Betancort, en el Día de Canarias:

Betancort, en el Día de Canarias: "La mitad de quienes vivimos en Lanzarote no nació aquí, y eso es un reto apasionante"


El presidente del Cabildo de Lanzarote firma una reflexión en la víspera del 30 de Mayo en la que vincula la gestión de la crisis del buque Hondius con el "despertar" de la canariedad y reivindica una identidad isleña "abierta, integradora y fuerte"

El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, ha publicado en la víspera del 30 de Mayo, Día de Canarias, una extensa reflexión sobre la identidad canaria, el papel del Archipiélago ante Madrid y la transformación social de Lanzarote en las últimas décadas. El texto, titulado La canariedad: cuando un pueblo recuerda quién es, toma como punto de partida la crisis sanitaria provocada por el buque Hondius hace unas semanas para extraer una lectura más profunda de lo ocurrido.

Para Betancort, lo del Hondius "no fue solo una polémica política ni una controversia mediática más", sino "un espejo en el que muchos canarios, lanzaroteños y gracioseros volvimos a mirarnos". El presidente del Cabildo defiende en su escrito que, frente a quienes optaron por "la caricatura y el desprecio", el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, supo proyectar una imagen marcada por "mesura, inteligencia y firmeza institucional".

Una canariedad que "despierta"

Pero el dirigente popular sostiene que lo más relevante de aquel episodio fue otra cosa: "el despertar de algo que quizá llevaba demasiado tiempo dormido en la sociedad isleña: la conciencia de pertenecer a un pueblo con identidad propia y orgullo de pertenencia, la canariedad". Una reacción de defensa, dice, "de nuestra dignidad como pueblo", que aglutinó un sentimiento compartido "más allá de las siglas partidistas" y del lugar de nacimiento.

Betancort recuerda en su texto que ese sentimiento ya tuvo una expresión política sólida en el pasado, "cuando las fuerzas nacionalistas llegaron a tener hasta cuatro diputados en el Congreso, con capacidad real de influencia en Madrid". Y reivindica, como presidente del Cabildo, "como canario y lanzaroteño", la necesidad "urgente, inaplazable" de recuperar y fortalecer ese sentimiento de identidad, pertenencia y orgullo.

El presidente del Cabildo apela en su escrito al "modo canario" de estar en el mundo: "Serenidad, capacidad de diálogo, prudencia y saber resistir sin perder la humanidad ni las formas". Y añade una idea política de fondo: "Cuando el pueblo canario habla alto y claro, suele hacerlo desde una autoridad moral difícil de ignorar".

La mitad de la isla, ya nacida fuera

Una parte central del texto la dedica Betancort a la transformación demográfica de Lanzarote. "En apenas 25 años, Lanzarote ha experimentado un crecimiento poblacional cercano al 70%. Hoy, aproximadamente la mitad de quienes vivimos aquí no ha nacido en esta isla, pero sí ha decidido hacer de ella su hogar". Lejos de presentarlo como un problema, lo enmarca como "un reto apasionante: construir una canariedad abierta, integradora y fuerte".

El presidente del Cabildo subraya en este punto el carácter solidario del pueblo canario, "como bien hemos demostrado en Lanzarote, tantas veces convertida en puerta de entrada de la inmigración".

Reserva de la Biosfera, Geoparque y, ahora, SIPAM

Betancort recuerda los reconocimientos internacionales que ha acumulado la isla: Reserva de la Biosfera, Geoparque Mundial y, recientemente, el reconocimiento de Naciones Unidas a través de la FAO como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), convirtiendo a Lanzarote en la primera isla europea en obtenerlo. "El mundo nos está diciendo algo importante: aquello que nos hace diferentes es también aquello que posee un valor universal", escribe, en una idea que enlaza con el legado de César Manrique, "quien supo entender como nadie que el verdadero progreso solo es posible cuando se protege el alma de un territorio".

Raíces, Juego del Palo y Lucha Canaria

El texto repasa además las iniciativas que el Cabildo está impulsando en clave identitaria: Raíces Atlánticas, la Feria de las Tradiciones de Lanzarote y La Graciosa, el inicio del procedimiento para declarar el Juego del Palo de Lanzarote como Bien de Interés Cultural Inmaterial, y el convenio con la Lucha Canaria, "que está llenando los terreros".

Betancort cierra su reflexión con un mensaje que aspira a perdurar más allá de la efeméride: "Canarias seguirá cambiando. Lanzarote y La Graciosa seguirán evolucionando. Pero ojalá sepamos hacerlo sin perder nunca aquello que nos hace únicos. Porque los pueblos, cuando recuerdan quiénes son, dejan de pedir permiso para ocupar el lugar que les corresponde".