
Jonás Álvarez, portavoz de Primero Teguise, durante una rueda informativa de la formación / Foto: Primero Teguise
Primero Teguise pide la dimisión de la directora insular de Educación, Carmen Pellón, a la que acusa de falta de planificación ante problemas como el colegio de Costa Teguise en barracones o la saturación del centro de educación especial de Tahíche.
Elpejeverde.com | Lanzarote, 5 de octubre de 2026
Tres años lleva Carmen Pellón al frente de la Dirección Insular de Educación en Lanzarote. Tres veranos lleva también, según Primero Teguise, repitiéndose la misma escena en Costa Teguise: un colegio en barracones y un AMPA comprando ventiladores por su cuenta cuando aprieta el calor. Esa reiteración es, para la formación insularista, el argumento central para pedir la salida de Pellón del cargo.
"Hemos descubierto en septiembre que en Lanzarote hace calor"
"Carmen Pellón lleva tres años como directora insular y creemos que ha tenido tiempo suficiente para conocer perfectamente las necesidades educativas de Lanzarote. El problema no es que aparezca una ola de calor, porque evidentemente eso no depende de ella; el problema es saber que llegará el calor, conocer las condiciones de nuestros colegios y esperar a que sean las familias y las AMPAs las que vuelvan a levantar la voz", declara Jonás Álvarez, concejal y portavoz de Primero Teguise. El Gobierno de Canarias cuenta con un protocolo específico frente a las olas de calor en los centros, recuerda PTG, pero las familias siguen denunciando falta de climatización y de sombra en varias instalaciones de la isla. "Parece que hemos descubierto en septiembre de 2026 que en Lanzarote hace calor. Si las AMPAs son capaces de detectar el problema, reclamar soluciones y movilizarse, quizás deberíamos preguntarnos para qué sirve una Dirección Insular si siempre llega detrás de las familias", critica Álvarez.
La formación recuerda que ya en septiembre de 2023, durante una visita de la propia Pellón a los CEO de Teguise, se anunciaba entre las actuaciones previstas la mejora de la ventilación de las aulas. "Han pasado tres años desde que se hablaba públicamente de mejorar la ventilación. No sabemos cuántos veranos hacen falta para pasar de 'estamos trabajando en ello' a trabajar realmente en ello", ironiza el portavoz.
De 50 a 114 alumnos, en el mismo espacio
PTG señala también la situación del Centro de Educación Especial Nuestra Señora de los Volcanes, en Tahíche, que según denuncian las propias familias ha pasado de unos 50 alumnos a cerca de 114 en una década, prácticamente sin ampliar su espacio y recurriendo a módulos para absorber el crecimiento. "Pasar de 50 a más de cien alumnos no sucede de un día para otro. Las familias llevan años avisando. Cuando conoces cómo crece la matrícula, conoces las necesidades especiales de estos alumnos y aun así llegas a una situación de saturación, ya no podemos hablar de un imprevisto. Estamos hablando de planificación, o mejor dicho, de falta de ella", afirma Álvarez.
A esto suma la formación el caso del futuro CEO de Costa Teguise, una infraestructura reclamada durante años: existe proyecto y la Consejería mantiene la intención de licitarlo, pero su ejecución sigue condicionada a que haya crédito suficiente para adjudicarlo. "Después de tantos años esperando, anunciar que vamos a licitar pero que después tendremos que comprobar si tenemos dinero para adjudicarlo es una forma bastante creativa de entender lo que significa tener una prioridad", señala el portavoz de PTG.
"Que sea la voz de Lanzarote, no la de la Consejería"
Para Primero Teguise, la función de una Dirección Insular no puede limitarse a trasladar los anuncios de la Consejería, sino que debe detectar las necesidades de Lanzarote y reclamar los recursos ante el Gobierno autonómico. "Esperábamos que la directora insular fuese la voz de Lanzarote ante la Consejería de Educación y no simplemente la voz de la Consejería en Lanzarote. Y si para conseguir inversiones hay que reclamarle a su propio Gobierno o a su compañero de partido Poli Suárez, tendrá que hacerlo. Para eso representa la educación de esta isla", manifiesta Álvarez, que cierra pidiendo a quien ocupe el cargo "una hoja de ruta pública" para las infraestructuras educativas de la isla: "No pedimos que una directora insular pueda solucionar personalmente todos los problemas de la educación en Lanzarote. Pedimos precisamente lo que corresponde a un cargo político: anticiparse, gestionar y, cuando Lanzarote necesita algo, reclamarlo, aunque tenga que hacerlo delante de compañeros de su propio partido".