S. Calleja

 

La nueva ley de protección animal entra en vigor hoy en España, generando controversia desde su aprobación en marzo. La Ley de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales prohíbe mantener a los animales atados o deambulando por espacios públicos sin la supervisión presencial de su cuidador. Esto significa que ya no estará permitido dejar a los perros en la puerta del supermercado. Las sanciones por incumplir esta ley pueden oscilar entre los 500 y los 10.000 euros, dependiendo de los ayuntamientos y comunidades autónomas.

La norma también prohíbe tener perros y gatos de forma habitual en terrazas, balcones, azoteas, trasteros, sótanos, patios o vehículos, así como atarlos de manera permanente. Ahora, se podrán denunciar estas situaciones a la Policía Local, Nacional, Seprona o a través de la app Alertcops. Las sanciones correspondientes deben ser impuestas por las autoridades autonómicas responsables.

A partir de ahora, será obligatorio identificar mediante microchip y esterilizar quirúrgicamente a todos los gatos antes de los seis meses de edad. Esta medida ya se aplica a los felinos que provienen de protectoras y muchas comunidades autónomas la han regulado, pero ahora se extiende a todos los gatos.

En un plazo de un año, las tiendas de animales ya no podrán vender perros ni gatos. Esta restricción se aplicará a partir de septiembre de 2024 y solo los criadores registrados podrán llevar a cabo estas ventas (aunque el registro aún no está en funcionamiento). En Madrid, esta práctica ya estaba prohibida. A partir de ahora, las tiendas tampoco podrán vender perros menores de cuatro meses.