Cierre del Hotelito de Punta Grande: El adiós al hotel más pequeño del mundo

PJ
El icónico Hotelito de Punta Grande, reconocido como el hotel más pequeño del mundo y con un encanto particular que atraía a todos los visitantes de partes, cerrará sus puertas a este año. Este pequeño paraíso ubicado en el municipio de La Frontera, en la isla de El Hierro, ha sido una joya escondida para los lanzaroteños y otros viajeros que se aventuraron a visitarlo.
Según informa el diario de Avisos de Tenerife, la decisión de cerrar el hotel se ha tomado debido a la falta de apoyo y atención por parte de las instituciones locales. El propietario del hotel, Davide Nahmias, ha expresado su insatisfacción con las condiciones actuales que rodean a Punta Grande, alegando que no se tienen las condiciones adecuadas para mantener la tranquilidad y limpieza que caracterizan a este establecimiento.
Nahmias comenta: “No podemos engañar a nuestros clientes vendiéndoles un marco incomparable y que se encuentran con accesos en un estado lamentable, convertidos en un aparcamiento y cuyo descanso debe convivir con botellones y música a todo volumen hasta altas horas de la noche”.
Hace algunos años, Nahmias decidió invertir en El Hierro, atraído por su oferta de turismo diferenciado y de calidad, además de la amabilidad y encanto de su gente. Sin embargo, se ha sentido frustrado por la falta de apoyo institucional y las presiones locales. En sus propias palabras: “nos hemos ido encontrando con dirigentes institucionales rehenes de sus propios miedos y de la presión de aquellos que creen que todo les pertenece, solo porque los anteriores propietarios se lo permitían”.
A pesar del cierre, Nahmias ha asegurado que no dejará que el edificio, que es considerado un Bien de Interés Cultural, caiga en ruinas. Aunque el Hotelito ya no estará abierto al público, se mantendrá su estructura como parte del patrimonio cultural de El Hierro.
El cierre del Hotelito de Punta Grande no solo supone la pérdida de un establecimiento único en su especie, sino también un duro golpe para la economía local y el turismo de la isla.