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Diálogo entre mesas: la sorpresa de encontrar a Ángel Víctor Torres en Segovia

Foto. Elpejeverde.com. Segovia 

S. Calleja

En la política actual, es raro encontrar figuras que mantengan su autenticidad y raíces culturales en un mundo cada vez más globalizado. Sin embargo, Ángel Víctor Torres Pérez, el recién nombrado Ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, y ex presidente del Gobierno de Canarias, demuestra ser una excepción notable. Durante un encuentro casual en un restaurante de Segovia, tuve la oportunidad de observar de cerca la genuina "canariedad" de Torres.

La interacción fue sencilla pero reveladora. Al saludarnos, un gesto común entre canarios en la península, la cordialidad de Torres fue inmediata y sincera. A pesar de nuestras posibles diferencias o coincidencias políticas y de pensamiento, lo que resaltó fue su conexión innegable con Canarias, un lazo que va más allá de su actual oficio.

Lo más destacado de este encuentro fue su uso inalterado y orgulloso del dialecto canario. Frente a camareros segovianos, Torres no dudó en hablar de "papitas fritas" al pedir sobre la carta o mencionar "coger la guagua" para explicar al camarero algo en una conversación con ellos, términos profundamente arraigados en la identidad canaria. Esta actitud puede parecer trivial para algunos, pero subraya un aspecto crucial: la importancia de preservar nuestra idiosincrasia cultural frente a la homogeneización global.

En un mundo donde la globalización y los medios de comunicación amenazan con diluir identidades locales, el compromiso de Torres con su herencia canaria es más que una mera anécdota; es un recordatorio de que la diversidad lingüística y cultural es un tesoro que preservar. A menudo, se percibe el dialecto canario como menos "culto" o moderno, pero Torres desafía esta noción, mostrando que el respeto a lo canario y el arraigo cultural son compatibles con altos cargos y responsabilidades nacionales.

Este breve encuentro en Segovia no solo reafirmó, al menos para mí, que Torres tiene cariño por sus raíces, sino que también reflejó una faceta esencial para cualquier líder político: la autenticidad. En una era donde la política a menudo se ve despersonalizada y alejada de la gente, Ángel Víctor Torres se erige como un recordatorio de que es posible alcanzar altas esferas manteniendo intacta la esencia de nuestra tierra y cultura.

Pero más allá de la política y de las diferencias ideológicas, lo que me sorprende fue una casualidad que parece sacada de una novela: un político y un periodista de Gran Canaria y de Lanzarote, compartiendo un espacio común junto a las familias en un período tan concurrido como las Navidades. Las posibilidades de que esto sucediera eran mínimas, considerando la vasta cantidad de restaurantes en España y la alta demanda en esas fechas. Sin embargo, allí estábamos, en mesas contiguas, en fin, fue muy agradable.

 

 

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