El padre del 'hombre de Zapatero en Venezuela' visita cada año Caracas: 'Tengo plena confianza en mi hijo. Plena'

Por Sergio Calleja | Elpejeverde.com

Manuel Fajardo Palarea viaja a Venezuela cada año. Allí vive su hijo, Manuel Aarón Fajardo García, el hombre al que el juez José Luis Calama describe en su auto como "la pieza de ZP en Venezuela" dentro del caso Plus Ultra. Un hijo al que conoce, al que visita, y en el que dice confiar sin fisuras. Esta mañana, el senador por Lanzarote y la Graciosa, exsecretario general del PSOE en la isla, ha elegido El Peje Verde para decirlo en voz alta y sin trampa: "Tengo plena confianza en mi hijo. Plena."

Ha sido una semana en la que la actualidad ha llamado a su puerta sin avisar. La imputación de Zapatero, el auto de 85 páginas, y un nombre que aparece en él con una claridad incómoda: Fajardo. No el senador. Su hijo. Fajardo ha venido al estudio con la serenidad del abogado curtido y con la tensión contenida del padre que sabe que el apellido familiar está circulando por los periódicos de toda España.

"Si mi hijo pasa a tener la condición de investigado, responderá en el juzgado, no a través mía"

La primera pregunta fue directa: el auto judicial sitúa a su hijo como intermediario entre la aerolínea venezolana y el entorno de Zapatero. ¿A qué personas concretas puso en contacto y para qué? Fajardo no se movió del territorio que había marcado en otros medios, pero lo explicó con más detalle que en ningún lado.

"Si mi hijo algún día pasa a tener la condición de investigado, donde tiene que responder es en el juzgado. Ni a través mía, que no soy su portavoz, ni en un medio de comunicación. Como letrado, siempre le digo a mis defendidos que no se les ocurra hacer ningún tipo de declaración antes de que se dé determinada circunstancia."

Fajardo y su hijo

El senador insistió en el argumento que ya había avanzado en la Cadena SER: su hijo no es investigado. Hoy. "El auto solamente atribuye la condición procesal de investigado a José Luis. Punto." Y desde ese punto construyó toda su defensa.

Reconoció además algo que no había dicho con tanta claridad en ningún otro medio: Manuel Aarón está emocionalmente afectado. Sorprendido. Un hombre que reside en Venezuela, que su padre visita cada año, y que se encuentra de repente convertido en protagonista involuntario de la mayor causa judicial contra un expresidente en la historia de la democracia española.

"Un joven de 31 años no puede mover los hilos que ese auto sugiere"

Fajardo volvió al argumento de la edad para defender a su hijo, pero esta mañana lo desarrolló con una contundencia mayor. Si en otros medios había sido una pregunta retórica, aquí fue una afirmación.

"Me cuesta creer que un joven de 31 años tenga la capacidad real de mediar entre una aerolínea venezolana y un expresidente de España de la manera en que ese auto sugiere. Eso hay que demostrarlo."

Fajardo

El senador, que como abogado conoce bien los tiempos judiciales, subrayó que nos encontramos en una "fase muy inicial" del proceso y consideró "prematuro" extraer conclusiones antes de que toda la documentación sea analizada. Pero no esquivó la pregunta más personal: ¿habló con su hijo cuando empezó a ver su nombre en los medios? La respuesta fue escueta y definitiva. "Tengo plena confianza en mi hijo. Plena."

Decepción, pero no sorpresa

Sobre Zapatero, Fajardo fue más explícito que en ninguna otra entrevista. Confirmó haber leído las 85 páginas del auto y utilizó una palabra que no había empleado antes con esta claridad: decepción. Pero no por el contenido de la investigación, sino por las formas.

"Me ha decepcionado que José Luis se enterara de la investigación a través de los medios de comunicación. Eso no debería ocurrir."

Sin embargo, sorpresa, lo que se dice sorpresa, no tuvo ninguna. Y la razón que dio abre una vía de enorme calado político: meses antes del auto, figuras como Ayuso y Feijóo ya habían formulado en sede parlamentaria preguntas que coincidían, punto por punto, con el contenido de una resolución judicial que debería haber sido secreta.

"Las preguntas que el PP le formuló a Zapatero en la comisión de investigación del Senado eran igualitas al auto. Igualitas. Eso tiene una explicación, y esa explicación no puede ser la casualidad."

Una acusación de filtración gravísima que el senador lanzó con naturalidad y que nadie, hasta hoy, le había preguntado en estos términos.

"Jamás le he visto ningún ánimo de enriquecimiento"

Su defensa de Zapatero fue sin matices. El hombre que visita Venezuela cada año para ver a su hijo es el mismo que lleva décadas compartiendo partido con el expresidente, y esa lealtad no se ha movido un milímetro.

"Quien conozca a José Luis Rodríguez Zapatero sabe de su honradez y de su honestidad. Jamás le he visto ningún ánimo de enriquecimiento. Lo que se dice en ese auto me parece una auténtica barbaridad."

Fajardo

Preguntado por si en algún momento había pedido a Zapatero una explicación privada sobre el papel atribuido a su hijo en la trama, Fajardo no confirmó ni negó haber tenido esa conversación. Lo que sí dejó claro es que su confianza en el expresidente, como en su hijo, permanece intacta.

La paradoja de la Fiscalía y el elogio a la prudencia

En uno de los momentos más llamativos de la entrevista, Fajardo señaló la paradoja de que sea precisamente la Fiscalía, tantas veces acusada de dependencia del Gobierno, la que en este caso está actuando con autonomía. Lo dijo como dato objetivo que complica la narrativa de la persecución política.

También tuvo palabras para los medios. Pidió prudencia y puso como ejemplo de cautela informativa a El País, en un gesto que habla de hasta dónde ha llegado el ruido mediático alrededor de este caso.

"El nivel de ruido político que tenemos en este país es insoportable. Y ese ruido destruye la confianza de los ciudadanos en sus instituciones."

"Daré siempre la cara"

Fajardo cerró la entrevista con el mismo compromiso con el que la empezó: "Daré siempre la cara." Reconoció haber recibido numerosos mensajes de apoyo, dentro y fuera del partido, aunque no ocultó que en política hay quien se alegra del mal ajeno.

Fajardo en radio

El senador salió del estudio como entró: sereno, articulado y con la firmeza del hombre que sabe que tiene que responder ante su gente. Un padre que viaja cada año a Caracas a ver a su hijo, que confía en él sin condiciones, y que esta mañana ha querido decirlo aquí, en Lanzarote, en su casa.

Zapatero declara el 2 de junio. Manuel Aarón Fajardo, por ahora, no ha sido citado. Pero el auto existe, las 85 páginas existen, y el nombre de su hijo aparece en ellas con una claridad que ninguna declaración en ningún medio va a borrar. Ni siquiera las de un padre que le visita cada año en Caracas y que repite, convencido, que tiene plena confianza en él. Plena.