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La sorprendente boda política: Vox apoya al PSOE en la gestión pública del transporte

Foto archivo Vox

S. Calleja

El pleno del Cabildo de Lanzarote nos ha dejado boquiabiertos una vez más. Quién habría pensado que el único consejero de Vox, Óscar Pérez, ¿terminaría votando de la mano del PSOE para convertir a los conductores privados de guaguas en funcionarios? Este inesperado gesto de amor político deja a su electorado rascándose la cabeza y preguntándose si su líder no ha cambiado de chaqueta a un tono más rojizo.

Pérez, que representa al partido ultraliberal de Abascal, ha decidido que la gestión pública de las guaguas es la mejor opción. Quizás le inspiró algún episodio de “El Ministerio del Tiempo”, donde los funcionarios siempre saben lo que hacen. Mientras tanto, en otras islas, los Cabildos optan por la eficiencia y economía de los concursos públicos. Pero Pérez no se deja intimidar por tales trivialidades: confía en que los nuevos funcionarios llevarán una mejor gestión que cualquier empresa privada. ¡Viva la contradicción!

Los dos consejeros de Nueva Canarias también se subieron al carro socialista, aunque con algunas reservas. Su portavoz, Óscar Noda, parecía debatirse entre dos amores: apoyar la moción del PSOE para socializar el transporte público, mientras en Yaiza sigue convencido de que la recogida de basura debe estar en manos privadas. Doble moral, o más bien, ¿doble estándar? El dilema es fascinante.

El PSOE, firme en su creencia de que lo público siempre supera a lo privado, presentó ejemplos resplandecientes de su éxito, como el Consorcio Insular del Agua y su empresa instrumental Inalsa. Claro, todos recordamos el esplendoroso colapso de 2009, cuando las deudas de Inalsa alcanzaron cifras dignas de Wall Street. Pero, ¡quién necesita estabilidad financiera cuando tienes tanta fe en la gestión pública!

Benjamín Perdomo, el recién convertido al socialismo (recordemos, hace poco era un liberal acérrimo), no perdió tiempo en ilustrarnos con historias de éxito. Ignorando convenientemente que Inalsa nunca obtuvo beneficios reales y que el 50% del agua se pierde por tuberías obsoletas, Perdomo insiste en que el público lo hace mejor. ¡El optimismo es contagioso!

Afortunadamente, la moción del PSOE, con el respaldo amoroso de Vox y Nueva Canarias, no salió adelante gracias al grupo de gobierno del PP-CC. Ellos creen que un concurso público mejorado y una dirección estricta garantizarán un servicio de guaguas más eficiente. Este concurso se espera para 2025, tras la aprobación del Plan de Movilidad de Lanzarote. Hasta entonces, seguiremos disfrutando del teatro político y los romances ideológicos en el Cabildo.

 

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