Noda critica con razón: para PP y CC, overbooking primero, salud de la gente después, intolerable
Foto . elpejeverde.com
S. Calleja
El Cabildo de Lanzarote, bajo el mandato de Coalición Canaria (CC) y el Partido Popular (PP), ha mostrado una alarmante indiferencia ante las crecientes dificultades que enfrentan los residentes de la isla debido a los servicios deficientes de las compañías aéreas. La negativa a fiscalizar y exigir un mejor servicio en los transportes interinsulares es una burla al bienestar de los ciudadanos, especialmente aquellos que necesitan viajar por motivos de salud.
Los consejeros del Cabildo, Daisy Villalba y Óscar Noda, han denunciado esta situación con justa indignación. Propusieron un estudio de necesidad y análisis para garantizar que una parte de las plazas en los primeros vuelos a las islas capitalinas se declaren de interés general por motivos sanitarios, evitando así el infame overbooking. Sin embargo, el gobierno de CC-PP, con Oswaldo Betancort a la cabeza y su portavoz Jesús Machín Tavío, rechazaron rotundamente esta propuesta sin el más mínimo atisbo de vergüenza.
Es casi cómico, si no fuera tan trágico, que los líderes del Cabildo prefieran complacer a las compañías aéreas, como Binter, que consistentemente venden más billetes de los que pueden ofrecer, dejando a pacientes oncológicos y otras personas con necesidades médicas urgentes a la deriva. Imaginen, por un momento, la desesperación de un paciente que ha comprado su billete con un mes de antelación solo para descubrir en el último momento que no puede embarcar porque la aerolínea ha decidido vender más plazas de las disponibles. Pero claro, para el señor Machín y Betancort, mirar hacia otro lado es más cómodo que enfrentar y solucionar los problemas de sus ciudadanos.
La excusa de la lista de espera y las sugerencias de sacar la tarjeta de embarque online son paliativos inadecuados para problemas serios. Cuando los retrasos y cancelaciones se convierten en la norma, y cuando los viajes por motivos de salud están en peligro, es evidente que la gestión actual del Cabildo está fallando estrepitosamente en su deber de proteger a los residentes.
La actitud de CC y PP es un claro reflejo de sus prioridades desalineadas. En lugar de trabajar por el bien común y asegurar que las necesidades básicas y urgentes de los ciudadanos se cumplan, prefieren mantener una postura complaciente hacia las grandes compañías aéreas. Es una muestra de desdén y una falta de compromiso con aquellos que más lo necesitan.