El Cabildo y el PSOE se enfrentan en el pleno por el control político de la crisis en las residencias Amavir de Lanzarote
La portavoz del Grupo Socialista en el Cabildo de Lanzarote, Ariagona González, durante su intervención en el pleno insular. Foto: PSOE de Lanzarote.

El consejero de Bienestar Social del Cabildo de Lanzarote, Marciano Acuña, rechazó este viernes en el pleno insular las críticas del PSOE sobre su gestión de la situación detectada en las residencias de mayores gestionadas por Amavir. Los socialistas insistieron en que el consejero "no tiene el control político de la situación" y exigieron que el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, rompa su silencio. Han pasado 57 días desde que el PSOE hizo pública su denuncia.

Lanzarote | Elpejeverde.com

PSOE: "Sin control político de la situación"

La portavoz del Grupo Socialista en el Cabildo, Ariagona González, señaló que Acuña "no fue capaz de afirmar con rotundidad que la normalidad se haya recuperado en las residencias" y que, pese a la gravedad de los hechos conocidos, el consejero sigue instalado en el "estamos en ello", a la espera de nueva información de la propia empresa concesionaria para decidir si procede o no abrir un expediente sancionador.

"Marciano Acuña demostró hoy en el pleno que no tiene el control político de la situación. Sigue esperando papeles, sigue esperando explicaciones de Amavir y sigue sin dar una respuesta clara a las familias ni a las personas mayores que dependen de estos recursos", afirmó González.

La portavoz socialista fue especialmente crítica con lo que describió como una posición de espera del consejero ante la empresa: "Da la impresión de que Marciano Acuña está más pendiente de esperar a que Amavir ordene sus explicaciones que de exigirle responsabilidades. En lugar de actuar como administración fiscalizadora, parece instalado en una posición de espera, como si necesitara que la empresa le cierre el relato antes de decidir si abre o no un expediente".

González recordó que las inspecciones posteriores a la denuncia han confirmado la veracidad de los hechos y extendió la responsabilidad política al presidente del Cabildo: "Oswaldo Betancort no puede seguir escondido detrás de Marciano Acuña. Su silencio ya no es prudencia ni cautela: es complicidad política con una forma de gestionar que protege antes a la empresa que a las personas mayores".

Acuña responde: "Entregado, no desbordado"

El consejero de Bienestar Social rechazó en un artículo de opinión la idea de estar "desbordado" por la situación. "Mi implicación en las áreas que gestiono es del 100%. Preocupación no es sinónimo de desbordamiento. Preocuparse es, precisamente, lo que impulsa a actuar, a reforzar, a mejorar y a no conformarse", escribió Acuña.

El consejero aseguró estar "a pie de necesidad, en la trinchera social", siguiendo de cerca los centros residenciales y coordinando con todos los agentes implicados. "No estoy desbordado; lo que estoy es completamente entregado, por elección propia, a las personas y colectivos que más necesitan de nuestra ayuda", afirmó.

Acuña también contraatacó poniendo en contexto la actuación del PSOE durante el mandato anterior, citando la privatización de Las Cabreras, el deterioro de la relación con entidades como Adislan, la devolución de fondos sin ejecutar y la no materialización de la residencia prevista en Tahiche. "El Partido Socialista no está legitimado para dar lecciones de gestión de crisis", concluyó, e invitó a los socialistas a "sumar, aportar, colaborar y construir".

La disputa queda abierta mientras las familias de los residentes en los centros Amavir aguardan una respuesta institucional con plazos concretos.