Chinches, ratas, comida insuficiente y temperaturas de 40 grados: la situación que NC-BC denuncia en el centro de discapacidad ADISLAN de Lanzarote

Natalia Santana, diputada de Nueva Canarias-Bloque Canarista, durante su intervención en la Comisión de Bienestar Social del Parlamento de Canarias. Foto: NC-BC
Pejeverde
La diputada de Nueva Canarias-Bloque Canarista Natalia Santana ha denunciado ante la Comisión de Bienestar Social del Parlamento de Canarias y en presencia de la consejera del ramo, María Candelaria Delgado, el deterioro de las condiciones en el centro de atención a la discapacidad ADISLAN de Lanzarote, especialmente en su Hogar Funcional. Según Santana, las instalaciones presentan una preocupante falta de limpieza y la presencia de plagas de chinches y ratas, lo que compromete directamente la salud de las personas usuarias.
A esta situación se suma la denuncia de que la alimentación es insuficiente, afectando incluso a personas que necesitan medicarse y no están recibiendo la ingesta adecuada. "Estamos hablando de un servicio esencial que atiende a personas en situación de vulnerabilidad, y lo que estamos viendo es absolutamente inaceptable", afirmó la diputada. Santana recordó además que ADISLAN está financiado con fondos públicos a través de un convenio social con el Cabildo de Lanzarote, lo que, a su juicio, "obliga a una supervisión rigurosa y constante que claramente no se está produciendo". La diputada señaló directamente al consejero del Cabildo de Bienestar Social, Marciano Acuña, como máximo responsable de garantizar la calidad del servicio.
Las condiciones también afectan a la plantilla. NC-BC ha querido trasladar su apoyo a los trabajadores y trabajadoras del centro, destacando el "esfuerzo sobrehumano" que realizan diariamente para sostener el servicio pese a las condiciones en las que trabajan. La formación ha denunciado además la falta de personal suficiente, que obliga a profesionales como integradores e integradoras sociales a asumir tareas que no les corresponden o para las que no están preparados. Las instalaciones llegan a soportar temperaturas superiores a los 40 grados en verano, agravando aún más la situación.
NC-BC ha denunciado también lo que califica como represalias de la gerencia contra quienes manifiestan su disconformidad. Según Santana, se ha llegado a "coartar derechos fundamentales como la libertad sindical", y ha denunciado el despido de una trabajadora que tenía previsto presentarse como delegada sindical. "Supone un intento claro de impedir que los trabajadores y trabajadoras puedan organizarse y defender sus derechos", señaló.
La diputada ha solicitado a la consejera la organización de una visita al centro para comprobar de primera mano la situación denunciada. NC-BC exige una investigación urgente, la adopción inmediata de medidas correctoras y la depuración de responsabilidades. "No se puede permitir que un servicio financiado con dinero público funcione en estas condiciones ni que se vulneren derechos laborales básicos. Es una cuestión de dignidad y de responsabilidad institucional", concluyó Santana.