Detalle de la indumentaria tradicional de Los Buches de Arrecife: el buche —vejiga curtida de pez cartilaginoso—, la careta de red pintada y las cintas de colores, piezas que se incorporarán al Museo de El Álamo, en San Antonio de Texas / Foto: Cabildo de Lanzarote

Detalle de la indumentaria tradicional de Los Buches de Arrecife: el buche —vejiga curtida de pez cartilaginoso—, la careta de red pintada y las cintas de colores, piezas que se incorporarán al Museo de El Álamo, en San Antonio de Texas / Foto: Cabildo de Lanzarote


El Cabildo entrega una réplica de la indumentaria del siglo XIX de Los Buches de Arrecife para su exposición permanente en el Museo de El Álamo, en San Antonio de Texas, dentro del espacio dedicado a la huella canaria. Se suma a la de Los Diabletes de Teguise.

Elpejeverde.com | Lanzarote, 11 de agosto de 2026

Los Buches de Arrecife tendrán casa fija al otro lado del Atlántico. El presidente del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, Oswaldo Betancort, recibió recientemente de manos de la Asociación Parranda Marinera de Los Buches una réplica de la indumentaria tradicional de la agrupación, que se incorporará al Museo de El Álamo, en San Antonio de Texas, dentro del espacio dedicado a la herencia canaria en la ciudad norteamericana.

Una ciudad, San Antonio, fundada en 1731 por familias procedentes del Archipiélago, con la que Lanzarote mantiene una colaboración institucional que apunta ya a una fecha grande en el horizonte: 2031, tricentenario de aquella fundación.

Los oficios que visten a un buchero

La indumentaria reproduce fielmente el canon del siglo XIX y detrás de cada pieza hay un oficio. La ha elaborado la artesana Tania Nicolova bajo la supervisión del profesor y especialista en vestimenta tradicional lanzaroteña Ricardo Reguera. El conjunto reúne pantalón o calzoncillo calado, camisa calada, chaleco de terciopelo, polainas, zapatos de cuero, pañuelos y montera. La característica careta de red la firma el artesano Marcial Viñoli, y la pinta David Machado. Y el buche que da nombre a todo —la piel curtida e inflada del estómago de un pez cartilaginoso de las costas canarias— lo ha ejecutado Factum Arte. Ese es el instrumento que se usa en el Entrudo para golpear simbólicamente a vecinos y visitantes en el humor y desenfado de siempre.

Betancort enmarcó el gesto: "Tras la incorporación de Los Diabletes de Teguise, Los Buches representan una nueva oportunidad para mostrar al mundo otra de las grandes expresiones de la identidad cultural de Lanzarote. Son una tradición del Entrudo de Arrecife, profundamente ligada a la historia marinera de la capital y a nuestras raíces populares".

El presidente de la Parranda Marinera Los Buches, Juan Antonio Machado Santana, y su director artístico, David Machado, agradecieron el respaldo del Cabildo a una iniciativa que llevará "una de las manifestaciones más singulares del carnaval lanzaroteño" a los miles de visitantes anuales de un museo emblemático.

Y con ellos, un poquito de todo

Junto a las indumentarias de Diabletes y Buches, viajará también una muestra representativa de la artesanía tradicional de la isla: trajes de hombre y mujer del siglo XVIII, cerámica y alfarería moldeadas a mano con el barro del suelo volcánico y técnicas heredadas de los antiguos majos, cestería, rosetas y calados.

Y una pieza que merece capítulo propio: la reproducción de Los Novios del Mojón, la expresión más célebre y singular de la alfarería tradicional lanzaroteña. Aquellas figuras esquemáticas de barro cocido, símbolo histórico de fertilidad, amor y compromiso nupcial, estuvieron a punto de desaparecer con el declive de la loza tradicional. Se salvaron gracias a la maestra locera Dorotea Armas Curbelo (1899-1997), natural de Muñique, que rescató los antiguos moldes a mediados del siglo XX y devolvió a Los Novios del Mojón el lugar que hoy ocupan como emblema de la identidad de la isla.

Del Entrudo de Arrecife al Álamo de Texas, pasando por Muñique. La isla se cuenta bien lejos de casa.