
Cartel de la campaña del Ayuntamiento de Tías y una cotorra de Kramer alimentada a mano en Puerto del Carmen / Fotos: Ayuntamiento de Tías y Elpejeverde.com
El Ayuntamiento de Tías ha lanzado una campaña de sensibilización en Puerto del Carmen para que residentes y turistas dejen de alimentar a las cotorras de Kramer, una especie exótica invasora cuya alimentación puede acarrear sanciones administrativas.
Elpejeverde.com | Lanzarote, 11 de septiembre de 2026
Dar de comer a una cotorra en Puerto del Carmen parece un gesto amable. El Ayuntamiento de Tías advierte de que no lo es. Las áreas de Turismo y Medio Ambiente han puesto en marcha una campaña de sensibilización ambiental con carteles en español, inglés y alemán bajo un lema directo: "Naturaleza para disfrutar, no para alimentarla".
El aviso es explícito. La cotorra de Kramer, Psittacula krameri, está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras según el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto. Alimentarla está terminantemente prohibido y el incumplimiento puede conllevar sanciones administrativas.
Por qué molesta un pájaro tan bonito
El Consistorio enumera cuatro razones. La cotorra desplaza a las especies autóctonas, daña cultivos y vegetación, genera ruido y molestias, y puede favorecer la transmisión de enfermedades. Alimentarla facilita que se asiente, que críe y que su población crezca.
El Ayuntamiento reconoce que quien lo hace suele tener buena intención, pero señala que alimentar fauna silvestre en espacios públicos tiene consecuencias para el medio ambiente, favorece la presencia de especies invasoras y afecta a la limpieza y el mantenimiento de esos espacios.
Una petición al sector
La campaña no se queda en el cartel. El alcalde de Tías, José Juan Cruz Saavedra, ha pedido públicamente la colaboración de empresas y establecimientos de Puerto del Carmen para difundir el mensaje entre clientes, visitantes y trabajadores a través de sus redes sociales, pantallas informativas y espacios visibles.
Que los carteles estén en tres idiomas no es casual. En una zona turística con fuerte presencia de visitantes británicos y alemanes, el gesto de dar de comer a un pájaro de colores en la terraza del hotel es habitual, y esa es precisamente la conducta que la campaña quiere cortar.