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El decreto de disolución se publica mañana en el BOE y pone en marcha el reloj del 29N: seis semanas en las que Lanzarote tendrá que resolver sus candidaturas al Congreso y al Senado. Repasamos las fechas clave y quién llega mejor situado en la isla.

Elpejeverde.com | Lanzarote, 5 de octubre de 2026

Pedro Sánchez firmó  el decreto de disolución de las Cortes y convocatoria de elecciones generales para el domingo 29 de noviembre, apenas unos días después de que el Congreso le tumbara los dos decretos de vivienda. Conviene decirlo sin rodeos: no es casualidad que el presidente convoque elecciones justo cuando pierde una votación clave y con la vivienda ocupando los telediarios. Es la lectura que hacen en Lanzarote los partidos que no son el suyo, y es también la nuestra: a Sánchez le conviene votar ahora, con el relato de la "derecha contra los desahuciados" todavía caliente, antes de que la gente repare en que ha sido su propio Gobierno el que ha presidido ocho años de alquileres disparados. El decreto de disolución se publica este martes 6 de octubre en el BOE, y es esa fecha, no la del anuncio, la que la ley electoral toma como punto de partida: el día de la votación cae exactamente 54 días después, tal y como marca la LOREG para una disolución anticipada.

El calendario que ya corre

Entre el 21 y el 26 de octubre, los partidos tendrán que presentar sus candidaturas ante la Junta Electoral: es la ventana de seis días que fija la ley, entre los días 15 y 20 posteriores a la convocatoria. Unos días después llegará la proclamación oficial de las listas, el trámite que convierte en candidatos formales a quienes hasta entonces solo sonaban en los pasillos de cada partido.

La campaña arrancará el 13 de noviembre y se cerrará a medianoche del 28, dando paso a la jornada de reflexión antes de la votación del domingo 29. El 23 de noviembre será el último día en que se podrán publicar encuestas electorales; a partir de ahí, cinco días de silencio demoscópico hasta las urnas.

El voto por correo, con calendario cerrado

En una isla con tanta gente trabajando fuera, de temporada en otras islas o simplemente de vacaciones a finales de noviembre, el voto por correo no es un trámite menor. El plazo para solicitarlo arranca con la propia convocatoria, este 6 de octubre, y se cierra el 19 de noviembre, tanto en las oficinas de Correos como por vía telemática. Entre el 9 y el 23 de noviembre, la Oficina del Censo Electoral irá enviando a cada solicitante la documentación: papeletas, sobres y el certificado de inscripción en el censo. Con todo eso en la mano, el votante tiene hasta el 25 de noviembre para depositar su voto en cualquier oficina de Correos dentro del horario habitual. Quien lo deje para última hora, sencillamente, se queda sin votar por esta vía.

Para los lanzaroteños residentes en el extranjero, inscritos en el censo CERA, el calendario se alarga por el otro extremo: su voto se cuenta aparte, y el escrutinio de esos votos no arranca hasta el 3 de diciembre, ya con las urnas de la isla cerradas y los primeros resultados conocidos desde hace días.

Quién llega mejor situado en Lanzarote

De los tres partidos con representación en la isla, el PSOE es el que afronta este calendario exprés con menos sobresaltos. Tiene en Manuel Fajardo un senador en ejercicio sin motivos aparentes para el relevo, y en Dolores Corujo a la cabeza de lista al Congreso por Las Palmas que ya demostró en 2023 que sabe sumar votos desde Lanzarote. Seis semanas dan para poco, pero cuando no hay que inventar nada, dan de sobra.

Coalición Canaria llega con una ventaja distinta: la agenda. Su senador autonómico, Pedro San Ginés, lleva meses siendo la voz más visible de la financiación canaria en Madrid, y una campaña corta y centrada en ese debate es, precisamente, el terreno donde el discurso nacionalista suele rendir mejor. Le queda, eso sí, decidir en las próximas dos semanas si repite candidato al Senado por la isla o busca un relevo para Emilio Machín.

El que llega con el paso más cambiado es el PP de Lanzarote. Su gestora, encabezada por María Jesús Tovar, tiene apenas unos días de vida y ahora debe compaginar la reorganización interna del partido con la tarea, mucho menos glamurosa pero igual de urgente, de cerrar listas al Congreso y al Senado antes del 26 de octubre. Seis semanas es poco tiempo para ordenar una casa; es todavía menos para hacerlo y, a la vez, hacer campaña.

Y, sin embargo, el calendario también le ofrece al PP algo que ningún otro partido de la isla tiene: la oportunidad de que Lanzarote vote con la vivienda en la cabeza, el mismo asunto que Sánchez quiere capitalizar, pero vista desde el lado de quien no ha podido construir, comprar ni alquilar en condiciones durante ocho años de sanchismo. Si el PP insular sabe convertir sus semanas de urgencia en un mensaje claro en vez de en ruido interno, el 29N puede ser, paradójicamente, su mejor ocasión para demostrar que una casa se ordena también votando.