El anterior Gobierno de Canarias bajo lupa: millones en material sanitario sobrevalorado

PJ
El caso conocido como "Caso Koldo" ha irrumpido con la fuerza de una bomba política, desencadenando una serie de investigaciones que ahora se extienden hasta Canarias. Este escándalo, centrado en Koldo García, exasesor del anterior ministro de Transportes y Secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha destapado una red de supuestas irregularidades y comisiones millonarias.
El foco de la controversia se sitúa en Soluciones de Gestión y Apoyos a Empresas S.L., una empresa acusada de beneficiarse con 10 millones de euros y de haber pagado comisiones millonarias a García. Esta compañía, bajo sospecha, manejó aproximadamente 50 millones de euros en material sanitario durante la pandemia, de los cuales cerca de 7 millones fueron adquiridos por el Gobierno de Canarias, liderado entonces por el nacionalista Fernando Clavijo, quien ha prometido una investigación exhaustiva sobre las transacciones.
A medida que la Audiencia Nacional y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil profundizan en la investigación, se especula que la empresa pudo haber utilizado a García como intermediario para inflar los precios de las mascarillas vendidas a entidades gobernadas por el PSOE, incluyendo el Ministerio del Interior y los gobiernos autonómicos de Baleares y Canarias. Esta red de corrupción sugiere un esquema de tráfico de influencias y cohecho, con dinero pagado en efectivo y beneficios ilícitos.
La reacción del PSOE no se ha hecho esperar. Nira Fierro, secretaria de Organización del PSOE en Canarias, ha desvinculado al partido de cualquier irregularidad, comprometiéndose a apoyar las investigaciones judiciales para esclarecer los hechos.
Sin embargo, el cese de Ábalos como Ministro de Transporte y la posterior disminución de la actividad comercial de la empresa implicada con el gobierno de Sánchez, Canarias y Baleares, añade una capa de misterio y especulación sobre el alcance real de esta trama corrupta.
Este caso no es el primer escándalo que mancha la gestión del PSOE en Canarias. Hace casi dos años, el gobierno de Ángel Víctor Torres enfrentó críticas por la compra de mascarillas no utilizadas, con un gasto de cuatro millones de euros, poniendo en duda la eficacia y transparencia de sus decisiones en momentos críticos.