
Paisajes del Parque Natural de Los Volcanes y su entorno includo el Archipiélago Chinijo / Fotos: Elpejeverde.com
Editorial
Hay documentos que llegan con décadas de retraso y que, aun así, son buenas noticias. El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Natural de Los Volcanes es uno de ellos. Ha completado su tramitación y en quince días hábiles entrará en vigor. No es un trámite menor: es el documento que le faltaba a uno de los espacios naturales más singulares de Canarias para tener un marco legal sólido desde el que planificar su futuro.
Conviene explicar qué es el PORN y por qué importa, porque el acrónimo no ayuda.
Un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales es el documento base que define qué puede hacerse y qué no en un espacio natural protegido. Establece los límites, las categorías de protección, los usos compatibles y los prohibidos. Sin él, todo lo que viene después —el Plan Rector de Uso y Gestión, las licencias, los proyectos— se construye sobre arena. Y ya sabemos lo que pasa cuando se construye sobre arena: la justicia lo derriba. Le ocurrió exactamente eso al PRUG de La Graciosa e Islotes y al Parque Natural de Famara, que fue anulado judicialmente porque se había aprobado sin tener aprobado previamente el PORN correspondiente. Un error de secuencia que costó años de incertidumbre y litigios.
El Golfo deja de ser un fantasma jurídico
La consecuencia más inmediata y más visible para los ciudadanos es la de El Golfo. Este pequeño núcleo de pescadores, uno de los más auténticos que quedan en la isla, llevaba décadas en una situación kafkiana: existía de hecho pero no de derecho. Sus casas no podían inscribirse en el registro, sus vecinos no podían reformar ni ampliar, y el municipio de Yaiza no podía planificar la zona porque los límites del parque lo impedían sin el PORN que los precisara.
Eso se acaba. El PORN reconoce El Golfo como núcleo urbano dentro del parque natural, lo que abre la puerta a que sus vecinos regularicen su situación registral y puedan acometer las obras que llevan años postergando. También beneficia al Ayuntamiento de Yaiza, que podrá planificar y legalizar las áreas adyacentes al parque, entre ellas la circunvalación de Yaiza, que hasta ahora estaban en un vacío normativo.
La Geria, la herida abierta
Hay una sombra larga sobre esta buena noticia, y es la de La Geria. El Plan Especial de La Geria, aprobado en 2012, fue anulado por los tribunales por cuestiones formales menores. El daño fue real y concreto: bodegueros, agricultores y viticultores que llevaban años invirtiendo en un paisaje que es a la vez patrimonio de la humanidad y sector económico activo se quedaron sin el paraguas normativo que los protegía.
Porque La Geria no es un espacio natural en el sentido estricto del término. Es un paisaje agrícola. Lo hicieron los campesinos de Lanzarote con sus manos, con camellos y con burros, sacando picón de la tierra para que las cepas pudieran sobrevivir sin lluvia. Ese trabajo tiene nombre, tiene historia y tiene un valor económico que no puede ignorarse. Tratarlo como si fuera solo un paraje pintoresco para fotógrafos es una forma de condena lenta.
La anulación del Plan Especial dejó a bodegas de nueva generación, como Stratus, en un limbo similar al de El Golfo, sin poder desarrollarse plenamente. Y las decisiones políticas de los años siguientes no ayudaron: hubo quien prefirió aparcar el problema antes que afrontarlo. El resultado es que La Geria sigue hoy sin el instrumento de ordenación que necesita.
El PORN de Los Volcanes no resuelve La Geria directamente, pero sí despeja el camino. Con el documento base aprobado, el siguiente paso lógico y necesario es el Plan Rector de Uso y Gestión. Y en ese PRUG debería caber una respuesta seria para el paisaje vitícola de La Geria, que no puede seguir siendo el gran olvidado de la ordenación del territorio en esta isla.
Ahora, el PRUG
El Cabildo de Oswaldo Betancort se comprometió a sacar adelante el PORN. Lo ha hecho. Eso merece reconocimiento, porque no era fácil: la tramitación de estos documentos en Lanzarote tiene una historia de bloqueos, anulaciones judiciales y parálisis políticas que haría desistir a cualquiera.
Pero el PORN es la base, no el edificio. Lo que viene ahora, el Plan Rector de Uso y Gestión, es donde se toman las decisiones concretas: qué usos se permiten, cómo se regula el acceso, cómo se protege el patrimonio natural sin destruir el tejido económico y social que lo rodea. Ese PRUG tiene que llegar. Y tiene que llegar bien: con rigor técnico, con participación de los afectados y, sobre todo, sin la improvisación que ha caracterizado otros planes que luego los tribunales han desarmado.
Lanzarote lleva demasiado tiempo gestionando su territorio de manera reactiva, respondiendo a sentencias judiciales en lugar de anticiparse con instrumentos sólidos. El PORN de Los Volcanes es un paso en la dirección correcta. Que sea el primero de muchos.