Miembros del equipo de rescate del Consorcio de Seguridad y Emergencias, junto a la persona rescatada, este miércoles frente a Punta Mujeres / Foto: Consorcio de Seguridad y Emergencias

Miembros del equipo de rescate del Consorcio de Seguridad y Emergencias, junto a la persona rescatada, este miércoles frente a Punta Mujeres / Foto: Consorcio de Seguridad y Emergencias


El Consorcio de Seguridad y Emergencias rescató este jueves por la tarde a un deportista que practicaba windfoil frente a Punta Mujeres, en Haría, y al que la corriente y el viento arrastraron sin que lograra alcanzar la costa. Resultó ileso.

Elpejeverde.com | Lanzarote, 11 de septiembre de 2026

Eran las siete y media de la tarde de ayer jueves cuando el parque central del Consorcio de Seguridad y Emergencias dio el aviso: había una persona en apuros sobre un windfoil frente a Punta Mujeres, en Haría, a la que la corriente y el viento llevaban mar adentro sin que consiguiera regresar a tierra.

El parque del norte activó el dispositivo y botó la moto acuática de rescate desde Punta Mujeres. La búsqueda no se alargó. Los efectivos localizaron a la persona sentada sobre su propia tabla, a la altura de La Garita, a cierta distancia del punto donde se había perdido el control de la maniobra.

Sin un rasguño

El rescatado se encontraba en perfecto estado de salud, según el parte del Consorcio. Los efectivos lo subieron a la tabla de rescate acoplada a la moto acuática, recogieron también el equipo de windfoil y lo trasladaron hasta la rampa de Punta Mujeres. La actuación se catalogó como nivel 2 y en ella participaron las unidades Romeo 1 y Mike.

El episodio se inscribe en una época del año en la que el viento en el litoral norte de Lanzarote genera condiciones muy buenas para los deportes de tabla y, a la vez, situaciones como esta. Un aparejo que falla o una racha que cambia bastan para que una persona pierda la capacidad de ciar contra el viento y quede a merced de la corriente, sin más opción que sentarse sobre la tabla y esperar.

Que en este caso la espera terminara bien tiene que ver con dos cosas. La primera, que alguien diera el aviso a tiempo. La segunda, que el deportista hiciera lo correcto: quedarse sobre la tabla, que flota y es visible desde lejos, en lugar de intentar alcanzar la costa nadando.

Ante una situación así, el número al que hay que llamar es el 112.