Mas Cuentos


"Más Cuentos que Calleja", el programa de entrevistas de Lancelot TV, cierra otra temporada con el balance más emotivo de su historia: más de una década de conversaciones reales con la gente real de Lanzarote.

Elpejeverde.com | Lanzarote, 19 de junio de 2026

Hay programas que se hacen. Y hay programas que crecen solos porque la gente que los rodea los hace crecer. "Más Cuentos que Calleja" pertenece a esa segunda categoría. Y cerrando esta temporada, después de años de conversaciones, de noches largas en el estudio, de micrófonos encendidos y de historias que nunca hubieran salido a la luz de otra manera, toca hacer una pausa para decir gracias. Un gracias grande, sincero y sin protocolo.

Once años desde que Pascual Calabuig abrió la puerta

Todo empezó en 2015. El primer invitado fue Pascual Calabuig, periodista deportivo lanzaroteño, hombre bueno y querido, que ya no está entre nosotros pero que ocupa un lugar permanente en la historia de este programa. Calabuig se sentó al otro lado sin saber muy bien qué iba a pasar. Y lo que pasó fue algo sencillo y poderoso a la vez: una conversación honesta entre dos personas que se conocen y que no tienen nada que esconder. Eso fue, eso es y eso seguirá siendo "Más Cuentos que Calleja".

Desde aquella noche han pasado once años. Una década larga de historias, de silencios que dicen más que las palabras, de risas inesperadas y de momentos que ningún guión podría haber escrito. El programa ha tenido sus pausas y sus regresos, sus cambios de forma y sus continuidades de fondo. Pero la esencia nunca ha cambiado: escuchar de verdad a las personas que tiene algo real que contar.

Las historias que Lanzarote tiene para dar y tomar

A lo largo de estos años, el sillón de "Más Cuentos que Calleja" ha acogido a personas que representan lo mejor y lo más diverso de esta isla. Nombres como Nino Díaz, Domingo García, Víctor Sanginés, Guayo Rodríguez, Jaime Abdul, Servando Pérez, Paca Toledo o Jaime Romero. Historias como las de Juan Santana, Wenceslao Gil, Saro González, Mangüé González y Toñín Corujo. Tardes y noches junto a Terry Daymont, Martín Martín, David Duarte, Pepe Torres y Juan Nicolás Coll. Conversaciones que no se olvidan con Francisco Hernández, Nancy Melgarejo, María José Docal, Rita Martín, Beni Ferrer y Severino Betancort. Y también Andrónico Pérez, Dácil Garcias, Saray Rodríguez, Joel Delgado, Beatriz Acuña, José Ramón Sánchez, Ángel Domínguez, Sergio Machín, Óscar Luzardo, Benjamín Perdomo, Luis Arráez, Juan Barreto, Valentín Fernández y Eduardo Ferrer.

Cada uno de ellos trajo algo distinto. Cada uno dejó algo que no estaba antes. Y juntos, sin saberlo, han construido algo que vale más que cualquier audiencia: un archivo vivo de lo que es Lanzarote en estos años. De sus gentes, sus contradicciones, sus logros y sus sueños.

Gracias a Lancelot TV, gracias a quienes hacen posible lo imposible

Nada de esto existiría sin Lancelot TV. Una televisión que lleva once años apostando por este proyecto con una generosidad que va mucho más allá del contrato o del acuerdo. Una televisión que cada temporada, en lugar de poner trabas, suma facilidades. Que en lugar de reducir, amplía. Que en lugar de complicar, simplifica. Eso no es habitual. Y por eso merece ser reconocido con todas las letras.

Hay personas concretas detrás de esa confianza. Javier Betancor, cuyo apoyo ha sido y sigue siendo uno de los pilares sobre los que descansa este programa. Sin su respaldo, muchas cosas no habrían sido posibles. Josefina, que está en los momentos que importan, que resuelve lo que hay que resolver y que tiene siempre una palabra de aliento cuando más se necesita. Y Fran, que hace que la magia técnica funcione sin que nadie lo note, que convierte el estudio en un lugar donde las conversaciones fluyen y que nunca, en todos estos años, ha fallado cuando había que estar. A los tres, un agradecimiento que no cabe en un párrafo pero que intentamos resumir aquí: gracias de verdad, gracias por creer en esto cuando era solo una idea y gracias por seguir creyendo ahora que ya es mucho más que eso.

Y a los telespectadores de Lanzarote, los protagonistas invisibles

Un programa de entrevistas necesita dos cosas para sobrevivir: personas que quieran contar y personas que quieran escuchar. Los invitados han sido siempre generosos. Pero los telespectadores, los que han seguido el programa desde el principio o los que se han incorporado en el camino, son el motivo real por el que esto tiene sentido. Han escrito, han comentado, han compartido los episodios y han dicho en voz alta que un programa así en Lanzarote hacía falta. Eso es lo que mantiene vivo un proyecto como este. No los números. La gente.

Gracias. Sin más.

La próxima temporada llega con más cuentos que nunca

La temporada que viene ya está en marcha. Nueva cabecera, nuevas grabaciones, nuevos invitados con historias que todavía no han sido contadas. Porque en Lanzarote nunca faltan personas con algo que decir. Y mientras eso sea así, "Más Cuentos que Calleja" seguirá aquí para escucharlas.

Hasta pronto.