dinero para su ejecución, pero seguimos esperando por una respuesta más de hechos y de menos palabras, que esas se las lleva el viento".

Si el relato es exacto, llevamos desde el arranque del mandato con un proyecto redactado, con su pliego técnico listo, con un coste asumible, y sin ejecutar. Eso no es un problema de viabilidad: es un problema de prioridades presupuestarias. Y las prioridades presupuestarias se eligen.

Ahora bien, tampoco conviene comprar entero el discurso municipal. Condicionar el arreglo de Montaña Roja a que llegue la financiación del proyecto global es una jugada hábil, pero también puede convertirse en una coartada cómoda: si el Cabildo no suelta los 430.000 euros, Yaiza tiene excusa para no tocar el volcán. Y Montaña Roja es un sendero concreto, con un problema concreto, que no tiene por qué esperar a que se resuelvan los otros 214 kilómetros.

Lo sano sería lo obvio: que el Cabildo diga sí o no con una cifra y una fecha, y que Yaiza arregle mientras tanto lo que pueda arreglar por su cuenta. Lo demás, como dice el alcalde, se lo lleva el viento. Que en esa parte de la isla, por cierto, sopla bastante.


Sesión plenaria del Ayuntamiento de Yaiza en la que se aprobó la moción sobre el acceso a la corona del volcán de Montaña Roja / Foto: Ayuntamiento de Yaiza