Tías retira 31 coches abandonados en la vía pública desde principios de año en Puerto del Carmen, Mácher y el municipio
Retirada de un vehículo abandonado en la vía pública en el municipio de Tías, Lanzarote.

El Ayuntamiento de Tías lleva retirados 31 vehículos abandonados en lo que va de 2026: 14 a principios de año y otros 17 en marzo y abril. La campaña se desarrolla en coordinación con la Policía Local y un centro autorizado de desguace, y afecta a calles de Puerto del Carmen, Mácher y el propio núcleo de Tías.

Tías, Lanzarote | Elpejeverde.com

Un coche aparcado sin moverse durante semanas. Con los neumáticos desinflados, la carrocería oxidada o los cristales rotos. Lo conoce cualquier vecino de cualquier calle. El Ayuntamiento de Tías lleva meses actuando sobre esa imagen, y los números ya hablan solos: 31 vehículos retirados desde principios de 2026.

La campaña arrancó con 14 coches intervenidos en los primeros meses del año. En marzo y abril se sumaron otros 17, repartidos por Puerto del Carmen, Mácher y varias calles del núcleo de Tías. La operativa combina a la Policía Local con un centro autorizado de tratamiento de vehículos para su destrucción y descontaminación.

Dónde han actuado

En la última fase, los 17 vehículos se retiraron de puntos concretos: seis en Mácher, dos en la calle Togio y otros puntos de Puerto del Carmen —calles Capellanía, Agrupación Gaida y Rambla Islas Canarias—, y varios en calles de Tías como Terrero, Montaña Ubigue, Tajinaste, La Luchada y la zona del cementerio.

A principios de año el municipio ya había actuado en el camino Peña del Asiento, camino El Mesón, camino Los Olivos, y calles como Ángel Guerra, Pío XII, Violeta del Teide, Juan Carlos I, Alegranza, Ancla y Rociega, entre otras.

El proceso y por qué importa

El procedimiento es reglado: el Ayuntamiento constata el estado del vehículo, localiza al titular y le envía un requerimiento para que lo retire voluntariamente. Si transcurre un mes sin respuesta, se ordena el traslado al desguace.

No es solo una cuestión estética. Estos vehículos son focos de contaminación: aceites, baterías, líquidos de freno y otros componentes tóxicos que, abandonados en la vía, suponen un riesgo real para el entorno. Retirarlos mejora el espacio público, la seguridad y la conservación medioambiental.