Roy González critica gestión municipal: 'Más atención a barrios, menos a fiestas'

PJ
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Arrecife ha lanzado una crítica contundente contra la gestión del alcalde Yonathan de León y la concejal de Deportes, Elisabeth Merino. La raíz del conflicto se centra en la paralización de la reforma de la cancha Librada Díaz, ubicada en el barrio de Altavista, un proyecto vital para la comunidad que permanece en suspenso.
El concejal del PSOE y anterior responsable de Deportes, Roy González, ha sido la voz principal en esta denuncia. Según González, pese a que el PSOE elaboró el proyecto de reforma y se formalizó el contrato con la empresa constructora en abril de 2023, el Ayuntamiento no ha autorizado el inicio de las obras. Esta inacción ha generado frustración entre los residentes de Altavista, quienes se ven privados del uso de unas instalaciones clave para su bienestar y desarrollo comunitario.
La crítica de González no se limita solo a la inmovilidad en el proyecto de la cancha, sino que también apunta a una supuesta desproporción en la asignación de recursos municipales. El concejal socialista acusa al gobierno local de gastar más de tres millones de euros en fiestas en un lapso de siete meses, mientras que las infraestructuras y necesidades de los barrios de Arrecife quedan en segundo plano.
Esta situación plantea un dilema significativo para Arrecife. Por un lado, la inversión en eventos culturales y festivos es vital para el dinamismo social y económico de la ciudad. Por otro, la atención a la infraestructura básica y las necesidades comunitarias es fundamental para el desarrollo integral y la calidad de vida de sus ciudadanos.
La acusación de González culmina con un llamado al alcalde y su equipo de gobierno para que reconsideren sus prioridades y atiendan las verdaderas demandas de los vecinos y vecinas de Arrecife. Según él, es crucial equilibrar la celebración y el entretenimiento con la responsabilidad de construir un futuro sostenible y próspero para la ciudad.
Esta controversia refleja una tensión más amplia en la administración municipal, donde la gestión de recursos y la planificación estratégica se convierten en campos de batalla políticos. El futuro de Arrecife pende de un hilo, mientras los ciudadanos esperan respuestas y acciones concretas.