Carmen Sevilla: Recordando su pasión por el arte y su amistad con el Pintor Lanzaroteño Jaime Romero

Foto de Jaime Romero. Detrás el cuadro que compró al artista
S. Calleja
Con el trino del gorrión al amanecer, el mundo del espectáculo español ha perdido una de sus estrellas más brillantes y duraderas. Carmen Sevilla, una luminaria que dominó tanto la pantalla grande como la pequeña durante más de siete décadas, pasó ayer a los 92 años. En su larga y fructífera carrera, dejó una huella imborrable en los corazones de sus seguidores y colegas. Pero hoy, queremos remontarnos a una historia menos conocida, pero no menos fascinante, que tuvo lugar hace 26 años, en el pintoresco paisaje del norte de Lanzarote.
Fue en nuestra isla donde Carmen Sevilla, de paseo por el pequeño pueblo de Haría, quedó embelesada por una obra de arte que colgaba en el restaurante 'La Casa del Cura', regentado entonces por Pepe Pérez, padre de la actual presidenta del parlamento de Canarias , Astrid Pérez. Esa obra era 'Bodegón con Garrafón Verde', una composición vibrante del artista local, Jaime Romero.
La fascinación de Carmen por la pieza era tal que inmediatamente pidió llamar al artista, desencadenando una serie de eventos que terminarían en una amistad inesperada. Pepe Pérez, conocido por su generosidad, no tardó en regalarle la pintura a Carmen. Pero había un obstáculo: el cuadro estaba enmarcado y transportarlo a la península sería un desafío.

Cuadro de Jaime
Intrépido, Jaime Romero se ofreció para desmontar el cuadro y prepararlo para su transporte. Este sería el comienzo de su relación con Carmen. Al día siguiente, entregó personalmente la pintura a Carmen en su habitación del hotel 'Teguise Playa'. Ese día, la amistad entre Carmen y Jaime se consolidó aún más con un brindis de champán en la intimidad de su habitación.

Obra de Jaime
Pero el destino ya había entrelazado sus vidas mucho antes. En la década de los 70, Carmen había rodado parte de la película 'Rostros' en la isla de Lanzarote, donde Jaime Romero actuó como extra. Esta conexión compartida agregó una profundidad extra a su amistad y al cariño que ambos se profesaban.
A pesar de la tristeza que envuelve a Jaime por la pérdida de Carmen, él recuerda con cariño y gratitud los momentos que compartieron. Él la compara con su madre, Kika Pérez, en cuanto a su simpatía y generosidad.

Carmen Sevilla, una mujer de gran talento y calidez, ha dejado un vacío en el mundo del arte y el espectáculo. Pero, al igual que la luz que deja una estrella que se ha apagado, su legado perdurará en el tiempo, brillando en las memorias de los afortunados que la conocieron, como el artista lanzaroteño, Jaime Romero.
Y esas son las historias y conexiones que construyen la rica tapicería de la vida, unidas por hilos de arte, amistad y afecto. Y así, en medio de nuestro duelo, recordamos a Carmen Sevilla con una sonrisa, brindando por su vida y su legado.